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domingo, 26 de septiembre de 2010

EL PUENTE DE VERA - 1 DE SEPTIEMBRE DE 1813

El 31 de agosto de 1813, cuando la plaza de San Sebastián está a punto de ser tomada por el general inglés Graham, Soult intenta hacer un último intento por introducir ayuda a la ciudad. Avanza en dos columnas atravesando el río Bidasoa entablando combate con tropas españolas del general Freire e inglesas. El resultado es la retirada de las tropas francesas, por la noche, a la otra orilla del río. Pero el cruce no es tarea fácil, lleva toda la tarde lloviendo y el Bidasoa baja crecido, quedando la división de Vandermaesan, junto a brigadas de otras divisiones, sin poder cruzar por los vados transitables horas antes. Vandermaesan se dirige al norte para cruzar por el puente de Vera, más desconoce que está en manos enemigas. La división ligera británica guarda la zona y unos 100 hombres del 95 , bajo el mando de Cadoux, están defendiendo el puente. Al detectar la presencia británica intenta cruzar por sorpresa, consiguiendo evitar que dos centinelas que hay den el aviso, éstos tienen la pólvora mojada y no puede producirse los disparos de alarma. Los franceses cruzan pero se encuentran con los fusileros apostados en barricadas y en las casas cercanas, repeliéndoles y obligando a los franceses a retirarse. Vandermaesan intentará varias veces el cruce no teniendo éxito, llegando a perder la vida en uno de los ataques.
Cadoux pide dos veces al comandante de la División Ligera, el general John Skerrett, ayuda, pero recibe en cambio la orden de retirarse. Cadoux desobedece la orden y aguanta hasta el amanecer, momento en que se da cuenta de lo difícil de la situación. Los fusileros se repliegan pero son alcanzados por los franceses, dando muerte a Cadoux y a la mitad de los hombres del 95. Los franceses consiguen tomar el puente y proceder a retirarse hacia Francia.
Skerrett quedó en desgracia a partir de este incidente, los hombres de la División Ligera desaprobaron el no ir en ayuda de Cadoux, decidió abandonar el ejército al año siguiente.

Hoy en día es posible ver en el puente una lápida en memoria de Cadoux. También si se visita la zona es recomendable recorrer el camino llamado de Napoleón, uno de tantos utilizados por las tropas francesas durante la guerra para penetrar en España, y que se asienta sobre una calzada romana.












EL CAMINO DE NAPOLEÓN








Fotografías de Roberto Baeza

domingo, 19 de septiembre de 2010

LA PRIMERA VISITA AL NUEVO MUSEO DEL EJÉRCITO

Esta mañana he visitado por fin el nuevo museo del ejército. Sin entrar en nuevas tendencias museísticas, de las que ignoro todo, voy ha reseñar mi impresión tras la visita, centrándome en las salas sobre la Guerra de la Independencia.
Nada más entrar te encuentras con una enorme sala donde se exponen los hallazgos arqueológicos encontrados durante las obras para adecuar el edificio del Alcázar a su nueva función. Está muy bien pensado y es un fantástico preámbulo para la visita al museo. A continuación hay una buena exposición temporal “Los ejércitos antes del ejército” y a partir de aquí las exposiciones permanentes del museo. He tardado más de tres horas en recorrer todo y parando sólo detenidamente en las salas de la Guerra de la Independencia, banderas, armamento, condecoraciones y alguna que otra vitrina. Con esto quiero señalar lo grande que es el museo.
Este gran espacio evita el agobio que se tenía en el antiguo edificio con el amontonamiento de piezas, pero en cambio te da constantemente sensación de vacío: pasillos muy largos, escaleras, paneles blancos sin contenido… además tienes que ir constantemente con el plano porque perderte es muy fácil, hay unos pequeños carteles que te indican el itinerario pero en algunos es una odisea el encontrarlos.
Luego está el tema de la seguridad, con guardias por todos los pasillos continuamente hablando por el pingajillo, y lo peor de todo NO DEJAN HACER FOTOGRAFÍAS. Desconozco la razón pero otros museos como el militar de Francia, igual o mejor que éste, te permiten hacerlas sin flash e incluso utilizar cámara de video. Posiblemente este museo es especial, tan especial que no se muestra ningún uniforme del siglo XVIII y principios del XIX original (salvo los de algún personaje de la G.I.), todos son reproducciones con los botones  genéricos o equivocados.
Los textos son escasos, recorres las salas de la guerra de la independencia y como no sepas algo no te enteras de nada.
La visita a las salas de la Guerra de la Independencia empieza con unas vitrinas donde se expone la máscara mortuoria de Napoleón, una carta de éste, una placa francesa, una partesana de José Napoleón y otros objetos. Pasamos por un pasillo donde se reparten salas dedicadas al reclutamiento y sorteo de quintos, muy interesantes, y sobre publicaciones. Accedemos a una sala con una maqueta multimedia sobre la batalla de Bailén que da paso a una más grande donde se exponen cañones, armamento, banderas, cuadros y objetos personales de personajes significativos de la contienda. A la izquierda hay una pequeña sala dedicada a los guerrilleros y SOLO UNA VITRINA a la participación inglesa en la contienda con 3 placas inglesas, un retrato de Wellington con su sello y sable y poco más. Esto es todo lo que se dedica al ejército inglés, del portugués creo que ni se menciona.
También se puede visitar durante el recorrido una sala de condecoraciones donde están la mayoría que se concedieron durante la lucha contra el francés, y otra sala con banderas donde hay alguna de este periodo.
No todo es malo, las piezas están mejor representadas que en el anterior museo, hay buena iluminación. Pero cuando uno sale del edificio tiene la sensación de haber visitado un museo más no uno especial. De todas formas su visita es recomendable.
Las fotografías que pongo a continuación me las han ido pasando ante la imposibilidad de hacerlas durante la visita:



