Museum's 200-year-old scarf find    BBC NEWS 23-dec-2003

 

Ye Olde Rag
Museum staff call the neckerchief "Ye Olde Rag"
A Napoleonic neckerchief discovered in a Cornwall village could be put on display to mark the 200th anniversary of the Battle of Trafalgar.

The red and white scarf was found under the rafters of a cottage in Mousehole last week and has been declared to be about 200-years-old.

The scarf, which bears the slogans "The British tar will humble the might of France" and "the Navy of Britain secures the liberty of the world", was found in September.

The Penlee House Museum in Penzance hopes the crumbling cloth with its striking mottos and designs can be part of display being planned at the National Maritime Museum at Greenwich.

The victory at Trafalgar - on 21 October 1805 - against the combined fleets of France and Spain established Britain's supremacy at sea and freed the country from the long-held fear of invasion from Napoleon's armies

Staff at Penlee House affectionately call the cloth "ye olde rag".

Museum director Alison Lloyd said that it was a rare find, although it was a garment that was quite common when it was made.

She said: "The kind of things that stand the test of time are things like medals and important works of art - things that were meant to be kept.

"This was mass-produced cheaply, you'd wear it for a week, that bit of jubilation would pass by and then you'd then put it in the bin.

"The fact that it has survived is remarkable and it's a very exciting find."

Heavily-armed luggers

In Penzance, local maritime historian Clive Carter said the slogans on the scarf conjured up images of what the world the was like at the time and showed how Napoleon was considered a major threat to British security.

"Mount's Bay itself was a rendezvous point for convoys. Ships would come home and then split off and go to other places, or wait for their escorts.

"The French had privateers and there were heavily-armed luggers that would hover off the bay and try to hit the convoys.

"So, there were quite a lot of clashes between these vessels."

Images of the cloth have been sent for dating to the Politics and International Relations Department at Oriel College, Oxford University.

Department head Mark Philip said such material is very rare.

 


Información obtenida de:      http://www.buceofederado.com

Un equipo de científicos e investigadores en arqueología subacuática ha hallado bajo las aguas de las costas del Parque Nacional de Doñana los restos del navío ‘Rayo’ que se hundió en esta zona el 21 de octubre de 1805 tras la batalla de Trafalgar que mantuvieron la flota inglesa al mando del almirante Nelson, y la franco-española mando del almirante Villeneuve.

Los detalles de este hallazgo ha sido expuesto ayer por el investigador Claudio Lozano, dentro del Curso de Otoño titulado ‘Recuperación y Conservación del Patrimonio Arqueológico Subacuático’ que organiza la Universidad de Huelva y que se está celebrando en Punta Umbría. Claudio Lozano, es responsable de Crátera Intervenciones Subacuáticas tiene una gran experiencias en trabajos subacuáticos y habló de los modelos de intervención en arqueología subacuáticas, dando a conocer lo que hasta ahora ha descubierto frente a las Costas de Huelva y que aun no puede sacar pendiente de ayuda de la Administración. Este equipo liderado por el investigador Claudio Lozano, ha constatado que las costas de Huelva y Cádiz son junto a San Juan de Ulúa, en el Golfo de México, y las Azores las zonas del mundo más ricas en patrimonio arqueológico subacuático debido a la gran cantidad de buques hundidos bajo sus aguas. Por ello ha demandado a las Administraciones la realización de un gran proyecto científico que permita recuperar y conservar este patrimonio presente en el Golfo de Cádiz, teniendo además en cuenta que en el año 2005 se celebrará el Bicentenario de la Batalla de Trafalgar. En concreto, los trabajos desarrollados frente a las costas de Doñana han permitido determinar que los restos hallados pertenecen al navío español de primera línea ‘Rayo’, construido en La Habana (Cuba) en 1749 y que participó en la batalla de Trafalgar con cien cañones bajo el mando del comandante Enrique Macdonel y de la flota franco-española. Este navío fue desarbolado tras el intenso combate y se fue a pique en Arenas Gordas a causa del temporal que se levantó después del enfrentamiento naval. Las investigaciones desarrolladas han permitido determinar que la estructura del navío hundido se encuentra muy bien conservada, a lo que hay que unir la presencia de artillería, munición y un balastro específico. El navío ‘Rayo’ tenía 57 metros de eslora y 14,5 de manga. Asimismo pesaba 1.750 toneladas de arqueo y 3.000 de desplazamiento. El objetivo de este curso, que se desarrollará hasta hoy, es analizar la importancia de los yacimientos arqueológicos submarinos, teniendo en cuenta que España es la primera potencia mundial en yacimientos arqueológicos submarinos con galeones y navíos hundidos no sólo en nuestras costas -en especial Cádiz y Huelva- sino en aguas poco profundas de todos los mares y océanos. De hecho, estos hallazgos, más allá de su gran valor económico, son documentos esenciales para el conocimiento de nuestra historia. Así, la arqueología subacuática, antaño una actividad carente de rigor científico, es hoy una moderna disciplina con una metodología y unas técnicas precisas.


 

26 de Noviembre de 2003

Andalucía Investiga   http://www.andaluciainvestiga.com

UN RAYO EN EL MAR

Los restos de nuestro pasado no sólo han sido enterrados por el tiempo en las lomas de las montañas. Aparte de las formas de vida subacuáticas, en el golfo de Cádiz se esconde uno de los mayores patrimonios europeos de yacimientos arqueológicos submarinos. Claudio Lozano, en la Universidad de Huelva, ha descubierto el que se cree que es el ‘Rayo’ en el mar

C. Recio

Bajo el mar se esconden también restos de nuestro pasado

Después de dos años de estudio y muchas inmersiones, un equipo multidisciplinar de la Universidad de Huelva en el que participan historiadores, arqueólogos, buzos e informáticos, han llegado a la conclusión de que en las costas de Doñana se haya sumergido el navío bautizado en 1749 como ‘El Rayo’, construido en esa fecha en La Habana y que cayó en la batalla de Trafagar en 1805.

La pista para llegar a esta conclusión la ha dado el
obús fabricado exclusivamente para esa contienda y hallado en el pecio (resto de nave naufragada). La madera del navío está en los laboratorios, pero Claudio Lozano, responsable del proyecto, plantea la hipótesis de su origen tropical, por lo que la idea de haber encontrado el ‘Rayo’ cobra mayor peso.

Además, uno de los miembros del grupo se ha desplazado hasta Londres para comparar otros barcos hundidos de la época que han sido reconstruidos en galerías museísticas especializadas y así poder contrastar teorías.

Importancia de la divulgación

Este descubrimiento fue dado a conocer a raíz de los cursos de otoño que organiza la Facultad de Humanidades en la Universidad de Huelva, pero con motivo de las jornadas que celebra estos días esta facultad, se ha retomado el tema presentando, además, los documentos audiovisuales elaborados sobre el barco hundido.

A pesar de que aún no han visitado ningún centro escolar, quieren divulgar estos descubrimientos. Con esta idea, además del video mostrado en la conferencia se ha elaborado una arqueometría

   


28 de Enero de 2004

Andalucía Investiga   http://www.andaluciainvestiga.com

“ESTAMOS ANTE UN CAMINO POR ESCRIBIR, LA FALTA DE LITERATURA CIENTÍFICA EN ARQUEOLOGÍA SUBACUÁTICA ES UNA VENTAJA Y UNA DIFICULTAD”

La arqueología subacuática se presenta como una disciplina floreciente. La unión entre el buceo deportivo y la curiosidad fue el origen, hace tres años, del primer grupo de investigación en este campo en Huelva. El descubrimiento de El Rayo en la costa de Doñana ha supuesto, aparte de un hallazgo de gran repercusión en el terreno arqueológico, el lanzamiento en la UHU de lo que podría ser una nueva licenciatura. En Andalucía, esta materia sigue la senda de los pioneros debido a la escasa literatura científica. Por ello mismo, en todo lo que hagan serán los primeros.

C. Recio

 

Así era `El Rayo´. Todas las hipótesis lo ubican sumergido frente a Doñana

Según los entendidos, el Golfo de Cádiz es uno de los lugares en Europa, junto con las Islas Azores, con mayor patrimonio arqueológico sumergido. No en vano, la batalla de Trafalgar es responsable de la mayoría de pecios (navíos hundidos)que existen en la zona. Es en esta línea en la que, por el momento, se está centrando el grupo de Claudio Lozano.

Se podría decir que este ámbito de investigación nace de un hallazgo marcado a medias por la casualidad y las leyendas. Hace tres años, el propio Claudio Lozano, en una inmersión con Antonio Payno (patrón de cabotaje y buzo profesional) halló los restos de lo que parecía un barco hundido, del que conocían la existencia los propios pescadores y los habitantes de la zona desde hace al menos 40 años, entre el mito y la realidad. Se unen de este modo la sabiduría popular y el método científico. Una vez hecho el descubrimiento, el grupo presenta la denuncia de la aparición del navío acompañado de un proyecto para estudiarlo y posteriormente rescatarlo. Una vez obtenido el permiso de la Junta de Andalucía, se inicia el proceso.

Dificultad para investigar

La primera traba con la que se encuentra un equipo de jóvenes investigadores en una materia casi nueva en Andalucía es la escasa literatura científica en español. “El hecho de ir dando pasos en la semi-oscuridad te obliga a ser muy exhaustivo y a la vez debes ir sentando precedentes”, asegura Lozano. A pesar de ello, este joven grupo onubense ha mirado a EE.UU, Gran Bretaña y Suecia, contando además con la experiencia de Lozano en este terreno submarino en Chipre, Grecia o Barbados, y varios proyectos con National Geografic en Guatemala.

El Rayo podría tener esta disposición, gran parte enterrado debido a la dinámica costera


















La arqueología subacuática tiene las dificultades propias de las disciplinas clásicas, a las que se suman las del medio en el que se desarrolla. El tiempo de inmersión, el frío o el estado de la mar para la navegación son factores que pueden impedir que se desarrolle la jornada con normalidad, “esto nos lleva a que cada inmersión debe ser como una operación quirúrgica, la planificación debe ser al milímetro”.

