TRANSLATE - TRADUCTOR

sábado, 10 de octubre de 2026

LA CAPTURA DEL ÁGUILA DEL 22.º REGIMIENTO DE INFANTERÍA FRANCÉS EN LA BATALLA DE LOS ARAPILES

 


EL CAPITÁN PORTUGUÉS JERÓNIMO PEREIRA DE VASCONCELOS Y EL ÁGUILA DEL 22.º DE LÍNEA CAPTURADA EN LOS ARAPILES

 Dos águilas capturadas en los Arapiles

El 22 de julio de 1812, en los Arapiles, Salamanca, el ejército aliado de Wellington derrota al Ejército francés de Portugal del mariscal Auguste Marmont. Esa tarde los franceses pierden dos águilas, la del 62.º Regimiento de Infantería de Línea y la del 22.º. La primera la toma el teniente William Pearce, del 2.º Batallón del 44.º Regimiento británico (East Essex), y su captura está bien documentada. La segunda se expone hoy en el Lancashire Infantry Museum, en el cuartel de Fulwood, en Preston, que atribuye su captura al alférez John Pratt, del 30.º Regimiento (Cambridgeshire).

El 22.º de Línea en la tarde del 22 de julio

El 22.º Regimiento de Infantería de Línea forma parte de la segunda brigada de la 6.ª División del Ejército de Portugal, la de Antoine-François Brenier de Montmorand, que en la batalla manda el general Taupin.

Durante la tarde Marmont extiende su izquierda hacia los caminos de Ciudad Rodrigo. Wellington lo ataca de flanco con la 3.ª División y de frente con la brigada portuguesa de Bradford, las divisiones 5.ª y 4.ª y la caballería de Cotton. La 6.ª División llega en mal momento a la crisis de esa ala. Avanza en columnas de batallón cuando la arrollan los fugitivos de la división de Maucune, a la que acaba de romper la 5.ª División británica, y enseguida carga sobre ella la brigada de dragones pesados del general John Gaspard Le Marchant, formada por el 5.º de Dragones de la Guardia y los regimientos 3.º y 4.º de Dragones. Según Oman, la brigada pesada rompe el 22.º en su última carga.

Las dos unidades a las que se ha atribuido la captura del águila pertenecen a las divisiones que deshacen el ala izquierda francesa. La 5.ª División, que manda el teniente general James Leith, ataca en dos líneas con las brigadas británicas de Greville y de Pringle y la brigada portuguesa de Spry, que va en la segunda. La brigada del general William Henry Pringle la forman los batallones 1.º y 2.º del 4.º Regimiento, el 2.º del 30.º, el 2.º del 44.º y una compañía de Brunswick-Oels. Según el parte del capitán Thomas Ballard, del 44.º, que las manda, las compañías ligeras del 2/4.º, el 2/30.º y el 2/44.º forman la derecha de la primera línea. En la compañía ligera del 2/30.º sirve el alférez John Pratt. Más tarde Leith cae herido, con un brazo roto, y Pringle toma el mando de la división.

En el extremo derecho aliado, la 3.ª División, que manda el general Edward Pakenham porque Picton está enfermo, cae sobre el flanco francés. Además de las brigadas británicas de Wallace y Campbell, lleva la brigada portuguesa de Manley Power, con los regimientos de línea 9.º y 21.º y el batallón de Caçadores n.º 12. Manda este batallón el teniente coronel Chichester William Crookshank, mayor del 38.º británico que en 1810 ha pasado al servicio de Portugal. Pocos días antes de la batalla, en la provincia de Valladolid, lo hiere una bala de fusil cuando intenta cruzar un vado del Duero frente a Pollos, y en los Arapiles le derriban dos caballos.

La división española de Carlos de España queda inicialmente en reserva, junto a las divisiones aliadas 6.ª y 7.ª. Según el parte de su jefe, tiene orden de sostener en segunda línea el ataque de la 3.ª División, y no llega a combatir, aunque sufre el fuego de la artillería.

Pearce y el águila del 62.º

El único relato detallado de la captura de un águila en los Arapiles que he podido encontrar es el del teniente Pearce. Lo publica Thomas Carter en 1864, en la historia del 44.º Regimiento, a partir de lo que el propio Pearce le cuenta. Lo cito por los extractos que reproduce Garry David Wills en su estudio sobre los trofeos de la batalla.

