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Diario de Don Cayetano Valdés,
Comandante del Neptuno
HISTORIA DE LOS PRINCIPALES ACONTECIMIENTOS MARÍTIMOS DE LA GUERRA CONTRA LA GRAN BRETAÑA DECLARADA EN 12 DE DICIEMBRE DE 1804
ARCHIVO DEL MUSEO NAVAL DE MADRID, MANUSCRITO 472. PAGINAS DESDE LA 165 HASTA LA 193 El navío Trinidad conociendo la intención del enemigo que se dirigía á cortar la línea con navíos de tres puentes, por entre su popa y proa del Bucentaure, maniobró para evitarlo. Al fin lo verificó el Victory por la popa del Neptune francés, y colocándosele al Trinidad por la aleta de estribor, y los otros dos que le seguían (Temeraire y Neptune) por el costado de babor, fue puesto el Trinidad entre dos fuegos. En esta disposición emprendió el combate de lo mas sangriento y vigoroso desde la 12 del día. A las 3 de la tarde se hallaba con tantas averías que trató salir de la línea para repararse algún tanto, y evitar se le echara encima el Bucentaure, ya desarbolado; pero no pudiéndolo conseguir siguió batiéndose con obstinación. A las 3 ½ se encontraba el navío sin gobierno, desarbolado de todos sus palos, inutilizada mucha parte de su artillería, y la restante sin poder hacer fuego por tener los costados embarazados de los destrozos de su arboladura y velamen, cubiertas sus baterías de cadáveres y heridos, y con muchas averías. Sin embargo siguió sin rendirse hasta las 4 de la tarde que no siéndole absolutamente posible aguantar mas la acción, arrió su bandera por evitar la total mortandad de la gente que sin poder hacer fuego lo estaba sufriendo. Quedó tan mal tratado el Trinidad que sin embargo del particular empeño del Almirante Nelson en rendirlo y conducirlo á Inglaterra, destinado á aquel fin los tres navíos mas fuertes de su escuadra (Prince, Neptune y un tercero) tuvieron los enemigos que desistir de esta idea, y sacando precipitadamente la oficialidad y tripulación por la excesiva agua que había sin poderla contener las bombas, se sumergió aquella noche con mas de 80 heridos de gravedad que no dio tiempo á transbordar. Tuvo en su tripulación 205 hombres muertos y 108 heridos. Bucentaure.- Se defendió vigorosamente durante toda la acción, en la que perdió sus cuatro palos y quedó tan mal tratado que tuvo al fin que rendirse. El temporal que siguió al combate, impidió sacar la tripulación francesa, la cual alzándose contra los ingleses que tomaron posesión del navío, lo recobraron, y fue llevado a fondear sobre el bajo la Nao junto a la Caleta, dónde apenas pudo el día 23 salvarse la gente con una fragata francesa, cuando haciéndose aquel pedazos, se fue a pique. Neptune – San Leandro.- Cayeron á sotavento y se batieron bien desde sus puestos. Después protegieron al navío Príncipe, con el que se vinieron en la noche á fondear sobre Cádiz. El 2º tuvo en su tripulación 8 hombres muertos, y 22 heridos. Redoutable .- Procuró cerrar el claro para socorrer al navío Bucentaure, y se batió vigorosamente en auxilio de este contra fuerzas muy superiores. Quedó tan inutilizado, que después de apresado por los enemigos, le pegaron fuego, o se fue a pique inmediatamente. Intrepide .- Se ignora el lugar que ocupó en la formación, y solo se sabe que después de batirse bien fue rendido, y se fue a pique o se estrelló en al Costa de Santi Petri. Pereciendo toda su gente, excepto 17 hombres que se salvaron a nado. San Justo .- No pudo tomar su lugar en la línea por evitar abordarse con un grupo de navíos y quedó a la inmediación del Santa Ana, en donde combatió por los claros que se le presentaron contra uno de los navíos que batía a este (Royal Sovereing). Viró el San Justo, y incorporándose al anochecer con el Príncipe entró en la bahía con algunas averías, y 7 hombres heridos. Indomptable .