Documentación

Para que esa planificación sea minuciosa es imprescindible una documentación completa. El Rayo fue construido en La Habana en 1749, y varó en la orilla en la zona de Arenas Gordas el 21 de octubre de 1805, a causa de un temporal. La historia varía según la cuentan vencedores o vencidos. Para contrastar el desarrollo de la batalla de Trafalgar, entre la versión española y la inglesa, un miembro del equipo, Jesús Reales, se desplazó a Inglaterra durante un mes. Ha tomado notas de cómo se conserva en el puerto de Portsmouth el barco HMS Victory, del comandante Nelson. Pero sobre todo ha recopilado datos de la batalla para saber qué otros navíos interactuaron con El Rayo, para poder reconstruir el contexto en el que transcurrió su final.

Pero en la identificación de este barco ha jugado un papel inestimable la artillería que portaba, ya que se trataba de obuses y cañones fabricados en exclusiva para la mítica contienda en el mar. En este sentido, la visita a Gran Bretaña era inexcusable: “hemos tenido acceso a los metódicos registros que llevaban los ingleses en los puertos en materia armamentística y estos datos han sido incuestionables a la hora de afirmar que era El Rayo”, dice el documentalista Jesús Reales.

Cartografía

Imágenes en 3D para acercarse a los jóvenes

Pero si es imprescindible la documentación histórica, no se queda atrás la cartografía. José Manuel Gálvez diferenció entre más de 160 mapas de la zona y de la época para examinar en profundidad los 40 más relevantes. “Hemos tenido suerte porque, por motivos económicos, la zona del Golfo de Cádiz estaba muy documentada, ya que era entrada de barcos hasta Sevilla”, nos explica Gálvez.

Esta inversión en mapas de la época nos ha llegado en forma de cartografías con datos sobre las barras de arena, las rocas, o elementos de la costa que dan las pistas para saber cuál fue el lugar exacto en que varó El Rayo. Según las crónicas de la época, el yacimiento se encuentra a 300 metros de la orilla, de manera que el estudio de cartografía histórica ha demostrado que en ese punto actual se hallaba la línea de costa en 1805. La dinámica costera es uno de los dibujantes del paisaje del litoral. Por este motivo y para encontrar la localización exacta, han recurrido a la técnica de la enfilada inversa o la cartografía actual por satélite, cedida por el Landsat y Spot.

Divulgación

Uno de los aspectos que los arqueólogos subacuáticos tienen en mente es cambiar la imagen errónea que se tiene de este trabajo, relacionado irremediablemente con el caza-tesoros. “No somos buscadores de oro, queremos recuperar ese patrimonio y darlo a conocer. Para esto es ineludible la labor en los centros escolares”, afirma Lozano.

Restos arqueológicos hundidos

Ya están preparando un calendario de visitas a centros educativos, en el que el principal objetivo será concienciar a los alumnos de la existencia de un patrimonio sumergido y de la necesidad de respetarlo. Debido a la cultura visual en la que la adolescencia actual se encuentra inmersa, Claudio Lozano ha contado para esta parte del trabajo con la colaboración de un informático, Pedro Díaz -que ha elaborado un plano en tres dimensiones con las características del pecio- y con un operador de cámara, Patricio Romero.

Si la arqueología subacuática es compleja, la grabación no lo es menos. La principal dificultad en el golfo de Cádiz, en concreto en el litoral onubense, es la gran cantidad de partículas en suspensión que hay en el agua, que llegan al mar desde las desembocaduras de los ríos, Tinto, Odiel, Piedras, Guadiana y Guadalquivir, que enturbian la visión submarina.

“Pero, además, debes saber bucear como si el mar fuera tu hábitat natural. Una vez que estás ahí abajo, lo importante es lo que grabas, es decir, no puedes estar preocupándote del buceo”. Así habla Patricio Romero, el veterano operador de cámara que ha colaborado con otros proyectos, entre ellos, el rescate del Thistlegorm en el Mar Rojo, cargado de material bélico de la Segunda Guerra Mundial.

El Rayo es diferente a otros barcos hundidos, ya que no está íntegro, tiene restos muy dispersos”, nos cuenta Romero, que además espera que, a partir de ahora, las instituciones confíen más en ellos, y que eso se traduzca en mayores recursos, mejores equipos y materiales, no sólo para las inmersiones, sino para el registro en vídeo y fotografía.

Repercusión mediática

Encontrar El Rayo les ha llevado a recibir llamadas de un gran numero de medios de comunicación en todos los niveles, entre ellos las cadenas nacionales de televisión, que han visto en el grupo de Claudio Lozano un tema de gran interés social. “No nos lo esperábamos, además ha sido una sorpresa grata, porque está ofreciendo una visión muy respetuosa con la labor científica”, asegura orgulloso Lozano. Este es el comienzo de un camino duro y gratificante a la vez, que gira sus pasos, una vez localizado el barco, hacia su recate, y quién sabe si a buscar más.

 


Subastan bandera del buque de Nelson en Trafalgar

30/9/2004


Londres, (EFE).- Un fragmento de la bandera que llevaba Nelson en el buque almirante HMS Victory durante la batalla de Trafalgar se vendió hoy por más de 72 mil dólares en una sala de subastas londinense.

En la subasta, celebrada en la casa Bonhams, se adjudicaron también varios documentos y cartas vinculados al héroe británico de aquella gran batalla naval entre España e Inglaterra cuyo doscientos aniversario se celebra en 2005.

Uno de los lotes de la subasta incluía dos fragmentos de la enseña del Victory, que los propios marineros que habían servido a las órdenes del almirante desgarraron cuando se colocó encima de su féretro en la catedral de San Pablo de la capital británica.

Consiste en un trozo de tela azul con un dobladillo en el margen y otro de color blanco con dos sellos de cera de fecha posterior que pertenecieron a la familia Enys, de Cornualles (suroeste de Inglaterra).

Acompañaba al trozo de bandera una carta enviada por correo certificado por el anticuario y vicario Henry Hoper a J. Enys Jr, con fecha de 9 de mayo de 1856, que certifica la procedencia del pabellón.

Añade que el estandarte fue llevado por los soldados en el funeral de Nelson, hecho trizas después de la ceremonia, tras lo cual los espectadores se pelearon por quedarse con algún fragmento.

El director del departamento de libros y manuscritos de Bonhams se felicitó del éxito de la puja de hoy y anunció para 5 del próximo mes de julio, con ocasión del bicentenario de Trafalgar, una nueva subasta de objetos relacionados con Nelson y otros personajes históricos.

La colección privada de la familia Enys incluye cartas y documentos de Napoleón, Nelson, los reyes Enrique VIII e Isabel I de Inglaterra, Luis XVI de Francia, la emperatriz Catalina de Rusia, el filósofo de la ciencia Francis Bacon, la escritora Virginia Woolf o el político Benjamin Disraeli.

 


 

laverdad.es      6/10/2004

Los restos de Trafalgar

Un proyecto internacional busca en aguas del Golfo de Cádiz los navíos que se hundieron en una batalla naval que cambió el rumbo de la Historia

 


laverdad.es      6/10/2004
 

Arqueología de última tecnología

Para establecer la zona donde se fueron a pique los barcos que participaron en la batalla de Trafalgar-abarca unos 155 kilómetros cuadrados- se ha utilizado toda la documentación disponible. «Ha sido muy útil la ayuda de los miembros de National Geographic, que han aportado los cuadernos de bitácora de los navíos ingleses», revela Mercedes Gallardo.

El CAS tiene delimitados cinco yacimientos: en los tres situados entre el Castillo de San Sebastián y el bajo de las Puercas se han encontrado 32 cañones de hierro, una estructura de madera, munición para cañones, granadas, parte de una bomba de achique... Los otros dos, en el área que va desde Conil a Sancti Petri, reúnen 92 cañones, un ancla de gran tamaño, pernos de bronce y un gran número de elementos metálicos, en su mayoría desperdigados entre las rocas del fondo. «De dilucidar si los restos hallados pertenecen a navíos que participaron en Trafalgar se encarga un especialista de la Universidad de Texas, experto en ingeniería naval de los siglos XVIII y XIX», aclara Gallardo.

Para localizar otros barcos naufragados, la fundación RPM Nautical ha puesto a disposición de la investigación dos embarcaciones equipadas con la sonda multihaz, un sistema geofísico de última tecnología que ha permitido la detección de unas 200 anomalías -alteraciones en tres dimensiones- sobre el lecho oceánico.

Enterrado en la arena

Arqueólogos subacuáticos del CAS y un robot teledirigido de la RPM -en cotas más profundas- se encargan de explorar las anomalías detectadas. «La mayoría son hundimientos modernos. Por lo menos en un caso, no obstante, creemos que hay un pecio de la batalla que podría conservar gran parte del casco bajo la arena», concluye la arqueóloga del CAS.

El Proyecto Trafalgar se prolongará como mínimo hasta mayo de 2005 y de su difusión se encargará -en caso de producirse hallazgos de importancia- la revista National Geographic.

 


 

Lost Nelson letters found in the back of an Edinburgh wardrobe

WILLIAM LYONS       

The Scotsman
Wed 17 Nov 2004
 
A SERIES of letters written and received by Viscount Horatio Nelson, estimated to be worth more than £25,000, have been discovered at the back of a wardrobe in an Edinburgh town house.

The previously lost letters, which will now be auctioned or sold to a British institution, chart different aspects of Nelson’s career from his introduction to serve on HMS Seahorse at the age of 14 to his appointment as vice-admiral ten months before the Battle of Trafalgar, in 1805, during which he died.

John Dixon, an Edinburgh antique dealer who found the letters while undertaking a house clearance, said it as a "one-off fantastic discovery".

Mr Dixon, of the antique dealers Georgian Antiques, said: "The owner commissioned an auction house to value the contents of the house. I liked the furniture so bought it, and as we were going through the cupboards I chanced upon three framed pictures. The auction house had either ignored or missed them. I picked them up and immediately thought it was fantastic."

The first letter is framed in wood made from the ladder of HMS Victory down which Nelson was carried when mortally wounded at the Battle of Trafalgar. It is from a clerk in the navy office to a navy agent introducing the young Horatio Nelson. The second is from the Admiralty, making Horatio Nelson vice-admiral of the Blue Squadron of His Majesty’s fleet. There is also a handwritten letter from Nelson thanking God for the recovery from injury of a friend.