La línea del 2/44.º coincide con un pequeño bosque, y británicos y franceses no se ven hasta que están a pocos pasos. Los franceses están cambiando de formación. Los británicos disparan una descarga y cargan, la línea francesa se vuelve en desorden y dos escuadrones del 5.º de Dragones de la Guardia la atraviesan.

Pearce ve entonces a un oficial francés que acaba de arrancar el águila del 62.º de su asta y trata de esconderla bajo el capote gris que lleva sobre el uniforme. Le ayuda a hacerse con ella el soldado Finley, que acabará de sargento. El oficial se resiste, uno de sus hombres se lanza contra Pearce con la bayoneta calada, y el soldado Bill Murray, de la compañía ligera del 44.º, lo mata de un tiro. También intervienen los soldados Blackburn y Devine, y Pearce reparte con ellos el dinero que lleva encima. En la misma acción el teniente Francis Maguire, del 4.º, y el alférez John Pratt, del 30.º, toman los dos estandartes que acompañan al águila. Los franceses no deponen las armas hasta que la caballería vuelve a cargar, y entonces piden protección. El alférez William Standley, del 44.º, muere llevando una de las banderas de su regimiento.

Al poco aparece a lo lejos una columna de infantería francesa. Pearce pone el águila en la alabarda de un sargento y la tropa la saluda con tres vítores. El águila pasa la noche con la guardia del regimiento, y a la mañana siguiente el teniente coronel George Harding, jefe del 2/44.º, manda preguntar al general Pringle qué hay que hacer con ella. Pringle responde: «Envíenla al hombre que la tomó». Pearce la lleva durante la marcha de ese día y de la noche, y la entrega en el cuartel general en la primera parada, en Flores de Ávila, el pueblo desde el que Wellington fecha su parte. Para poder reconocerla graba su nombre en el pedestal con un clavo. Años después, en Chelsea, el teniente coronel Le Blanc, mayor del hospital, le habla de un águila que no saben a quién atribuir, y Pearce reconoce en ella la suya.

Los papeles de Pringle, que conserva la biblioteca de la Universidad de Mánchester, guardan los partes que recibe en los días siguientes a la batalla. El 23 de julio el teniente coronel Harding le pide que presente a Wellington el águila tomada por el 44.º, y le dice que la asegura la compañía ligera del capitán Ballard y que la toma primero el teniente Pearce. Al día siguiente Ballard escribe que su compañía, la de la derecha de las compañías ligeras, toma un águila que queda en poder de Pearce.

También el 23, el teniente coronel James Brooker, del 4.º, que firma como jefe de la brigada, informa de que el 44.º ha tomado un águila, el 4.º una bandera del 62.º y el 30.º «the tall colour», la bandera alta, del mismo regimiento. Las dos banderas que Carter da a Maguire y a Pratt son las que Brooker atribuye al 4.º y al 30.º. Ninguno de estos partes nombra a Pratt. Ese mismo día Pringle escribe a su mujer, desde Alba de Tormes, que su brigada ha tomado un águila.

El papel que este relato da a Pratt es, pues, la toma de uno de los estandartes que acompañan al águila del 62.º. La atribución del águila del 22.º a ese mismo oficial aparece en otras noticias, escritas años después.

El parte de Wellington

El 24 de julio Wellington firma en Flores de Ávila el parte de la batalla para lord Bathurst, secretario de Estado. Enumera lo tomado al enemigo: once cañones, varios carros de municiones, «2 águilas y 6 banderas». Da también los prisioneros: un general, tres coroneles, tres tenientes coroneles, 130 oficiales y entre 6.000 y 7.000 soldados. No nombra a ningún captor. Lleva el parte a Londres su ayudante de campo, el capitán lord Clinton, con el encargo de poner las águilas y las banderas a los pies del Príncipe Regente.

Los partes españoles que publica la Gaceta de la Regencia el 31 de julio dan otras cuentas. El mariscal de campo Miguel de Álava escribe desde Peñaranda el mismo día 24 que se han tomado tres águilas, y Carlos de España, que se han tomado algunas, sin poder fijar el número.

La atribución al 12.º de Caçadores de la captura del águila del 22.º

Wills recoge la hoja de servicios que Crookshank redacta en octubre de 1816. En ella hace constar que el batallón de Caçadores n.º 12, a sus órdenes durante la batalla en la 3.ª División de Pakenham, toma en los Arapiles el águila del 22.º, y que él mismo se la entrega después al general. El documento se conserva en el Arquivo Municipal de Mafra (PT/AMM/CFLLTV/TT-MNE/091) y en 1821 su contenido se hace público en la Royal Military Calendar de Philippart (tomo III, p. 335). No figura el nombre del hombre que toma el águila.