- Estuvo apelotonado sin saberse en que lugar, ni los detalles de su combate. Entró en Cádiz con muchas averías y se aguantó en el Canal, hasta que la noche del 25 falto de amarras y sin gobierno dio la vela y se abrió en el Diamante y galera, pereciendo de su gente incluso su comandante pues solo se salvaron unos 250 hombres. Santa Ana .- Se batió vigorosamente contra dos navíos de tres puentes (Royal Sovereign, Belleisle), y otro sencillo (¿Mars?) con que el enemigo atravesó por su popa nuestra línea. Uno de aquellos era el del Almirante Collingwood que se acercó á tiro de pistola, y siguieron toda la acción con tal ardor que ambos quedaron totalmente estropeados, desarbolados de todos sus palos, y sin manejo en el timón. Fue marinado por los enemigos, pero lo abandonaron después a la vista de la división que salió para proteger la entrada de los navíos desmantelados. Murieron en la acción 97 hombres de sus tripulación, y tuvo a demás 141 heridos. Fougueux .- Fue muy batido por los navíos que cortaron por su proa nuestra línea, y aunque se defendió gallardamente fue rendido y se perdió después sobre Conil. Murió su Comandante en el combate. Monarca.- Se batió valerosamente hasta quedar enteramente desmantelado, e imposibilitado de hacer resistencia alguna por tener sus baterías ocupadas con los destrozos de su arboladura y habérsele últimamente desplomado su cubierta del combés. Al fin se rindió por evitar mayor perdida de gente de la de 100 muertos y 150 heridos que ya tenía. Pero quedó el navío en tal mal estado que se perdió pocos días después en Arena Gordas. Pluton .- Fue muy batido y se defendió bien, y aunque en mal estado se retiró a Cádiz por la noche. La especie de formación en que los enemigos atacaron, hizo que la vanguardia de la Armada combinada quedase sin objeto a que dirigir sus punterías, hasta la 1 ½ de la tarde que viró en desorden para sostener los cuerpos atacados del centro y retaguardia, en cumplimiento de la señal que hizo el Contra-Almirante Dumanoir. Neptuno.- Rompió el fuego cerca de la 12 contra otro navío de 74 (Africa en realidad de 64) que vino del NO. A incorporarse con la escuadra enemiga que batió hasta la 1. Después de la virada trabó en vigoroso combate contra cuatro navíos enemigos (eran dos el Spartiate y Minotaur que venían de batirse con el formidable) que se dirigían a doblar al Trinidad y Bucentaure, los cuales se hallaban ya muy mal tratados. Después de desarbolado de todos sus palos el Neptuno y de tener otras muchas averías se rindió al enemigo, pero recuperado el 23 a la vista de nuestra división que salió al socorro de los necesitados entró en Cádiz enteramente estropeado y haciendo mucho agua en la misma noche faltándole sus amarras con el temporal, se estrelló en la costa de Sta. Catalina salvando su gente. Tuvo en el combate 42 hombres muertos y 47 heridos. Rayo .- Fue baleado en su lugar, y después de la virada cayó a sotavento por separarse de dos navíos franceses que estaban abordados (Mont-Blanc y Duguay Trouin) sufriendo algún fuego de vuelta encontradas. Entró en Cádiz por la noche y tuvo en la acción 4 muertos y 14 heridos. Asís .