The letters were originally owned by Sir William Augustus Fraser, an English politician, author and collector who died in 1898. It is not known how they came to be in the hands of the last owner.

The Nelson historian Dr Colin White, of the National Maritime Museum, said: "It is amazing that there is still material coming on the market about this man and turning up in private collections. I am looking forward to seeing what they contain."

Under Nelson’s leadership, the Royal Navy proved its supremacy over the French, culminating with the Battle of Trafalgar, which saved Britain from threat of invasion by Napoleon.

            Nelson Letters Nov 04           One of three letters tracing Admiral Nelson's naval career


El almirante Nelson no llevó nunca un parche en el ojo

El almirante Horacio Nelson no llevó nunca un parche en el ojo, como se le representa normalmente, según Colin White, experto en Nelson y responsable de historia de los mares en el Museo Nacional Marítimo de Greenwich, que ha llevado a cabo una investigación al respecto.
EFE |  19-01-2005


A la popular representación del almirante, cuya muerte en la batalla de Trafalgar contra la flota hispanofrancesa conmemora este año el Reino Unido en su bicentenario, contribuyó, entre otras cosas, la película 'That Hamilton Woman' (1941), de Alexander Korda, sobre los amores entre Nelson y Emma Hamilton, casi tan legendarios como su triunfo en Trafalgar.

En aquella película, Nelson, interpretado por el gran Laurence Olivier, cortejaba a la Hamilton (Vivien Leigh) con el parche en su ojo derecho.

Según White, casi todas las imágenes que muestran al héroe de Trafalgar con un parche en el ojo datan en realidad de la última mitad del siglo XIX.

Cuando el Reino Unido se involucró en la guerra contra la Francia revolucionaria, Nelson se puso al frente del buque 'Agamennon'.

Sirvió en el Mediterráneo, ayudó a capturar Córcega y en el asedio de Calvi, en 1794, perdió efectivamente la visión del ojo derecho, lesión a la que se sumaría, tres años más tarde, la amputación del brazo derecho en la batalla de Santa Cruz de Tenerife.

Colin White ha encontrado una carta inédita de 1797 en la que Nelson se quejaba a un amigo de que el tribunal que le había examinado para determinar la cuantía de su pensión por invalidez no creía que estuviese ciego de un ojo.

Según el historiador, el problema para Nelson es que el ojo como tal seguía en su cuenca, y no había entonces instrumentos oftalmológicos suficientemente precisos como para determinar el grado de pérdida de visión.

Otra autoridad en Nelson, Peter Warwick, que escribe actualmente un nuevo libro sobre la batalla de Trafalgar, declaró al diario 'The Times' que la leyenda del parche en el ojo de Nelson cobró sobre todo alas en la Primera Guerra Mundial cuando se utilizó la imagen del almirante como icono de la supremacía británica.


 

      RPM NAUTICAL FOUNDATION TRABAJOS EN LOS PECIOS DE TRAFALGAR

 


                                 Subastan un mechón de pelo del almirante Nelson
 
Los expertos estiman que la pieza está valuada entre 15.000 y 30.000 euros. También se subastarán otros objetos de la batalla de Trafalgar

(EFE).- Un mechón de pelo del almirante Nelson, una espada o un cinturón son algunos de los resquicios históricos de la batalla de Trafalgar que se subastarán el 5 de julio en la casa Bonhams con motivo del bicentenario de la victoria británica.

En la misma calle londinense de New Bond, donde vivió Horatio Nelson, Bonhams sacará a subasta objetos por un valor estimado en unos 2,2 millones de euros, relacionados con la batalla contra la flota hispano francesa que le proporcionó al Reino Unido supremacía marítima.

Mientras se ultiman los detalles para el desfile conmemorativo de la victoria británica el próximo 28 de junio en el sur de Inglaterra, Bonhams anunció que subastará un mechón de su héroe nacional, muerto en la batalla, y valorado entre 15.000 y 30.000 euros.

Guardado en una cajita de oro, el mechón fue entregado por la amante de Nelson, Emma Hamilton, al capitán Charles Tyler, uno de los más cercanos colaboradores del capitán.

También se venderán al mejor postor un óleo sobre la victoria, de John Stephen Dews, estimado entre 120.000 y 180.000 euros; una medalla de oro del capitán Tyler, valorada entre 60.000 y 90.000 euros, o una entrada numerada para el funeral del almirante Nelson en Londres, cuyo valor se prevé entre los 1.800 y los 2.200 euros.

En total, unas doscientas piezas, la mayoría procedentes de colecciones privadas, saldrán a subasta el próximo 5 de julio.

Este será uno de los múltiples actos en el Reino Unido para la conmemoración del bicentenario de la batalla de Trafalgar, cuyo plato fuerte será el desfile naval en Portsmouth (canal de la Mancha), el 28 de junio.

El acto contará con la asistencia de la reina Isabel II y en él participarán cientos de barcos, desde modernos buques de guerra a viejos veleros, buques de vapor y yates privados.

Treinta países de todos los continentes han confirmado hasta ahora su presencia en el evento, desde los dos entonces enemigos del Reino Unido -Francia y España- hasta Rusia, Alemania, Portugal, Brasil, Estados Unidos, Japón, la India y Corea.

 

Nelson relic's unique selling point

CLAIRE SMITH


IT WAS made to commemorate the moment when an ambitious young sailor leapt aboard a Spanish ship in sight of a battery of enemy cannon.

But for years the ceremonial sword awarded to Lieutenant C Adams was stored under a bed in the home of his descendants in the west of Scotland.

The Lloyds Patriotic Fund sword, which originally cost 50 guineas, is now expected to raise £30,000 at an auction at Bonhams in London in July.

Andrew Robb, a valuer, said the present owners were surprised by the value of the heirloom.

"They knew what it was but they didn’t know it was so valuable. It was kept under the bed for safekeeping and because it is a lethal weapon."

The sword, presented to Lt Adams in 1806, is among an astonishing collection of naval memorabilia to be auctioned in July to mark the bicentenary of the battle of Trafalgar.

Included in the sale is a lock of Lord Nelson’s hair and a pair of rings exchanged by the admiral and Lady Hamilton.

A pair of boot-hooks belonging to Napoleon, a framed patch of sail from HMS Victory, complete with bullet holes, and a pouch owned by the ship’s purser, Walter Burke, will also be part of the sale, which is expected to raise a million pounds.

Lionel Willis, Bonham’s maritime expert, said ceremonial swords such as the one presented to Lt Adams were prized possessions in the Napoleonic era.

"The sword was presented to Lt Adams for his part in a "cutting out expedition". The ships’ rowing boats would venture out, full of sailors armed to the teeth, often in the middle of the night.

"It was often a way for young officers to bring themselves to the attention of their superiors," Mr Willis said.

"These swords were not used for fighting but they were highly prized. You can be sure that when Lt Adams went out to levees and balls he would have worn it. It didn’t do you any harm in society to be a hero."


TRAFALGAR SURGEON'S INSTRUMENTS MAKE SEA VOYAGE TO HMS VICTORY

By David Prudames

20/04/2005

http://www.24hourmuseum.org.uk/

Surgical instruments used onboard HMS Victory during the Battle of Trafalgar are at sea again on their way to take part in bicentenary commemorations of Nelson’s finest hour.

The box of saws, knives and forceps belonged to Ship’s Surgeon William Beatty who was on hand as Admiral Horatio breathed his last.

Back onboard a Royal Navy vessel after 200 years the instruments left their current owner, the Royal College of Physicians and Surgeons in Glasgow, on April 19 bound for HMS Victory in Portsmouth and London thereafter.

The college archivist, Carol Parry, told the 24 Hour Museum that transporting them by sea was a particularly appropriate way of sending them south.

"It does seem fitting," she said. "Nelson is the main guiding light in the Navy and to have Beatty’s instruments on board was considered to be incredibly exciting."

Beatty's instruments are among the earliest of their kind in existence. © Royal College Of Physicians and Surgeons, Glasgow.

Shows a photograph of an open box of 19th century surgical instruments.

Beatty’s tools are normally held at the college as part of a large collection of medical instruments dating back to the 18th century, but are being loaned to the National Maritime Museum (NMM) for its forthcoming Nelson & Napoleon exhibition.

The precious artefacts are being taken onboard Royal Navy Mine Counter Measures Vessel HMS Dulverton to HMS Victory for a commemorative ceremony on April 25. After that HMS Illustrious will ferry them up to the NMM.

Organised as part of SeaBritain, a year of celebrations to mark the bicentenary of Trafalgar, Nelson & Napoleon promises an in-depth investigation into the minds of these two great leaders. It will also offer a rare opportunity to see a range of artefacts, including William Beatty’s surgical instruments.

Made by a family business, Laundy of London, the instruments are among the earliest and most valuable examples of their kind in existence. The set is still in its original box and contains a screw torniquet, an amputation knife with detachable handles, a fine-toothed bow saw and forceps.

The loan, said Carol Parry, is "great from the college’s point of view because we are not a museum and other people will get the opportunity to see them."

William Beatty was born in Londonderry in 1773 and joined the Navy as a junior surgeon in 1791 at the age of 18. He saw service in the Caribbean, North Sea, Mediterranean and North Atlantic before his appointment as Ship’s Surgeon on HMS Victory in 1804.

At the Battle of Trafalgar Beatty would have dealt with only the most dangerous cases and his list of injured and wounded from the day makes for particularly gruesome reading.

Of the ship’s 815 men, 57 were killed and 102 wounded with Beatty himself called upon to perform the amputation of nine arms and two legs.

However, Beatty was also called upon to attend to a stricken Horatio Nelson: "He realised once he’d been injured that he was a goner," said Carol Parry, "so all he could do was keep an eye on him. He knew there was no hope."

Once he pronounced him dead, Beatty preserved Nelson’s body in a barrel of brandy for the long journey back to Portsmouth where he finally performed a post mortem.

It was then, as Carol explained, that he took a souvenir of his time with the much-treasured admiral: "What he did once he got back," she said, "was he actually extracted the fatal shot, had it encased and kept it as a momento."