El gran vestíbulo


Las salas de la G.I.






viernes, 17 de septiembre de 2010

HALLAN EN PUERTO REAL UNA CASA OCUPADA POR LAS TROPAS FRANCESAS COMO BALUARTE

 
 En la zona se habían detectado otros hallazgos de la época romana. :: L. V.

LAVOZDIGITAL.ES
17.09.10 - 00:05 -
 
Se tenían indicios, y hasta estudios y documentación sobre la mesa, pero ha habido que esperar para que los augurios se hayan confirmado sobre el terreno. Apenas unos días después del arranque de sus prácticas, los alumnos del taller de empleo Parque Arqueológico Cerro de Ceuta han sacado a la luz los restos de una casa construida en torno a 1760, y que fue ocupada por las tropas napoleónicas en su camino hacia el asedio de una Isla de León donde se refugiaban las Cortes.
En plena tarea de excavación, ya empiezan a asomar algunos arranques de muro, y parte de la cimentación de la denominada 'casa de Autrán', propiedad de Ciprián Autrán, reconocido constructor naval de raíz francesa, que tuvo entre sus principales méritos el de dirigir el Arsenal de La Carraca.
Además de los restos del edificio, permanecen en el lugar otras construcciones, como la inconfundible noria o molino que se levanta en los alrededores y que cualquiera vecino puertorrealeño podía contemplar hace tiempo en la distancia.
Todo el trabajo previos de investigación ha servido para desvelar la gran importancia del conjunto durante ciertos pasajes de la Guerra de la Independencia, sobre todo en el momento de la ocupación de la Villa por el ejército francés.
Allá por 1810, los soldados no sólo tomaron el lugar, sino que lo convirtieron en una «casa-fuerte». La todavía reconocible noria devino en atalaya defensiva, gracias a su valor como punto estratégico en el saco de la Bahía, desde el que se podía otear el camino de Puerto Real a Medina Sidonia, además de proporcionar una visión nítida de algunos de los hitos defendidos por las huestes españolas, como La Carraca o el Puente Zuazo.
De vuelta a los tiempos actuales, los expertos valoran especialmente que este sea «el único vestigio que se conoce y conserva» de aquellas viviendas rurales que los ingenieros franceses transformaron en fortificaciones en el entorno del caserío puertorrealeño. De hecho, hablan de una construcción «ciertamente singular» y de «indudable valor histórico y etnológico».
El descubrimiento viene a complementar la riqueza en cuanto a hallazgos de la época romana que ya se sabía que albergaba la zona.
En un futuro este reducto de la historia tendrá que procurarse una armónica convivencia con los edificios más actuales, ya que la zona se configura como uno de los principales focos naturales de expansión de la vivienda local, dentro del recientemente aprobado Plan General de Ordenación Urbana.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