- Se defendió de los enemigos que lo batieron por la aleta de babor, y después de su virada hizo fuego por un claro que se le proporciono entre los navíos Héroe y Rayo, que manteniéndose siempre arribados le imposibilitaron por su proximidad a que orzase, y así cayo a sotavento. Tuvo varios balazos en su costado y arboladura, y en su tripulación 5 muertos y 12 heridos. Entró en Cádiz por la noche con algunas averías y salió con otros el 23 a socorrer los navíos necesitados pero a su regreso faltándole las amarras con que estaba fondeado, se estrelló en la costa de Sta. Catalina del Pto. De Santa María, salvando su gente. Scipion, Formidable, Duguay-Trouin, Mont-Blanc .- Después de la virada de la vanguardia se separaron de la escuadra y se dirigieron hacia el noroeste. ( El 20 de Noviembre siguiente fue descubierta la flota por otra inglesa compuesta de los navíos Cesar, Heros, Courageux, Namur y de las fragatas Margarita, Revolucionaria, Felix y Eolo, que cruzaba entre Cabo Finisterre y Ferrol, al mando del Contra-Almirante Strachan, quien dio caza a los franceses y alcanzó al medio día del 4. A esta hora empezó el combate entre tres navíos ingleses y otros tantos franceses. El Duguay-Trouin, cabeza de estos, dobló al enemigo y empeñó la acción, pero reforzados los ingleses con la llegada del otro navío y 4 fragatas, se hizo general , y sostuvo con mucho ardor por una y otra parte hasta las 3 ½ de la tarde, que hallándose el Scipion, y Duguay-Trouin desarbolados de todos sus palos, y el Formidable y Mont-Blanc con solo el de trinquete, y todos cuatro con muchas averías que le impedían hacer mayor resistencia, se entregaron al enemigo. Tuvo en la acción 24 muertos y 116 heridos. Y en la división Francesa fue herido el Contra-Almirante Dumanoir, y muerto el comandante del Duguay-Trouín, el navío Mont Blanc tuvo 63 hombres muertos y 36 heridos. El Scipión 106 entre unos y otros, y respectivamente los demás.) San Agustín .- No fue atacado hasta después de la virada, que cayo algo a sotavento fuera de su lugar. Se batió valerosamente por la proa del Trinidad para lo que arribó a sotavento. Fue abordado y tomado a su paso por retaguardia pero quedó tan estropeado que se fue a pique pocos días después, salvando mucha parte de su tripulación. De esta murieron en la acción 180 hombres, y tuvo 200 heridos. Heros .- Tampoco fue atacado hasta que viró para sostener el centro. Entonces combatió muy bien y por la noche entró en Cádiz. Salió el 23 con otros navíos al socorro de los necesitados, y volvió desmantelado a fondear en puerto en el mismo día. Escuadra de observación Aigle.- Combatió con el mayor valor. Fue abordado y rechazando al enemigo continuó su combate. Abordado segunda vez, fue rendido después de una bizarra defensa, en la que perdió la vida el comandante del navío. En la noche se alzó la tripulación contra los ingleses que lo marineaban y recuperando el navío amaneció este fondeado el 22 sobre Torre gorda, desarbolado y pidiendo socorro. El 25 de Octubre aprovechando una turbonada del Sur-Este pasó en bandolas a fondear en la boca de la bahía de Cádiz , pero soltándole por la noche de sus amarras fue a varar al placer de las Arenas de la Costa del Norte en el río de San Pedro, donde fue abandonado por los franceses. Bahama.- Fue batido a metralla por un navío de tres puentes (Royal Sovereign) que se dirigió después al Sta. Ana. Seguidamente se le prolongó otro al Bahama con quién sostuvo un largo y vigoroso combate hasta que desarbolado el enemigo, y con muchas averías de consideración arrió su bandera. Inmediatamente acudió a sostenerlo otro navío de tres puentes y haciendo alejar al rendido, hizo sobre el Bahama un fuego tan vivo y bien dirigido que le aumentó considerablemente sus daños, le mató mucha gente y entre ellos a su Comandante. A las 3 de la tarde cargaron otros dos navíos