Nelson & Napoleon is on show at the National Maritime Museum from July 7 until November 13 2005.

 


Time online 27/05/05

England expects . . . a signally quick message
By Lewis Smith
A letter up for sale shows that Nelson’s famous words were improved by a quick-thinking lieutenant




NELSON’S “England expects” signal has long been part of British seafaring legend. Now a letter explaining how it was edited by one of his junior officers so that it could be delivered quickly has come up for sale at Bonhams in London.
John Pasco, a signal lieutenant on HMS Victory, was standing on the poop deck when Admiral Lord Nelson ordered him to send a signal to the fleet as they approached the combined French and Spanish fleet on October 21, 1805.



In his letter Pasco explains how he suggested that Nelson should alter the wording to allow it to be sent faster.

The Admiral intended to tell his fleet “England confides that every man will do his duty,” but Pasco pointed out that “confides” would have to be spelt out in flags, whereas “expects” could be conveyed as a shortened form. In the letter the lieutenant wrote: “His Lordship came to me on the poop, and after ordering certain signals to be made, about a quarter to noon, he said, ‘Mr Pasco, I wish to say to the fleet, ‘England Confides that Every Man will do His Duty’.

“And he added, ‘You must be quick, for I have one more signal to make which is close action.’ I replied, ‘If your Lordship will permit me to substitute the expects for confides the signal will soon be completed, because the word expects is in the vocabulary and confides must be spelt’.

“His Lordship replied, in haste, and with seeming satisfaction, ‘That will do, Pasco, make it directly’.”

The signalling system used by Nelson had been invented by Admiral Sir Home Popham only two years earlier and was called “telegraph signals” until after the battle, when it became known as “The Trafalgar Code”. Nelson saw its potential for replacing the cumbersome existing system, which allowed only messages made up of a limited list of phrases and numerals to be passed by flying flags from a masthead.

Popham’s signals also used flags, but his flexible code allowed seamen to use any word they wanted, though some had to be spelt out. In Nelson’s famous message only duty had to be spelt out.

Pasco’s letter, which was probably written 25 years after the battle, will be sold in July as one of a series of Nelsonian letters. It is estimated that it will fetch up to £3,000.

Others in the auction include a note written by Nelson 16 days before the battle, in which he vowed to “annihilate” the French despite being short of ships, which it is estimated will fetch £40,000. A fragment of his goodbye letter written to his mistress, Lady Emma Hamilton, as he waited to sail on September 15, 1805, is expected to fetch up to £4,000.



Europa Press 27/05/2005

R.Unido.- Subastarán una carta de Lord Nelson en la que dice que quiere "aniquilar" a los franceses en Trafalgar

LONDRES, 26 May. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Marta Altuna) 


La casa de subastas británica Bonhams subastará el próximo 5 de julio una carta en la que Lord Nelson asegura que quiere "aniquilar" a las fuerzas francesas en la batalla de Trafalgar. La misiva de cuatro paginas, que podría alcanzar los 40.000 libras esterlinas (unos 62.000 euros), fue escrita por el almirante a bordo de su barco, el Victoria, el 5 de octubre de 1805, e iba dirigida a Lord Barham, el responsable del Almirantazgo británico en ese momento.

Esta carta será subastada junto a otras 29 cartas de Lord Nelson. Un portavoz de la casa indicó al respecto: "La carta es posiblemente la misiva más importante referente a la batalla de Trafalgar que continúa en manos privadas".

"Este documento tan importante ha seguido hasta el momento en manos privadas y nunca hasta ahora había sido subastado", explico. Asimismo, dijo que "todo indica que ha pasado de generación en generación dentro de la familia Barham hasta los actuales dueños".

Nelson firmó la carta con el nombre de "Nelson&Bronte", en referencia al titulo de duque de Bronte que le dio el rey Ferdinando, rey de las dos Sicilias en el año 1799. Reino Unido celebra actualmente el 200 aniversario de la batalla de Trafalgar, en la que los barcos británicos ganaron la partida a los españoles y franceses. Nelson murió en aquella batalla.

Nelson's Trafalgar Letter


Nelson's Trafalgar Letter Vowing To "Annihilate" The French To Be Auctioned


One of the most significant letters in British Naval history, written almost 200 years ago by Britain's greatest naval hero, Admiral Horatio Nelson, will be sold by Bonhams on 5 July 2005, at 101 New Bond Street, London. In the historic letter to Lord Barham, First Lord of the Admiralty, Nelson outlines his strategy on the eve of the Battle of Trafalgar, vowing to "annihilate" the enemy fleet.

This important document has, until now, remained in private ownership, and has never been auctioned before. It appears to have descended through the Barham family to the present owners, or was possibly acquired by them at some point to commemorate the family connection.

Expected to fetch £30,000-40,000, the four-page-long autograph letter - signed "Nelson & Bronte" - was written onboard HMS Victory on 5 October 1805 and is quite possibly the finest letter relating to Trafalgar remaining in private hands.

Setting out the position before the battle, Nelson writes: "I have 23 Sail with Me and Should they come out I shall immediately bring them to battle but although I should not doubt of Spoiling any Voyage they may attempt Yet I hope for the arrival of the Ships from England that as an Enemys fleet they may be annihilated..." He continues by assuring the First Lord that he may "rely" upon his "every exertion.

Bonhams' Nelson and the Royal Navy 1750-1815 Sale on 5 July will include a further 29 letters which have been written by Nelson and another 80 manuscripts relating to him and/or the Royal Navy from that time. Many of these documents have been sourced from private hands. Several letters are unpublished and newly discovered - and - refer to Nelson's life, his funeral and aftermath, and the later sorry decline of his mistress Emma Hamilton.

Not to be confused with the one-of-a-kind autograph "Nelson and Bronte" letter sent to the First Lord of the Admiralty, a "secret memorandum", signed in the same way, issued before the Battle of Trafalgar, and, directed to "James N Morris Esqr Captain of His Majesty's Ship - Colossus" will also be a key feature of the sale.

The celebrated document - probably the best-known in all naval history - in which Nelson sets out his tactics to his captains for the forthcoming Battle of Trafalgar - opens: "Thinking it almost impossible to bring a Fleet of Forty Sail of the Line into a line of Battle in variable Winds, thick Weather and other Circumstances which must occur without such a loss of time that the Opportunity would probably be lost of bringing the Enemy to Battle in such a Manner as to make the business decisive. - I have therefore made up my Mind to keep the Fleet in that position of sailing (with the exception of the first and second in Command) that the Order of sailing is to be the Order of Battle, placing the Fleet in two Lines of Sixteen Ships each..."

The ship to which the letter was sent suffered higher casualties than any other in the British fleet. The document is five pages long and is expected to fetch £30,000-50,000.

Of the less expensive manuscripts in the sale, other items of interest include an important unpublished early letter, written before the loss of Nelson's right hand, and dated 29 June 1786, about his attempt to prevent ships from the newly-independent USA trading with British West Indian Colonies. (Estimate £4,000-8,000.)

Nelson's signed memorandum to the captains and commanders in his Mediterranean command in which he mistakenly declares war on Spain will be sold. Signed by "Nelson & Bronte" and counter-signed by his secretary John Scott, and dated 15 November 1804, the document is estimated at £3,000-4,000.

Personal letters from Nelson to his mistress Emma Hamilton will go under the hammer, such as the first and only surviving page of Nelson's well-known autograph note to "Dearest Emma" as he prepares to sail from England for the last time, having embarked on board the Victory. (Estimate £3,000-4,000.) Another, dated 23 October 1803 to Lady Hamilton, asking her to order him a new coat and telling her he can hardly bear to leave her will be sold for £4,000-6,000. Nelson writes: "closing my letter to You is like taking a long farewell but the Ship is on the Wing & this is the last moment to say May God Almighty Bless & protect You for Your Most Faithful Nelson & Bronte".



SUBASTAS CASA BONHAMS  JUNIO 2005 - TRAFALGAR -

Manuscripts and letters are an important part of the sale, which will include 30 by Nelson himself. One of the highlights is a "Secret Memorandum" signed "Nelson & Bronte", issued before the Battle of Trafalgar to "James N Morris Esqr. Captain of His Majesty's Ship - Colossus". Dated "Victory Off Cadiz 9th October 1805", this has been described as probably the best-known document in all naval history.

In addition, the sale will include the historic letter in which Nelson outlines to Lord Barham, First Lord of the Admiralty, his strategy on the eve of the Battle of Trafalgar, vowing to "annihilate" the enemy fleet – quite possibly the finest letter relating to Trafalgar remaining in private hands.

Letters from Nelson will be accompanied by those from his captains, including an important letter from Hardy, as well as correspondence with Lord Barham and Emma Hamilton, together with an unusual ship-boy’s account from below decks.

These letters and documents will be offered alongside a number of rare and unique items commemorating the life of Horatio Nelson (1758-1805) and celebrating the ‘golden age’ of the Royal Navy 1750-1815, which established Britain’s naval supremacy. The auction will take place on 5 July at Bonhams, 101 New Bond Street.

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The Tyler Collection of relics, rewards and trophies awarded to Admiral Sir Charles Tyler is among the highlights of Bonhams’ Trafalgar Bicentenary sale, Nelson and the Royal Navy 1750-1815. The sale will be held on 5 July in association with the national festival `Sea Britain 2005’, which celebrates the 200th anniversary of the Battle of Trafalgar, Nelson’s finest hour.

Although the sale will focus on the life of Horatio Nelson (1758-1805), it will encompass the ‘golden age’ of the Royal Navy 1750-1815, which established Britain’s naval supremacy. The sale will include marine paintings, watercolours and prints, commemorative ceramics, glass, textiles, and silver, Nelson and Trafalgar memorabilia including letters, jewellery, and personal effects, books and manuscripts including ships logs, British naval weapons and uniforms, navigational Instruments including chronometers, ship models, sailor made artefacts, Napoleonic prisoner-of-war work and ship fittings including furniture and figureheads.

