Preparando una charla sobre Pedro Villacampa para
el canal de YouTube @BELLUMARTISHISTORIAMILITAR, https://www.youtube.com/watch?v=Bsn9hpM48q4&t=2894s leí el excelente libro de
Ramón Guirao Larrañaga Don Pedro Villacampa,
héroe serrablés de la Guerra de la Independencia Española; en la página
247 dice: “El 5 de abril de 1902 los restos mortales de Villacampa son
trasladados desde la iglesia de Atocha al cementerio de San Justo de Madrid,
depositándose en la sepultura nº 343 del patio de Santa Eduvigis”.
Me llamó la
atención, porque la Sacramental de San Justo está situada junto a la de San
Isidro, y mi padre y mis abuelos están enterrados en este último. Había buscado
con anterioridad si había algún personaje relacionado con la Guerra de la
Independencia en alguno de ellos —al ser de los cementerios más antiguos que se
conservan en Madrid— para visitar la tumba en alguna de las ocasiones en que
suelo ir. Tan solo había encontrado referencias de Pablo Morillo, que está
enterrado en una tumba bien señalada y fácil de encontrar. De Pedro Villacampa
nunca había leído nada, ni figura en una pequeña publicación de la Sacramental
de San Justo donde se habla de la historia del cementerio y de los personajes
ilustres que están enterrados allí.
Comencé a realizar
búsquedas en Internet y no aparecía ninguna referencia. Según Guirao, el
traslado de Pedro Villacampa se hizo en 1902, justo el mismo año en que se
trasladaron los restos de Larra, Espronceda y Eduardo Rosales (el 25 de mayo,
un mes después del traslado de Pedro Villacampa) al nuevo Panteón de Hombres
Ilustres que se levantó ese año en el cementerio de San Justo (que no tiene
nada que ver con el que se construyó junto a la basílica de Atocha). Con este
dato me dediqué varias mañanas de domingo a recorrer la 3.ª Sección del patio
de Santa Gertrudis, donde se encuentra este Panteón de Hombres Ilustres, para
ver si encontraba la tumba de Villacampa. Por lógica, estaría enterrado en el
mismo patio. Pero, tras examinar detenidamente toda esta parte del cementerio,
no encontré nada. Pasé entonces a la 4.ª Sección, al estar más cerca de una de
las salidas donde suelo aparcar. En esta sección la numeración de las tumbas es
muy difícil de seguir; la mayoría de los números han desaparecido por el paso
del tiempo, con el añadido de que las nuevas tumbas que se han ido construyendo
rompen en muchos casos el orden de la numeración. La búsqueda también fue
infructuosa: únicamente encontré dos referencias al número 343, pero eran
nichos, no una sepultura.
Antes de pasar a
revisar las otras secciones del patio de Santa Gertrudis, me puse en contacto
con la dirección de la sacramental y les pregunté si había una sepultura con el
número 343 a nombre de Pedro Villacampa, y me respondieron que sí, que en la 4.ª
Sección. Eso significaba que Villacampa todavía se encontraba allí enterrado y
que no habían trasladado sus restos a Zaragoza o Huesca, como llegué a pensar
al no encontrar ningún rastro. La 4.ª Sección ya la había repasado, pero tocaba
volver a empezar. Me propuse acudir la mañana del domingo 1 de marzo y, si
había suerte y la encontraba, poder comunicarlo en la charla que sobre
Villacampa tenía que dar el viernes siguiente.
Esa semana,
buscando en hemerotecas, encontré una noticia que finalmente ha sido la que me
ha ayudado a resolver el misterio. La noticia dice:
RESTOS DE HOMBRES ILUSTRES
“Por Real Orden del
Ministerio de la Guerra de 25 de enero último se dispuso fueran trasladados los
directores generales del Cuerpo y cuartel de Inválidos, excelentísimos señores
capitán general D. Pedro Villacampa y tenientes generales D. Joaquín Bassols y
Marañosa, D. Juan Zapatero y Navas, marqués de Santa Marina, y D. Rafael Juárez
de Negrón y Ceturión de Córdoba, desde la Real Basílica de Atocha a otro
cementerio.
El ilustre y
bizarro general D. Juan Contreras, director del Cuerpo, nombró una comisión del
mismo, que ha terminado con gran acierto sus trabajos, siendo estos
enterramientos, por su severidad, verdaderas fortalezas, habiéndose empleado
solamente piedra berroqueña, hierro y bronce. Estas obras han sido ejecutadas
en el cementerio de la Sacramental de San Justo, donde hoy se han trasladado
los restos de los que fueron generales ilustres que vertieron su sangre por la
Patria.
Nuestra
felicitación a la comisión del referido Cuerpo y al contratista de las obras,
el conocido industrial Sr. Rubio, que es también el encargado de todo lo
concerniente a la conducción y traslado de los mismos; indudablemente esta
empresa parece la llamada a los grandes sepelios de hombres célebres”.
Con estos datos
pude averiguar después que en la cripta de la basílica de Atocha estaban
enterrados los directores del cuartel de Inválidos, entre otros militares de la
época, ya que el cuartel estaba situado en ese lugar. La basílica estaba en muy
mal estado y se proyectó su demolición para la construcción de un nuevo templo,
por lo que había que exhumar los restos allí enterrados y llevarlos a otro
lugar. Para la ocasión se construyó el Panteón de Hombres Ilustres —hoy llamado
Panteón de España—, pero solo se llevaron allí aquellos que se consideraron más
importantes o cuyos familiares podían financiar el nuevo enterramiento. Entre
otros se llevaron a Palafox —que fue director justo antes que Villacampa— y a
Castaños. Para el resto, o bien sus familias trasladaron los restos adonde
eligieron o, como en el caso de Villacampa, se creó una comisión que determinó
construir unas sepulturas en San Justo y trasladar allí al capitán general D.