sobre el Bahama que lo estrecharon poderosamente con su fuego hasta que desarbolado de todos sus palos, anegado el pañol de pólvora, incendiada la despensa por el fuego de una granada del enemigo, falto de mas de 300 hombres entre muertos y heridos, con 57 pulgadas de agua en bodega y otras averías que impedían mayor resistencia se rindió a las 4 de la tarde (En realidad solo combatió con el Bellerophon y el Colosus). Marinado por el enemigo, y creciendo el temporal fue abandonado por el navío que lo remolcaba, y falto de todo gobierno y con 70 pulgadas de agua, estuvo muy cerca de perderse sobre Arenas Gordas. La parte de la tripulación inglesa se entregó prisionera y arboló la bandera española para ser protegidos en nuestra costa donde procuraban varar, pero el 23 fue socorrido por otro navío ingles que se llevó la gente de su nación y unos 100 españoles. En este riesgo inmediato se mantuvo el Bahama a voluntad de las olas, agravando su situación los muchos enfermos faltos de medicinas y próximos a apestarse, hasta que el 30 de Octubre fue socorrido por 4 barcas de pesca, que condujeron a Huelva el resto de su tripulación. Antes de desampararlo, trató esta de incendiar al navío pero fue impedido por una fragata enemiga que se apoderó de él, y dándole un remolque lo condujo a Gibraltar. Argonauta .- Estaba a barlovento donde fue atacado de firme por el navío Ingles Belleisle, y aunque aquel se defendió bien, quedó tan mal tratado, que no pudiendo absolutamente continuar el combate, tuvo que rendirse, y se fue a pique en el temporal, salvando su gente. Tuvo de pérdida 300 hombres entre muertos y heridos. Algeciras .- Sostuvo un vigoroso combate, y rechazó un abordaje pero después de defenderse bien, y de quedar del todo desarbolado y en mal estado, se rindió. Fue marinado por los enemigos contra quienes se alzaron en la noche del 21 la tripulación francesa, viendo empeñado el navío a la entrada de Cádiz, y después de capitular con los apresadores, se aseguró en bahía. Murió en la acción el contralmirante Magon. Montañes .- Se batió con vigor con un navío de tres puentes (Bellerophon), hasta que por no abordarse con otros dos de los que había apelotonados ( Aigle y Swift-Sure) arribó para reparar sus averías y cayó a sotavento. Perdido su lugar se retiró después a Cádiz con el Príncipe y otros. Salió el 23 a proteger los navíos necesitados y volvió a fondear por la noche. Murieron en la acción su 1er. y 2º Comandantes, a mas de 20 hombres de su tripulación, de la que tuvo 29 heridos. Swift-Sure .- Fue abatido, y después de haberse defendido bien, se rindió, y lo llevaron a Gibraltar. Argonaute .- Se cree haberse batido en su lugar, y no se sabe mas detalles sino que se retiró a Cádiz desarbolado en la noche del 21. Fondeó en el placer de Rota con solo el trinquete, y estuvo en peligro de perderse, pero aguantó allí el temporal hasta que pasado se aseguró en bahía. Los siete navíos anteriores, se apelotonaron y embarazaron mucho. Ildefonso .- Combatió con toda bizarría contra tres navíos que lo rodearon hasta que desarbolado de todos sus palos y sin timón, acercándosele de refresco otro navío enemigo se rindió a fuerzas superiores, y fue conducido a Gibraltar. Tuvo 34 hombres muertos de su tripulación, y 126 heridos. Achille .- Después de batirse bien por la proa del Príncipe, viró en persecución de un navío desmantelado, y atacado de segunda lo desarbolaron del palo mayor, y mastelero de velacho. Se incendió la vela de este en la cofa, y propagándose el fuego, se voló el navío a las 6 de la tarde. Murió en la acción su capitán. Principe .