“Britain’s great success at sea during the 18th century prompted many young men to make their careers in the Royal Navy, and Charles Tyler was typical of them. As the scion of a good family with a taste for adventure, he and others like him formed the backbone of the Service as Nelson rose to senior command. In return for their loyalty, Nelson encouraged and promoted them, even referring to the best of them as his `band of brothers.’ Tyler, his protégé since 1795, was a member of this `inner circle’ on whose fate and skill Britain’s supremacy at sea came to depend on so heavily,” writes John Seymour, a writer with a special interest in Nelson and the history of the Royal Navy.

“Admiral Sir Charles Tyler, GCB, was born in 1760, and joined the Royal Navy in 1771 as a so-called `Captain’s Servant’ on the Barfleur, and went initially to the North American Station where, among other incidents in the run-up to the American War of Independence, he witnessed the famous “Boston Tea Party” in 1773.”

“Tyler was made Lieutenant in 1779 and then Commander in 1782, both promotions undoubtedly the result of his services during the American Revolutionary War. In 1790, he was made Captain and, after taking command of the 32-gun frigate Meleager, he captained the 64-gun Diadem in Admiral Hotham’s action with the French off Genoa in 1795. It was at this point that he first became acquainted with Nelson. However, Tyler missed the opportunity to fight under Nelson at the Nile because his ship, the Aigle, was wrecked in July 1798. But once back home, he was given the 74-gun HMS Warrior, taking her first to the blockade of Cadiz and then to the battle of Copenhagen in April 1801, after which he received the thanks of Parliament for the role he played in the victory over the Danish fleet.”

After commanding the Sea Fencible Regiment in south Wales from 1803-05, Tyler was then appointed to the 80-gun HMS Tonnant in September 1805 in which he participated in the Battle of Trafalgar where he was severely wounded. For this wound he received a pension of £250 a year, and for his conduct at the battle he won the Naval Gold Medal, a £100 sword of honour from the Patriotic Fund and, for the second time in his career, the thanks of both Houses of Parliament. Promoted to Rear Admiral in 1808 and, as a result, second-in-command at Portsmouth, he was appointed Commander-in-Chief at the Cape of Good Hope in 1812 where he remained until 1815. Made Vice-Admiral in 1813 and a Knight Commander of the Order of the Bath (KCB) in 1815, he received his final promotion to Admiral in 1825 and was made a Knight Grand Cross of the Bath (GCB) two years before his death in Gloucester in 1835.

Included in this collection are Tyler’s Distinguished Officer’s Gold Medal and Patriotic Fund sword, both presented specifically for his services at Trafalgar, his sea charts and a gold box bearing a portrait miniature of Napoleon taken from the Spanish flagship Algésiras. There is also an ornamental locket containing a lock of Nelson’s hair, the gift of Lady Hamilton, plus a tiny fragment of gold braid believed to have come off the uniform coat Nelson was wearing when he was shot. While this remarkable ensemble commemorates merely one man’s role in the greatest sea battle in history, it nevertheless encapsulates the spirit of the entire age of Nelson and the sea power with which Britain held sway for at least the ensuing century. The Tyler collection is a compelling reminder of a time when Britannia ruled the waves
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An extremely rare carved limewood model of the figurehead from George III’s Flagship HMS QUEEN CHARLOTTE, circa 1784 - discovered in a garage after 200 years - will be part of Bonhams’ ‘Nelson and the Royal Navy’ Sale on July 5, 2005, at New Bond Street, London.

The sale, to be held in association with the national festival Sea Britain 2005, will celebrate the 200th anniversary of the Battle of Trafalgar - Nelson’s finest hour. It is estimated that the model could attract bids of £50,000-70,000, but might make six figures.

The sale will focus on the life of Nelson and the period of the Napoleonic War at Sea (1806-1814) and will encompass the “golden age” of the Royal Navy 1750-1815, which established British dominance of the seas.


HISTORICAL SIGNIFICANCE

British naval model figureheads are extremely rare. The only other example of comparable size, age and historic significance is the model HMS VICTORY, carved at the time of her building in 1765, and now on display in the Nelson Gallery at the National Maritime Museum, Greenwich.

PROVENANCE

Key to the value of the model is its provenance. It was the property of Sir John Henslow, Chief Surveyor to the Navy from 1774 to 1806, and hence by family decent to the current owner.

A MODEL IN THE MAKING

The model figurehead of HMS Charlotte was carved within the Royal Naval Dockyard at Chatham in Kent between 1783 and 1784, by as yet an unknown carver, working under the direction of the yard’s master carver, George Williams.

When the Lords of the Admiralty had chosen a name for a vessel of the size and importance of a flagship, a lengthy process to establish an acceptable design and decoration of the vessel would be undertaken. Initially the Admiralty produced a written detailed specification, and in the case of HMS Queen Charlotte this has survived. It reads as follows:

“In the head is Her Majesty in her robes with the orb and sceptre in her hands, standing erect under a canopy with two doves thereon, which is supported by two boys, the emblem of peace, one holding a dove, the other a palm branch; under which on the starboard side is Britannia sitting on a lion and presenting a laurel; on the larboard side is Plenty sitting on a sea-horse offering the produce of the sea and land; on the starboard trail board Justice and Prudence with their emblems; on the larboard trailboard are two boys, Hope and Fortitude, with their emblems”.

From the specification a number of line drawings and sketches would have been produced, one of which has survived. A full colour drawing of the figurehead, as described in the specification, is housed in the collection of the Corporation of the Trinity House at Hull, North Yorkshire.

Once carved and mounted on the current display stand for presentation purposes, the limewood model would have been taken to London and shown to the Lord of the Admiralty and, given the size and quality of the commission, almost certainly Royal approval would have been sought. The model would have been taken back to Chatham’s Dockyards and used by the carvers as a Maquette for the full size carving.

When all the work was completed and the vessel launched in 1784, the model would have been returned to the Admiralty and given by Royal consent to a favoured Officer of the Crown or member of the court - in this case Sir John Henslow.

Other sought-after items in the sale will include a lock of Nelson’s hair and swords awarded to Captain Tyler of HMS Tonnant and Captain Con of HMS Dreadnought following the Battle of Trafalgar.
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A small engraved gold medal to be offered in a sale commemorating Nelson and the Royal Navy 1750-1805 represents one of the most significant naval engagements in British and Continental history and commemorates the legendary Temeraire.

Estimated at £50,000-70,000, this particular medal was one of only 27 Small Gold Medals awarded for Trafalgar and was the only one awarded to the Temeraire.

In 1803 Eliab Harvey was appointed Captain of the Temeraire, and after Trafalgar received the thanks of Parliament and Lord Collingwood and gifts of the gold medal, a sword of Honour from the Lloyd's Patriotic Fund. He was also promoted Rear Admiral and served as one of the pallbearers at Nelson's funeral.


Admiral Sir Eliab Harvey GCB (1758-1830) was the second son of William Harvey, MP, of Rolls Park, Chigwell, Essex, and great grandson of Eliab Harvey, brother of William Harvey, discoverer of the circulation of blood. He entered the Navy in 1771, and served as a Midshipman under Lord Howe during the American War of Independence. For many years he sat as MP for Essex. Harvey also had a reputation as a fearless gambler and, according to Horace Walpole, once came within a throw of losing his estate. In 1809 he was court-martialled for insubordination and dismissed the service, although, in recognition of his great services, was reinstated by Order in Council. He was made a full Admiral in 1819.

Temeraire was built in 1798 and took her unusual name from a French prize ship, captured by Admiral Boscawen in Lagos Bay in 1759. At 98 Guns she was a second-rate ship of the line and like a first-rate (of 100 guns or more) was a three-decker, something which in battle gave her considerable advantage over lower ships. She was later immortalized in JMW Turner’s Fighting Temeraire (National Gallery, London), a tender tribute the veteran ship, painted as she was being towed to her last berth to be broken up.

At the onset of the Battle of Trafalgar, as Nelson's two columns sailed slowly towards the French and Spanish Combined Fleet newly out of Cadiz, it was nervously suggested to the Admiral that he shift his flag from the Victory. It was obvious, from his plan of battle that the first ship to break the enemy line would be subjected to massive fire. Nelson refused to change his ship but he did -for a while- agree that the Temeraire should lead Victory into battle. Then he countermanded his order. Meanwhile Captain Harvey of the Temeraire struggled to overtake the Victory. In Carola Oman's account: "when, half an hour before the Victory opened fire, the Temeraire, having been signaled at 12.15 to take her place astern, ranged up on the Victory's quarter, Nelson, said, `I'll thank you Captain Harvey, to keep in your proper station, which is astern of the Victory.’"

The medal will be offered alongside a number of rare and unique items commemorating the life of Horatio Nelson (1758-1805) and celebrating the ‘golden age’ of the Royal Navy 1750-1815, which established Britain’s naval supremacy. The auction will take place on 5 July at Bonhams, 101 New Bond Street.

              
 


                  Subastan reloj que el almirante Nelson uso en Trafalgar
 
Lo anunció Sotheby's que calcula el valor de la pieza sería de alrededor de 525.000 euros

                                            Foto (AP)
 
(EFE). 26/06/2005 - El cronómetro, una de las pocas pertenencias del conocido marino que se salvaron tras su fallecimiento, había permanecido en manos de la familia de Nelson, que prestó al Museo Nacional Marítimo de Greenwich  en  Londres hace setenta años.

El reloj, que se subastará el próximo 5 de octubre, es "una de las piezas más evocadoras del rompecabezas de efectos personales que sobrevivieron en las últimas horas de Nelson", explicó Martyn Downer, biógrafo del almirante.

Para el biógrafo, "resulta conmovedor mirar hoy a este reloj, sabiendo que Nelson debió haberlo mirado con frecuencia mientras rugía la batalla aquella fatídica mañana, hace ya tanto tiempo".

Admás se subastará el mayor fragmento de la bandera que ondeó en el navío 'HMS Victory', en el que luchó el almirante en Trafalgar, y que cubrió el féretro del militar durante su funeral de Estado y cuyo valor podría alcanzar un precio de 225.000 euros.

El anuncio de Sotheby's coincide con una serie de acontecimientos que se han organizado este año en este país para conmemorar el bicentenario de la batalla de Trafalgar, librada el 21 de octubre de 1805 en el cabo del mismo nombre, frente a Cádiz (sur de España).

Ese día, la flota que comandaba el almirante Nelson (1758-1805) se impuso a la escuadra combinada de Francia y España, triunfo que dio a Inglaterra la supremacía de los mares.