Pedro Villacampa y a los tenientes generales D. Joaquín Bassols y Marañosa, D.
Juan Zapatero y Navas, y D. Rafael Juárez de Negrón y Ceturión de Córdoba.
Con estos datos
regresé al cementerio y recomencé la búsqueda, intentando encontrar unas tumbas
construidas como se indica en la noticia de la prensa de la época. Pero nada,
no aparecían. Al final de la mañana, cuando ya iba a dejar la búsqueda, me topé
con la sepultura de Juan Contreras, el director que organizó el traslado de los
restos de Villacampa y sus compañeros. Eso significaba que Villacampa tenía que
estar en esa zona. Junto a la sepultura de Juan Contreras había cuatro
sepulturas idénticas, sin tapa ni identificación alguna. ¡Esas tenían que ser!
Repasé la fila de tumbas y, en dos de ellas, más separadas, todavía estaban los
números; contándolas, todo coincidía: la última de la fila, una de las cuatro
sin tapa y sin ninguna numeración, era la 343 y, por tanto, la sepultura de
Pedro Villacampa. La ilusión de encontrarla se vio rebajada por el estado en el
que se encuentra: sin ninguna identificación que pueda indicar que allí está
enterrado uno de los hombres que más contribuyeron, en la Guerra de la
Independencia, a conseguir la victoria sobre las tropas de Napoleón y que llegó
a ser capitán general de los Ejércitos españoles. El lunes volví a ponerme en
contacto con la dirección de la sacramental y me confirmaron la numeración de esas
cuatro tumbas “anónimas” y que los restos de Villacampa descansan hoy allí.
Esa parte del cementerio sufrió graves daños
durante la Guerra Civil y con toda seguridad se destrozaron las tapas de las
cuatro sepulturas durante la guerra.
Una vez encontrada
su tumba, ahora toca conseguir que se coloque una placa que la identifique y
que Pedro Villacampa no continúe “olvidado” en un cementerio del distrito de
Carabanchel, en Madrid.
Su sepultura es la número 343 de la 4.ª Sección
del patio de Santa Gertrudis.
Para conocer la importancia de
Villacampa, aquí pongo sus méritos:
Ascensos
Militares (según su Hoja de Servicios)
·
Voluntario: 1 de octubre
de 1793
·
Cadete: 15 de marzo
de 1794
·
Subteniente 2º: 30 de enero
de 1795
·
Subteniente 1º: 15 de febrero
de 1799
·
Graduado de teniente: 19 de abril
de 1800
·
Graduado de capitán: 6 de
diciembre de 1800
·
Teniente efectivo: 26 de
diciembre de 1802
·
2º Ayudante: 29 de abril
de 1807
·
Sargento mayor: 6 de
septiembre de 1808
·
Graduado de teniente coronel: 20 de
septiembre de 1808
·
Teniente coronel efectivo con grado de
coronel: 12 de enero de 1809
·
Brigadier: 29 de enero
de 1809
·
Mariscal de campo: 9 de marzo de
1809
·
Teniente general: 21 de febrero
de 1814
·
Capitán general de los ejércitos nacionales: 19 de
noviembre de 1852
Cargos y Empleos Principales
·
Subalterno en el 2º
batallón de Voluntarios de Aragón
·
Jefe en el 1º
batallón de Voluntarios de Huesca
·
Mando de la división titulada
Izquierda de Aragón (marzo de 1809 - febrero de 1811)
·
Mando en jefe del ejército de Aragón (15 de febrero
- 2 de abril de 1811)
·
Mando en jefe interino del 2º y 3er
ejército (enero - marzo de 1812)
·
Gobernador militar de Madrid y capitán
general de Castilla la Nueva (noviembre de 1813 - febrero de 1814)
·
Capitán general de Cataluña (marzo de 1820
- febrero de 1822)
·
Capitán general del reino de Granada (febrero de
1822 - abril de 1823)
·
General en jefe del ejército
de Reserva (abril - junio de 1823)
·
Gobernador militar y político de la isla de
Menorca y subdelegación de policía (enero de 1834 - octubre de 1835)
·
Capitán general de Mallorca (abril de 1838
- febrero de 1839)
·
Senador por la
provincia de Huesca (juró el cargo en noviembre de 1843)
·
Senador vitalicio del Reino (nombrado el
15 de agosto de 1845)
·
Comandante general del Cuartel
de Inválidos (nombrado en marzo de 1847)
·
Presidente del
Tribunal Supremo de Guerra y Marina (enero - agosto de 1854)
Premios y Condecoraciones
·
Cruz laureada de San Fernando: Se le
concedió la venera coronada de la Orden Militar nacional de San Fernando en
1813 por su destacado mérito en la acción de Utiel de agosto de 1812
·
Caballero de la Real y Militar Orden de San
Hermenegildo: Nombrado el 17 de noviembre de 1820
·
Gran Cruz de la real y distinguida orden
española de Carlos III: Concedida el 8 de noviembre de 1846
libre de pruebas y gastos, aunque Villacampa tuvo que comunicar que no podía
aceptarla por carecer de los recursos económicos necesarios para sufragar los
gastos asociados al título