PREPARATIVOS PARA SITIAR CIUDAD RODRIGO EN 1812, POR EL EJÉRCITO FRANCÉS

Estos dos documentos son las instrucciones que se mandan desde París (por Clarke o Berthier) al mariscal Suchet y a Dorsenne, para que proporcionen las piezas de artillería que se indican, junto al material necesario, para equipar al ejército de Portugal y reconstruir su tren de artillería, perdido en la captura de Ciudad Rodrigo. Precisamente el objetivo de estas órdenes es el de proporcionar a Marmont el equipo necesario para intentar recuperar Ciudad Rodrigo.
Ya el 11 de febrero Berthier le instó a marchar sobre la plaza, ya que su honor lo requería (dada la rapidez en que había caído a manos de Wellington). La captura el 6 de abril de Badajoz, por las tropas al mando de Wellington, desechó la ofensiva sobre Ciudad Rodrigo y no volvería a ser tomada por los ejércitos imperiales.




lunes, 6 de septiembre de 2010

LA ENTREVISTA A UN AMIGO - LUIS SORANDO

aragondigital.es

6/9/2010
"Necesitas una inversión muy grande al principio pero luego la recuperas"
Luis Sorando es el presidente de la Asociación Histórico Cultural Voluntarios de Aragón. Una organización formada por amantes de la Historia y que pretende que los jóvenes aprendan ésta de la manera más amena posible. Participan en casi una treintena de recreaciones al año para dar a conocer a este Primer Batallón de Infantería Ligera.
Sorando regenta una tienda al por mayor de productos de mercería
Sorando regenta una tienda al por mayor de productos de mercería
Zaragoza.- En el año 2002, un grupo de apasionados de la Historia, más concretamente, de la Guerra de la Independencia, se unieron para formar una asociación de recreacionistas y así poder participar en uno de los hobbies que más éxito está teniendo en la actualidad. De este modo, crearon la Asociación Histórico Cultural Voluntarios de Aragón. Las recreaciones históricas tienen cada día más presencia en la Comunidad, y todas las poblaciones luchan por ser las que mejor la organizan, aunque la participación de estas asociaciones suele ser gratuita.
Sus miembros eligieron al Primer Batallón de Infantería Ligera Voluntarios de Aragón, que se creó en 1762 para la guerra contra Portugal, ya que éste les daba la posibilidad de estar presentes en recreaciones por todo el país, dado que luchó en muchas batallas a lo largo y ancho de la Península.
Su presidente, Luis Sorando, narra en esta entrevista cómo se vive formando parte de una asociación como ésta.
Pregunta.- ¿A qué se dedica la Asociación Histórico Cultural Voluntarios de Aragón?
Respuesta.- La Asociación se dedica a la recreación histórica de la Guerra de la Independencia y representa a un regimiento que estuvo en Los Sitios de Zaragoza, en concreto, se trata del Primer Batallón Ligero Voluntarios de Aragón.
Nuestros miembros han reconstruido sus uniformes, los cánticos que llevaban en las marchas, las tiendas de campaña, la instrucción o el armamento, para que la gente con una imagen aprenda más que con mil palabras.
En el 2002, unos apasionados de la Guerra de la Independencia se unieron para formar una asociación de recreacionistas
P.- ¿Qué tipo de personas forman parte de la Asociación?
R.- Somos gente que nos gusta mucho la Historia y nos gusta difundirla. Hoy en día se estudia muy poco la Guerra de la Independencia e intentamos contarles todo lo que ocurrió en aquella época, colocar placas conmemorativas en lugares donde hubo hechos históricos o dar charlas en los colegios.
P.- ¿Tiene una recreación preferida?
R.- Está claro que Los Sitios de Zaragoza, pero hemos hecho cosas de toda la Guerra de la Independencia como Bailén, Albuera, Cacabelos, A Coruña, Tenerife, Waterloo, Toulouse y algunos hasta Austerlitz. Vamos a todas las guerras napoleónicas si podemos. Pero sobre todo nos concentramos en lo que hay en Aragón, más que nada por motivos de economía, porque esto es un hobby caro.
P.- ¿Qué batallón representan?
R.- Primer Batallón de Infantería Ligera de Voluntarios de Aragón, que fue creado en 1762 para la guerra con Portugal. Luego siguió existiendo hasta 1821. Estuvo en Los Sitios de Zaragoza, en las guerras del Pirineo, y en la Guerra de la Independencia tuvo presencia en la Batalla de Alagón, Tudela, Tortosa, Zaragoza, María de Huerva y Belchite. Cogimos esta unidad porque nos daba el pretexto para viajar a muchos lugares.