- Emprendió combate vigoroso contra una de las columnas enemigas que se dirigían a cortar la línea, logrando en parte impidiéndoselo, y doblada al fin la retaguardia quedaron batiéndolo cuatro navíos enemigos (Defiance, Thunderer, Polyphemus y Swiftsure). Al poco rato desarboló a uno de los palos mayor y trinquete, y a otro de la verga de velacho y mastelero de gavia. Este se separó y fue remplazado por otros dos (Dreadnought y Revenge), que también se retiraron a las 3 de la tarde, y poco después los otros tres al parecer obligados de los daños que recibieron. A salvo ya el Principe de los cinco navíos que lo batieron, remediaba sus averías, cuando á poco rato se le prolongó un navío de tres puentes (Prince), y descargándole a un tiempo toda su artillería a metralla, le aumentó sus averías y desgracias, entre ellas la de herir gravemente en el brazo izquierdo al Comandante General Don Federico Gravina y en una pierna al Mayor General Don Antonio Escaño. Sin embargo siguió batiéndose el Principe con ardor, pero abrumado del mucho fuego que sufrió cuatro horas casi sin interrupción de un combate horroroso, orzó para reparar sus averías y estais cortados, sin poder aguantar vela sus palos por estar pasados a balazos y con otros muchos daños que hacían muy triste su situación. En este último apuro fue socorrido particularmente por lo navíos San Justo, Leandro, y Neptune francés que alejaron los enemigos, y proporcionaron la incorporación de los nombrados Rayo, Montañés, Asís, y otros franceses que estaban bien maltratados. Luego que el Principe se vio libre mandó a los navíos incorporados que sostuvieran en la acción a los que se hallaban con desventaja y concluido el combate al anochecer viro con los demás a Cádiz remolcado por la fragata Themis, y no pudiendo tomar la bahía por haberse llamado el viento fuerte al SSE, fondeó en el placer de Rota. Tuvo en la acción 52 hombres muertos y 110 heridos. Berwick .- Defendió perfectamente la popa del Principe, hasta las 3 ½ , que lleno de averías empezó a atrasarse. Murió su Capitán, y se rindió poco después. Pero en tan mal estado que en el temporal que sobrevino, se perdió sobre Arenas Gordas, y parece que los enemigos le pegaron fuego. Nepomuceno .- Doblada la retaguardia, fue puesto entre dos fuegos por 2 navíos enemigos los dos de tres puentes (Belleisle y Tonnant). La defensa del Nepomuceno, y el empeño de los enemigos por rendirle, fue de lo mas obstinado que cabe. A las 3 ½ de la tarde se hallaba este navío sin gobierno, desarbolado de todos sus masteleros, acribillados sus palos, velamen y costados, con siete balazos a lumbre de agua, cordadas casi todas sus jarcias, inutilizados 19 cañones, y con mas de la tercera parte de la tripulación fuera de combate. Sin embargo seguía su vigorosa defensa, resuelto su comandante y segundo Don Cosme Churruca y Don Francisco de Moyua, á perecer antes que rendirse. Ambos murieron en el acto del combate, poco después de sus heridas, y aunque el Teniente de navío Don Joaquín Núñez, que los sustituyó, siguió la defensa sobre media hora, mas convencido de ser inútil, y un sacrificio infructuoso el que se hacía impunemente de los restos de tan valerosa tripulación, desesperanzado de ser socorrido, y aumentados los daños hasta quedar el buque casi destrozado, se rindió con acudo de su oficialidad al navío Dreadnought. Tuvo 120 hombres muertos y 175 heridos. Los ingleses quedaron asombrados de la defensa de este navío y aseguraban que se había batido de un modo de que no había ejemplo. ............................................