El próximo martes, día 28, más de cien barcos de guerra de 35 países participarán en Portsmouth (costa sur de Inglaterra) en un desfile naval al que pasará revista la reina Isabel II, a fin de conmemorar la batalla.


Reloj del almirante Nelson fue subastado en más de 370 millones de pesos
Miércoles 5 de Octubre de 2005
16:09 
EFE


LONDRES.- El reloj de oro que el almirante Nelson llevaba cuando murió en la batalla de Trafalgar, en 1805, fue subastado en la casa Sotheby's de Londres por 600.000 euros (379.200.000 pesos), convirtiéndose en la reliquia más cara del héroe naval del Reino Unido.

La pieza, fabricada en 1787 por el relojero real Joseph Emery, fue el objeto más codiciado de la espectacular subasta, en la que se vendieron otros recuerdos del almirante con una recaudación total de casi siete millones de euros.

Un retrato de Horacio Nelson en uniforme pintado por Lemuel Francis Abbott se subastó por unos 449.000 euros, casi el doble del precio estimado, mientras que un pedazo de la bandera británica que ondeaba en el buque Victoria y que, posteriormente, cubrió el ataúd del héroe se adjudicó por 180.000 euros.

La subasta, que atrajo a unos 500 compradores de todo el mundo, incluyó 58 objetos de la colección Matcham, que perteneció a Kitty Matcham, la hermana favorita del almirante.

Entre los objetos que se pusieron a la venta había muebles, piezas de plata e incluso la cuna en la que al parecer durmió Horacia, su hija ilegítima, que se adjudicó por 52.200 euros.


El Centro de Arqueología Subacuática extrae en aguas de Cádiz un cañón de hierro perteneciente a un barco hundido

Técnicos del Centro de Arqueología Subacuática de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía han extraído en aguas próximas a la costa gaditana un cañón de hierro perteneciente a un barco hundido. La extracción y el tratamiento del cañón va a permitir a los técnicos del Centro de Arqueología Subacuática conocer datos concretos sobre el barco al que pertenecía. Además, la pieza podrá ser contemplada en la muestra que prepara la Consejería de Cultura de la Junta para la conmemoración del bicentenario de la batalla de Trafalgar, que prevé abrir sus puertas a mediados del próximo mes de octubre en el Balneario de la Palma de Cádiz capital
 
  REDACCIÓN. 14-07-2005
  

Técnicos del Centro de Arqueología Subacuática de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, con sede en el Balneario de la Palma de Cádiz, han extraído en aguas próximas a la costa gaditana un cañón de hierro perteneciente a un barco hundido. La extracción y el tratamiento del cañón va a permitir a los técnicos del Centro de Arqueología Subacuática conocer datos concretos sobre el barco al que pertenecía.
 
Desde el año 1999 el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico trabaja en un amplio proyecto de investigación encaminado a conocer la localización y estado de conservación de los restos de los antiguos navíos que naufragaron en nuestras aguas en el contexto del combate naval que tuvo lugar en aguas del Cabo de Trafalgar el 21 de octubre de 1805.
 
Tras dos años de trabajo (1999-2000) valorando la información contenida en las fuentes escritas de la época y recopilando la documentación arqueológica previa existente sobre la zona de estudio, en el 2001 dio comienzo una fase de prospección arqueológica encaminada a conocer y localizar los pecios (barcos hundidos) que pudieran identificarse con navíos de ese momento histórico.

En total, según se ha informado a DIARIO Bahía de Cádiz, se ha trabajado sobre cinco zonas (Trafalgar-Conil; Sancti-Petri; Bahía de Cádiz; Chipiona y Sanlúcar de Barrameda-Huelva) localizándose por diferentes sistemas varios yacimientos que pudieran corresponderse con algunos de los navíos que tomaron parte en la batalla y naufragaron en los días posteriores a la misma a consecuencia del fuerte temporal de Suroeste. 

La extracción del cañón va a permitir a los técnicos del Centro de Arqueología Subacuática conocer, una vez tratado y desconcrecionado, algo más sobre la historia del barco que lo transportaba. La posibilidad de que alguno de ellos lleve marcas de fundición, en paralelo a los estudios ya en marcha sobre los restos sumergidos de los yacimientos de procedencia (arquitectura naval; estudio de elementos de abordo, etc.) facilitaría considerablemente los trabajos de identificación, dado que, si bien algunos de estos yacimientos son identificados desde antiguo con determinados barcos que tomaron parte en el combate naval, no existe hasta el momento evidencia científica para apoyarlo más allá de la mera hipótesis y de referencias documentales a veces imprecisas.

 La problemática de los tratamientos para este tipo de piezas de hierro obligará a seguir un largo proceso de restauración. El cañón será sometido en primer lugar a una fase de desalación que podrá durar varios meses, y cuyo objetivo es extraer todos los cloruros almacenados en la pieza tras dos siglos de permanencia en el fondo marino.

 Posteriormente, una vez estabilizada, la pieza de artillería será sometida a un minucioso trabajo de limpieza y consolidación que permitirá, posteriormente, tanto su estudio como exposición museística sin riesgos para la preservación futura de la pieza. En este complejo proceso de restauración trabajarán conjuntamente los restauradores del Centro en colaboración técnicos de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz, especialistas en el tratamiento y estabilización de objetos de hierro. 

 La delegada provincial de Culturas, Bibiana Aido, ha mostrado su "satisfacción por la importante labor que realiza el Centro de Arqueología Suabacuática que es pionero en la intervención sobre el patrimonio arqueológico subacuático". Además, Bibiana Aido ha anunciado que "la pieza podrá ser contemplada por los ciudadanos en la muestra que prepara la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para la conmemoración del bicentenario de la batalla de Trafalgar, que abrirá sus puertas a mediados del próximo mes de octubre en el Balneario de la Palma".

Aclaración en el Foro de la página http://boards4.melodysoft.com/app?ID=Trafalgar&msg=918 por Manolo:

18/10/2005

Participé en la campaña de extracción del "cañón". La información que apareció en la prensa los días posteriores fue lamentable. Así, yo soy el "técnico especialista en hierro de la Universidad" (¡ahí es nada!).

Se extrajeron dos piezas, y no una. Una de ellas era un cañón francés de 12 largo, y el otro una carronada inglesa (que en aquellas fechas, portaban los barcos de las tres nacionalidades).

En cuanto al origen "inglés" del barco, nada más lejos de la realidad. De momento, la hipótesis (bien fundada) es que se trata del Bucentaure.

A Grumetillo le diré que el CAS lleva trabajando un tiempo en ese yacimiento, y que se han estudiado todos y cada uno de los 22 cañones que allí hay. También ha trabajado en otros yacimientos de los que la prensa no se ha hecho eco (gracias al Cielo).

También se han extraído algunas piezas menores que se verán en la exposición que se inaugura en el CAS el próximo día 19.

Saludos para todos los del foro.    


£95,000 for local hero's medal

SPECIAL LOT: The replacement gold medal awarded to Chigwell's Captain Eliab Harvey which sold for £95,000 (c)

Guardian 15/7/2005

THE replacement gold medal awarded to Captain Eliab Harvey, of Rolls Park, Chigwell, who commanded the Temeraire at Trafalgar, has been sold for £95,000 at the Bonhams sale of Nelson and Trafalgar memorabilia.

The Harvey medal was one of 27 small gold medals given to the captains of each ship in the British Fleet at Trafalgar in 1805.

After Trafalgar Harvey was promoted to Rear Admiral, and later to full Admiral. Born at Chigwell in 1758, he lived all his life at Rolls Park, although he also had a London house in Clifford Street, off Bond Street.

It was from his London home that in 1827 the Trafalgar gold medal and various other articles were stolen.

A housemaid was charged with the theft but found not guilty, and some painters who had been working in the house at the time were also interviewed at Bow Street police station, but no charges were preferred.

Harvey was given a replacement medal, and it was this one that was sold at the Bonhams auction.

The 98-gun Temeraire was the second ship in the Weather Column, immediately behind the Victory at Trafalgar. Harvey and his crew played a vital part in the battle, and Temeraire's broadsides effectively disabled the French ships Redoutable and Fougeux who were attacking the Victory, and prevented the Victory from possible capture.

On his return from Trafalgar in December 1805, Harvey was fted at Chigwell and a celebration dinner was held at the King's Head. Harvey was a pall-bearer at Nelson's funeral at St Paul's Cathedral in January 1806.

The history of the Harvey family who lived at Rolls Park, Chigwell, for over 200 years is told in Richard Morris's book The Harveys of Rolls Park, Chigwell, published by Loughton and District Historical Society, and available from local bookshops, priced £5.

 

9:30am Friday 15th July 2005


Los arqueólogos subacuáticos analizan su 'Proyecto Trafalgar'

El cañón encontrado en el mar la semana pasada no estará listo para la exposición de octubre que recuerda la mítica batalla

Bajo el mar. Un arqueólogo submarino rescata del mar un cañón hundido.
RAFAEL NEIRA FERNÁNDEZ
Diario de Cádiz 20/07/2005


cádiz. Los cursos de verano de la UCA bucean un día más en la arqueología, un mundo realmente más cerca de las batas blancas y los tubos de ensayo que de los látigos del bueno de Indiana Jones. En esta segunda jornada, el seminario Arqueología y Sociedad. Perspectivas desde el Patrimonio Gaditano, ha destacado el papel de un relativamente nuevo tipo de arqueólogo: el arqueólogo subacuático, que busca los tesoros –culturales– escondidos en las aguas de la provincia.

La conferencia, titulada Arqueología subacuática en el litoral gaditano, la impartieron Mercedes Gallardo Abarzuza, directora del Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico –CAS– y Carlos Alonso Villalobos, también del centro. Ambos explicaron los proyectos en los que ha estado implicado el centro –una propuesta totalmente innovadora en Europa–. Y era una explicación necesaria, pues no hace mucho tiempo que la gente de la ciudad –alcaldesa incluida– se preguntaba qué hacía el CAS y por qué ocupaban el mítico Balneario de la Palma cuando podían trabajar en cualquier lado.