P.- Ser recreacionista, ¿es un hobby o una pasión?
R.- Es las dos cosas, un hobby y una pasión. Al que no le guste no aguanta en el grupo, además necesitas una inversión grande al principio que luego recuperas. Un uniforme bien hecho y completo puede rondar los 1.000 euros y el fusil, si es réplica exacta de la época, otros 1.000 euros. Con eso tienes ya el equipo para los años que quieras, por ejemplo, yo llevo ocho años con el mío y con los viajes y experiencias que he tenido, no me ha salido ni a un euro la aventura.
La Asociación participa en multitud de recreaciones
P.- ¿Cómo se organiza la participación en una recreación?
R.- Hay de todo. No solemos ganar nada, pero intentamos que nos salga gratis, por ejemplo, si nos llama el Ayuntamiento de Tudela que conmemora la batalla y quiere que vayamos, le decimos que nos ponga un autocar, nos inviten a comer y paguen la pólvora. De todas formas, si el acto nos parece muy poco digno y que no es serio, aunque nos paguen mucho, no vamos. Tiene que ser que nos guste el proyecto y si nos entusiasma, (hay veces que ni nos pagan la gasolina), vamos gratis.
P.- ¿Cuál es la recreación mejor preparada de España?
R.- De las del país... las recreaciones de A Coruña, que se hacían cada dos años hasta el Bicentenario y ya no se van a repetir. El año pasado estuvimos en 25, y sobre todo, la de Zaragoza dejó muy buen sabor de boca y recuerdo y deseamos volverla a hacer y es, sin duda, la que más público ha tenido de España. Es en una ciudad moderna y sin barricadas, por lo que no ha sido la mejor batalla, pero sí la mejor por el público.
P.- ¿En qué suceso de la Guerra de la Independencia que no se recrea les gustaría participar?
R.- La Reconquista de Zaragoza, en el momento en que volaron el Puente de Piedra. Pero, normalmente participamos en todas las recreaciones que nos apetecen. Al año que viene recrearemos en el Sitio de Tarragona y nos gustaría mucho participar en la Batalla de Vitoria, aunque es en un sitio un poco complicado.
P.- ¿Cómo se forma una asociación como ésta?
R.- Todos somos gente a la que nos gustaban los soldaditos de plomo, que coleccionábamos uniformes. Algo de relación teníamos con el mundillo éste... Después nos pusimos a investigar en libros el vestuario, también en museos y colecciones, lo que duró un par de años con el objetivo de hacerlo bien. La información la sacamos de sitios muy diversos, sobre todo, de fuera de España.
Este batallón luchó en batallas por toda España
P.- ¿Existe alguna reticencia a vestirse de soldado francés?
R.- A la gente no le hace mucha gracia. Nosotros vamos de españoles, pero si alguna vez nos toca hacer de franceses hay gente que se niega. A mí por ejemplo me gusta, porque el uniforme francés es muy elegante y vistoso y además dicho ejército era el mejor de la época.
P.- ¿Cuál es la próxima recreación de la que van a formar parte?
R.- A mediados de septiembre recrearemos en el Sitio de Gerona. Después la Batalla de Bailén coincide con Pilares y no iremos, pero luego en Astorga tendremos un acto interno sin público, porque a veces nos gusta realizar actos como éste para nosotros.
P.- ¿Reciben ayuda de la Administración?
R.- Más bien poco. Cuando hay alguna recreación concreta se acuerdan de nosotros y nos pagan un autobús para ir, pero normalmente todo lo que gastamos sale de nuestros bolsillos, salvo los viajes.
P.- ¿Cómo se compagina esta pasión con el trabajo?
R.- Es complicado. No hay obligación de ir a los actos y por ello somos muchos, para cuando falte alguien. En particular, hay muchos problemas con la pareja, pues todos los fines de semana salimos fuera y además gastas mucho dinero en los trajes. El principal enemigo es la mujer.
P.- ¿Les ha sucedido algún hecho anecdótico?
R.- Nada más empezar, al ir a registrar la Asociación hace ocho años no nos dejaban poner el nombre Voluntarios de Aragón, porque argumentaban que era el de una ONG y alguien podría dar de alta con dicho título. Pero nosotros llegamos primero y además, es que se llamaba así el regimiento, no era por marear a nadie.