Relato de Don Manuel Vicente Ferrer, abordo del Monarca: Antes de romperse el fuego, hallándome
sobre el alcázar noté que el San Agustín, mandado
por el capitán de navío don Felipe Jago Cajigal, izó
su bandera y disparó un cañonazo, del cual no alcanzó
la bala al enemigo; por lo que desistió de seguir haciendo fuego,
el que luego y después de hallarse en mi puesto, se generalizó
empezando por la aleta de popa de estribor del navío á que
tuve la gloria de pertenecer, y en seguida de todo el costado. En este
estado, y como á cosa de media hora, bien fuese porque se
le cortasen las drizas de bandera, ó porque real y verdaderamente
la arriase, se dio a bordo la voz de ¡viva el rey! en señal
de vencimiento del navío que nos batía, corriendo la que se había
rendido; pero á este tiempo nos sentimos batidos por babor, teniendo
luego que sostener el fuego por ambos costados. En este acto fuimos auxiliados
por el navío francés Fougueux que perteneciendo á
nuestra división se hallaba fuera de la línea, el cual empezó
á batir por su estribor al que lo hacia á nosotros por el
mismo costado, habiendo hablado antes de empezar sus fuegos, su jefe al
del nuestro, que lo esta el capitán de navío don Teodoro Argumosa
con la bocina, diciendo:
Extracto del libro Historia Del Combate Naval De Trafalgar , escrito por Don José Ferrer de Couto.
Parte que el comandante del San Agustín dirigió al general Gravina treinta y ocho días después de la batalla: Exmo. Sr.= Las diferentes contusiones,
y particularmente las heridas de la cabeza no me permiten sino con mucho
trabajo ordenar los varios acontecimientos del combate sostenido en la
tarde del 21 del mes pasado sobre el navío San Agustín que
he tenido el honor de mandar. Formada la escuadra en línea de batalla orden
inverso, mura á babor, ocupaba en ella este navío
la cabeza del centro de la armada por la proa del Trinidad. Una de las
columnas en que desplegaron los enemigos se dirigió al medio de
la vanguardia, recorriendo desde allí por barlovento hasta la cabeza
del centro, que era este navío, en cuyo instante ordené que
se rompiese el fuego, que efectivamente se practicó en todas las
baterías con serena prontitud y actividad, y á mi parecer
con conocido acierto. Duro hasta las dos y media poco mas ó menos,
hora en que, habiendo desfilado toda la línea enemiga y atacado el navío
Trinidad, cortando el centro por aquella parte, y abrumándole sobre
manera, mandé pasar la gente á estribor, y por señal
del Trinidad de arribar y sostenerle en su desventaja, así lo ejecuté,
dirigiéndome directamente sobre un navío de tres puentes
que lo batía por estribor, á quien á las primeras
descargas hechas con todo ardor y acierto, rompimos parte de sus vergas:
que al fin, rendido el Trinidad se emplearon contra el San Agustín
dos navíos de tres puentes que por babor y estribor lo batían
, tomando las aletas y enfilando todas la baterías, en las que quitaron
una porción de cascabeles á los cañones, á
quienes se les contestaba con las miras de popa y algunos cañones
de esta parte, pues era preciso además continuar el fuego por un
costado contra otros dos navíos de ochenta que por estribor y mura
de la misma banda nos acribillaban á metralla. Roto el centro y
rendidos algunos buques de él, se replegó el enemigo en número
de cinco navíos sobre este, que sostuvo su fuego hasta mas de las
cinco y media de tarde, que fue preciso ceder á tanta superioridad
y á dos repetidos abordajes, que al tercero ya no pudo oponérseles
suficiente gente, por hallarse ocupada en las baterías la poca que
restaba, continuando el fuego contra los otros buques que me estrechaban
á tiro de pistola.
Carta de don Joaquín Bocalán a don Francisco de Hoyos, relatándole los sucesos acaecidos a bordo del navío San Agustín, donde había estado embarcado como alférez de fragata. Mi apreciable amigo: siento no poder
dar á V. las noticias que me pide con toda la precisión que V. las
desea, por que á tantos años pasados es difícil conservar
en la memoria los pormenores; gracias a que conservo en mi poder la copia
del parte que dio el Comandante á su llegada a Cádiz
á el General de la Escuadra, aunque muy en globo por el estado de
sus heridas, y algunos apuntes, por que desde Guardia Marina tengo esta
costumbre.
Documento publicado en el número 52 de la Revista de Historia Naval. |