Pero es que los primeros años tenían que ser así, en la sombra de la puerta cerrada, de concienzuda investigación: había que saber qué y dónde investigar: "Ya han pasado los tiempos de llenar los museos de objetos por objetos", recordó Carlos Alonso. Por eso es ahora, que ya han pasado la fase de documentación y han pasado a la acción, cuando vemos los frutos de este intenso trabajo previo. Sin ir más lejos, la semana pasada encontraron el cañón de un barco que, casi con toda probabilidad, participó en Trafalgar –y que, por las primeras investigaciones, se puede decir que perteneció a un barco inglés, dadas sus medidas–.

El cañón es ahora estudiado por los arqueólogos y no saldrá del centro para ir al Museo hasta el año que viene, si bien en un principio la delegada provincial de cultura, Bibiana Aído anunció que la pieza podría ser contemplada por los ciudadanos en la muestra que prepara la Consejería de Cultura de la Junta para la conmemoración del bicentenario de la batalla de Trafalgar, que comenzará en octubre en el Balneario de la Palma.

Este importante hallazgo se enmarca dentro del Proyecto Trafalgar, el más ambicioso de la CAS hasta el momento, y que está buscando los pecios desde el cabo de Gibraltar hasta las proximidades de Huelva. Pero no es una tarea fácil, como explicó Mercedes Gallardo, ya que el agua de la Bahía no es como la cristalina agua del Caribe: es un mar en el que no se ve nada... hasta en algunas ocasiones han tratado de adivinar por el tacto el objeto que están tocando.

Además de estos problemas para investigar, Alonso Villalobos se centró en los problemas para divulgar sus hallazgos, ya que, a pesar de lo que vemos en los documentales, en donde vemos como sacan alegremente del mar todo tipo de piezas, esto está prohibido en España. Otra traba es la conservación: con los medios técnicos actuales, la conservación para museos de muchas de las piezas a medio plazo es imposible –sobre todo cuando tienen restos orgánicos como la madera–, lo cual dificulta su misión difusora.

Aún así, hacen mucho por que la gente conozca su labor: publican en revistas especializadas, quieren poner en marcha un proyecto editorial, Red de navegantes, e imparten cursos –como el de marzo del 2004 sobre patrimonio y conservación–, muchos orientados a la educación de los jóvenes.

Alonso también destacó la importancia del trabajo del centro, ya que la arqueología en Cádiz no se comprende sin la arqueología subacuática, dada la importancia del mar desde que la ciudad se fundó. Ambas ciencias deben andar en un mismo camino de colaboración.

La mañana se completó con una visita por los restos romanos de Cádiz, que comenzó en la necrópolis y siguió por el teatro, siempre guiados por el profesor de la Universidad de Cádiz Juan Alonso de la Sierra Fernández.


EFE 8/10/2005

Denuncia expolio barco descubierto costa Huelva Batalla Trafalgar

 

El Decanato de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Huelva denunció hoy el 'expolio' al que se está viendo sometido el 'Rayo', uno de los navíos españoles que lucharon en la batalla de Trafalgar, en octubre de 1805, y que se encuentra varado frente a la costa de Doñana (Huelva).


El portavoz del decanato, Claudio Lozano, explicó que los restos del buque fueron descubiertos en 2003, y posteriormente se realizó una prospección cuyos resultados fueron entregados a la Junta de Andalucía en 2004.

'Cuando entregamos las conclusiones le dimos el resultado y le dijimos que se estaba expoliando', indicó Lozano, que explicó que el buque se encuentra hundido a seis metros de profundidad, y a tan sólo trescientos metros de la costa.

Esta circunstancia ha provocado que veinte de los cien cañones del barco hayan desaparecido, mientras que el resto se encuentra diseminado por el lecho marino, lo que ha ocurrido con algunos clavos del barco, de bronce y 160 centímetros de longitud, que han sido robados.

Sobre la posibilidad de reflotar el buque, Claudio Lozano cree que en la actualidad es impensable, debido a que se trata de un barco de 3.500 toneladas de peso, mientras que la zona a estudiar tiene un kilómetro cuadrado.

El 'Rayo' fue uno de los barcos perjudicados en la batalla de Trafalgar, aunque no se hundió tras el ataque, sino que fue dañado por un temporal de Levante hasta que llegó a su actual ubicación.

Un temporal en meses pasados dejó parte del yacimiento a la vista, e incluso provocó que algunos restos del buque llegaran a la playa, aunque ahora la propia marea se ha encargado de cubrir el buque de nuevo.

En la actualidad, se ha conseguido documentar la presencia de tres barcos españoles de la batalla de Trafalgar frente a la costa de Huelva: 'Monarca', 'Berwick' y 'Rayo'.

Claudio Lozano explicó que el asunto se va a tratar próximamente en el 'Congreso Internacional de Trafalgar', además de entender que 'en algunos foros internacionales se tienen en cuenta estas cosas más que en nuestro propio país'

Los expoliadores actuaban asesorados por un historiador

La red dedicada al expolio de restos arqueológicos submarinos desarticulada en El Puerto de Santa María (Cádiz) estaba integrada por unas 17 personas que se identificaban con "piratas del siglo XXI" y que actuaban con la ayuda de un historiador, cuya labor era esencial.
Fuentes de la Guardia Civil informaron ayer de que uno de los barcos que utilizaban tenía en su interior una enorme bandera pirata y que se han encontrado fotos de la tripulación con esta insignia "a modo de piratas del siglo XXI, que en vez de espadas portan rifles de asalto M-16 americanos, ordenadores portátiles y aparatos para escanear", junto a otros instrumentos de última tecnología.

Uno de los barcos requisados, el Louisa zarpó de EEUU en julio de 2004 con tripulación húngara, entre la que se encontraban mecánicos, historiadores, además de buzos especialistas americanos y australianos, y los "cabecillas" de la red estaban afincados en Texas (EEUU).

El Louisa lo utilizaban como base principal de operaciones, mientras que el otro barco, el Géminis, atracado en dique seco en Puerto Sherry, cambió varias veces de nombre y de apariencia para no levantar sospechar en los puertos donde atracaba, según el instituto armado.

El Louisa actuaba como buque nodriza y el Géminis era el encargado de remover las arenas del fondo marino y hacer las extracciones, que se realizaban fundamentalmente en la costa de Cádiz, aunque también hubo algunos movimientos en la zona próxima de la Costa de Málaga y su línea de actuación se extendía también a Huelva.

Los datos históricos obtenidos en el Archivo de Indias por los cazatesoros eran transcritos en el propio Louisa, que contaba también con una importante biblioteca para traspasar dichos datos a mapas cartográficos y, posteriormente, hacer las inmersiones para localizar los restos y saquearlos.

La red disponía también de apuntes sobre yacimientos en América, como mapas de interés histórico encontrados en Puerto Rico, informó la Guardia Civil, que resaltó que el material de submarinismo utilizado es de vanguardia y muy costoso, lo que les permitía descender a gran profundidad ayudados por un robot para encontrar las piezas.

En la Operación Bahía se han requisado dos barcos y se ha detenido a tres personas, aunque no se descartan nuevas detenciones ya que la investigación sigue abierta. En ella fueron intervenidas 27 bolas de cañón del siglo XVII, tres anclas romanas de piedra del siglo II antes de Cristo, un cuello de ánfora fenicia de 68 centímetros de diámetro y una bolsa con balas de metralla de las utilizadas en la Batalla de Trafalgar. Todos estos tesoros pasarán a los fondos del Museo Provincial.

Diario de Cádiz Digital 6/2/2006        


Europa Sur 9/2/2006

Cádiz. La trama de expoliadores de restos arqueológicos que arrancó con el hallazgo en El Puerto de una minúscula muestra de un tesoro a bordo de un barco, el Louise, equipado con un sofisticado equipo y armado con fusiles de guerra, parece haber salpicado a la Jefatura de la Demarcación de Costas de Andalucía-Atlántico.
La Dirección General de Costas anunció ayer, a través de un comunicado de prensa, que "ha propuesto el cese del jefe de la Demarcación de Costas de Andalucía-Atlántico", Gregorio Gómez Pina, "por pérdida de confianza". Este departamento dependiente del Ministerio de Medio Ambiente relaciona directamente la inminente destitución de Gómez Pina con la tramitación y autorización de "las actividades desarrolladas por la empresa Plangas S.L. en el lecho marino de diversas zonas de las costa andaluza". Esas actividades supuestamente consistían en "un estudio comparativo sobre la degradación del depósito sedimentario marino asociado a vertidos urbanos y de embarcaciones".

Este periódico ha podido saber y confirmar de varias fuentes conocedoras de las causas de la destitución de Gómez Pina, por un lado, y de la investigación sobre el Louisa, todavía abierta y bajo secreto de sumario, por otro, que la empresa Plangas S.L., con domicilio en Socuéllamos (Ciudad Real), tiene como objeto social la venta, instalación y reparación de equipos de gas, servicios telefónicos y la gestión y el asesoramiento de empresas. Nada más. Que entre los cargos recientes de la firma figura un hombre, cuyo nombre se corresponde con las iniciales A.B.A., sobre el que pesan varios expedientes sancionadores por expolio de yacimientos arqueológicos terrestres. Y que Plangas S.L. reseñó en la solicitud de la autorización para el presunto estudio de efectos de la contaminación urbana sobre los fondos marinos al Gemini, el barco auxiliar del Louisa, si bien luego lo retiró alegando problemas mecánicos. El sustituto del Gemini fue el Maruk III, una embarcación deportiva de unos ocho metros de eslora, precintada por la Guardia Civil y retenida en el puerto de Sotogrande (San Roque) por carecer de documentación reglamentaria como el rol y el certificado de seguridad, según la Capitanía Marítima de Algeciras, y de licencia para actividades profesionales, según otras fuentes consultadas por este periódico. En su interior se halló instrumental del utilizado para la extracción de objetos arqueológicos del fondo marino.

El patrón del Maruk III, Roberto Mazzara, buzo de combate de la Armada Italiana ya retirado y experto en arqueología submarina, llegó a esgrimir ante los agentes la autorización de la Jefatura de la Demarcación de Costas de Andalucía-Atlántico expedida el 14 de marzo de 2005. Es más: a bordo de su barco estuvo en al menos una ocasión un grupo de buzos norteamericanos y Mario Abella, el capitán del Louise, quien tuvo más suerte que su hija, detenida junto a dos húngaros en El Puerto. Mazzara lleva a gala haber sido el descubridor, en 1994, de la campana de la nao colombina Santa María y reconoció que trabajaba para Plangas S.L..

Las sospechas de que los barcos de la firma autorizada por Gómez Pina no se estaban dedicando a lo que declararon la dieron sus evidentes y reiteradas posiciones: no trabajaban en puntos negros ni en las bocanas de emisarios submarinos sino sobre pecios arqueológicos perfectamente documentados.

La Subdirección General de Gestión Integrada del Dominio Público Marítimo-Terrestre dejó ayer claro en el comunicado de prensa que nunca autorizó a Plangas a realizar ninguna actividad en la zona. Pero sí que remitio esa solicitud a la Demarcación de Costas de Andalucía-Atlántico, "por ser éste el órgano competente para tramitar este tipo de expedientes". Y remató que "en ningún caso esta tramitación puede entenderse como autorización alguna".

En el escrito, el Ministerio de Medio Ambiente dice textualmente que "sobre la actividad finalmente desarrollada por Plangas en las costas de Cádiz quiere dejar claro que dicha empresa contó exclusivamente con autorización para la elaboración del estudio" antes mencionado. El permiso fue otorgado el 14 de marzo de 2005 por un año de vigencia. "Tras tener conocimiento que las actividades de Plangas no se ajustaban a la solicitud presentada –mediante una denuncia de la Capitanía Marítima de Algeciras– la Demarcación de Costas de Andalucía Atlántico adoptó una resolución de caducidad para esta concesión el 19 de enero de 2006".


La voz Digital 30/8/2006

El puzle de Trafalgar encaja
El Centro de Arqueología Subacuática, a falta de los últimos sondeos, asegura tener «bastante certeza» de la identificación de los navíos franceses 'Fougueux' y 'Bucentaure'

TEXTO: ANA SORIA 


Con el paso de los años, un naufragio puede convertirse en una especie de cápsula del tiempo que conserva piezas únicas del gigante puzle de la historia. El Centro de Arqueología Subacuática de Cádiz (CAS), dependiente del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, sigue el rastro de estos pedazos del patrimonio cultural con el fin de confeccionar la Carta Arqueológica del litoral de Cádiz y Huelva. Un rompecabezas que la Asociación de Rescate de Galeones asegura que está compuesto por 720 hundimientos o tal vez más. Enfrascado en esta tarea, el CAS, alrededor del año 2.000, puso en marcha el Proyecto Trafalgar con el objetivo de localizar los barcos hundidos en la batalla librada frente a las costas de Cádiz el 21 de octubre de 1.805, y cuyos primeros pasos se dieron a conocer el año pasado durante la exposición Los naufragios de Trafalgar, en el Balneario de La Palma. Esta investigación, que ya ha entrado en su recta final, está a punto de confirmar la ubicación de los restos de los míticos navíos de bandera francesa Fougueux, en San Fernando, y Bucentaure, en Cádiz. Este último, insignia de la flota combinada franco-española.

Explica la directora del CAS, Carmen García Rivera, que «tras una primera etapa de estudio de las fuentes documentales, realizamos prospecciones aplicando nuevas tecnologías. Después, en una tercera fase, decidimos centrar el trabajo en estos dos yacimientos», cuyas características hacían plausible su vinculación con los dos barcos que tomaron parte en Trafalgar.

El Pecio de Las Morenas

Durante este año los esfuerzos se han volcado en el llamado Pecio de Las Morenas (San Fernando), que todo apunta a señalar que se corresponde con el Fougueux. «Tenemos bastante certeza de que se trata de este navío, porque coincide con las fuentes documentales», asegura la directora.

En toda la zona se aplicó la más moderna tecnología geofísica, como la ecosonda multihaz, para determinar la presencia de registros arqueológicos, a la vez que se realizaron prospecciones visuales.

Pero para eliminar cualquier duda, el CAS se puso en contacto con expertos en arquitectura naval francesa. Así, durante el mes de julio se desplazaron hasta La Isla los especialistas franceses Eric Rieth (arquitecto) y Martine Acerra (documentalista de la Universidad de Nantes), así como con Manu Izaguirre, del departamento de Patrimonio de la Diputación Foral de Bizkaia.

El estudio detallado de la arquitectura, de la artillería y del resto de sus elementos muebles les llevó a afirmar que con toda probabilidad el pecio de Las Morenas es el navío de 74 cañones Fougueux, construido en Lorient en el año 1785 y que se fue a pique en la Batalla de Trafalgar.

Según explica Carmen García Rivera, finalizada la labor de los colaboradores externos, «ahora continuamos nosotros realizando los últimos sondeos» en busca de algún elemento más que les permita identificarlo.

El Pecio de Chapitel

Una vez concluidos los trabajos en San Fernando, que podría ser este mismo año, la directora del CAS asegura que inmediatamente después comenzarán los sondeos en el yacimiento del Pecio de Chapitel, donde se da por supuesto que se encuentra el mítico Bucentaure que capitaneaba el almirante Villeneuve y desde el que se daban las órdenes a toda la flota combinada. «En este caso también tenemos bastante certeza», comenta García Rivera.

Durante mucho tiempo se pensó que este navío de 80 cañones se encontraba hundido frente al gaditano Castillo de San Sebastián. Sin embargo, después de analizar en profundidad las fuentes escritas de la época y recopilando la documentación arqueológica previa, se localizó en un punto a medio camino entre Cádiz y Rota, que fue confirmado en las prospecciones posteriores.

Una de las pistas más decisivas que se tienen se reflotó recientemente del fondo del mar y, después de ser tratada para evitar su degradación, fue expuesta al público en Los naufragios de Trafalgar. Se trata de uno de sus cañones de hierro de 12 libras, que lleva grabados el año de construcción (1.780) y las iniciales del maestro de forja.

Una vez analizado en profundidad este pecio y confirmada de forma definitiva su correspondencia con el Bucentaure -algo que se produciría el próximo año- «habremos cumplido con los objetivos del Proyecto Trafalgar, aunque quizá continuemos en otros yacimientos», dice la directora del CAS.

Retales de la Historia

El 8 de octubre de 1805 tuvo lugar una trascendental reunión entre los mandos franceses y españoles en el Bucentaure, fondeado en el Puerto de Cádiz. El general Escaño, como portavoz español, recomendó permanecer amarrados ante las perspectiva de temporal y confiando en el desgaste de la flota inglesa que les bloqueaba. Ante la presión de Napoleón, Villeneuve optó por ignorar la recomendación y salir al ataque con 33 navíos. Esta decisión, significó el apresamiento de 17 barcos y el naufragio de otros 15, ente ellos el propio Bucentaure y el Fougueux, ahora encontrados y que son pequeños retales de una Batalla que cambió el curso de los acontecimientos.

Su localización y estudio -así como el de futuros pecios- permitirá reconstruir más fielmente esta parte de la Historia y deberá evitar cualquier daño o expolio a algo que es patrimonio cultural.  

 


Con rumbo fijo al 'Bucentaure'

Alumnos y monitores se sumergen frente a La Caleta en el yacimiento ubicado en la zona de Chapitel, donde, con escasos dos metros de visibilidad, perciben la riqueza del pecio y la diversidad de materiales

Virginia León / Cádiz |  Diario de Cádiz 5 de junio de 2008

 
Ocho y media de la mañana. Viento en calma y todo listo para zarpar de Puerto América a bordo del Thetis, un antiguo oceanográfico alemán solicitado por el CAS al Centro de Arqueología Subacuática de la Generalitat de Cataluña (CASC). Una vez embarcados y con rumbo fijo al destino, parte de la tripulación pone a punto el material de trabajo de los trece alumnos que desde el lunes disfrutan del Curso Internacional de Arqueología Subacuática puesto en marcha por la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta a través del Centro de Arqueología Subacuática (CAS), en una iniciativa enmarcada en el proyecto comunitario Archeomed. "Todo el trabajo debe estar perfectamente estructurado y para eso llevamos un planing de trabajo", comenta Mili, una de los técnicos de apoyo del CAS encargados de la coordinación del curso a bordo del barco, cuya primera inmersión tuvo lugar ayer.

En media hora, la embarcación alcanza su objetivo: el yacimiento de la zona de bajo Chapitel, frente a La Caleta, en cuyas aguas subyacen los restos del que fue buque insignia de la flota franco española en la Batalla de Trafalgar, el Bucentaure, entre otros restos de distintas épocas. Pero el viento de suroeste, que comienza a soplar con más soltura, entorpece las labores de fondeo y modifica levemente el planing, que en poco tiempo vuelve a cumplirse con puntualidad británica.

Para ello es necesario que el grupo de monitores y alumnos ajusten los tiempos establecidos y, pasada las diez de la mañana, comienza la ansiada aventura. El primer grupo, encabezado por un monitor y dos alumnos, se sumerge en busca de los encantos del yacimiento, del que auguran poca visibilidad. "Hoy habrá dos metros de visibilidad, así que tendremos que estar muy pendientes de cada compañero", asevera Javier Olmo, uno de los alumnos de curso, llegado desde Algeciras. No obstante, todo está controlado desde la superficie mediante un proceso que denominan stand by, del que cada cierto tiempo se encarga un grupo de gente distinta. "Hay distintas señales que indican si todo marcha correctamente o, por el contrario, algún compañero necesita ayuda", afirma Mili.

Los que van saliendo, que son remolcados al Thetis para ser relevados en un turno rotatorio, cuentan ya entusiasmados sus vivencias en aguas gaditanas. Es el caso de Flavia Britto, una alumna procedente de la Universidad Nova de Lisboa. "Sólo he participado de diez inmersiones en mi vida y es la primera vez que veo un gran yacimiento como éste. No esperaba restos tan diversos". Igual de alucinada sale a la superficie la catalana Rut Geli, que a pesar de su juventud "he excavado en la mayoría de yacimientos del Mediterráneo", dice. "Es la primera vez que lo hago en uno del Atlántico y nunca había visto tanto material sin necesidad de e