La atribución a John Pratt

La noticia que relaciona a Pratt con las águilas aparece en la prensa militar en 1844. Wills recoge una carta publicada el 22 de junio en la Naval & Military Gazette, en la que John Garland, ayudante del 2/30.º en la batalla, lo nombra como uno de los dos oficiales de la 5.ª División que llevan águilas al cuartel general. De los compañeros de Pratt en el 2/30.º, es el único escrito que he podido localizar que lo relaciona con ellas. Garland no da el número del regimiento francés.

En 1912 Edward Fraser publica The War Drama of the Eagles. Recoge, con algunas diferencias, el relato del teniente Pearce sobre la captura del águila del 62.º. En cuanto a la del 22.º, atribuye su captura al alférez John Pratt, del 30.º, al que sitúa agregado al batallón de caçadores del mayor Crookshank. Identifica este batallón como el n.º 7, de la 3.ª División (p. 254). En esta versión aparecen unidos Pratt y la unidad portuguesa.

En 1927 el catálogo de banderas del Royal Hospital de Chelsea que publica el Survey of London describe la pieza n.º 38 de la capilla como el águila del 22.º regimiento francés tomada en Salamanca por el teniente, más tarde mayor, John Pratt, del 30.º. El catálogo remite a un manuscrito de Ford de 1841. No he podido comprobar si la atribución a Pratt figura ya en ese manuscrito.

Las dudas sobre la atribución a Pratt

En 1829 Pratt, ya mayor del 27.º Regimiento, redacta su hoja de servicios, que se conserva en los Archivos Nacionales británicos (WO 25/790/93). Describe su actuación en Salamanca y no menciona la captura de ningún trofeo. Según la revisión documental de Garry David Wills, esa hoja y el registro de oficiales de Challis muestran también que Pratt nunca sirve en una unidad portuguesa. El batallón de Crookshank es, además, el 12.º de Caçadores, no el 7.º que indica Fraser.

Las historias regimentales tampoco respaldan la captura del águila del 22.º por Pratt. Carter, en 1864, le da uno de los estandartes del grupo del 62.º, como hemos visto en el relato de Pearce. Los Historical Records del 30.º, publicados en 1887, dedican dos páginas a Salamanca y no atribuyen al regimiento la captura de ningún águila. En 1923 Neil Bannatyne publica una historia ampliada del mismo regimiento y da a Pratt y a Maguire dos banderines de otros batallones del 62.º. Tampoco reclama para el 30.º el águila del 22.º.

Las historias generales aportan poco a la identificación del captor. Napier no dice nada de las águilas de Salamanca en el quinto tomo de su obra, publicado en 1836. Oman, en el suyo, de 1914, atribuye a la 5.ª División unos 1.500 prisioneros y el águila del 22.º, sin dar el nombre del hombre que la toma.

En 2021 Wills revisa estas noticias en el capítulo «Maucune's Division at Salamanca», del volumen colectivo Glory is Fleeting, y en mayo resume sus conclusiones en el blog de Helion. Atribuye el águila a los hombres del batallón de Caçadores n.º 12 y propone que la versión de Fraser pueda proceder de una interpretación errónea de la carta de Garland, la hoja de servicios de Crookshank y un pasaje de Leith Hay sobre el mayor Birmingham. Según Wills, ninguna de esas tres fuentes figura entre las que Fraser declara haber consultado, de modo que esa explicación sobre el origen del relato sigue siendo una hipótesis.

El pasaje de Leith Hay añade otra noticia difícil de relacionar con las anteriores. En la edición de 1839 de su Narrative of the Peninsular War, Andrew Leith Hay, ayudante de campo de su tío el general Leith, cuenta que el mayor Birmingham, del 15.º portugués, uno de los regimientos de la brigada de Spry, fue visto a caballo llevando un águila francesa que había arrebatado a su portador durante el combate. Leith Hay ya ha salido herido del campo y no presenta el episodio como algo que haya visto. Tampoco identifica el regimiento del águila, y no hay base para atribuirle la del 22.º.

A estas versiones se suma la que recoge hoy una web dedicada a la historia del Essex Regiment, sin indicar de dónde la toma: Crookshank consigue el águila del 22.º recogiéndola entre los muertos del campo de batalla, y no en combate.

La revisión de Wills respalda, pues, la atribución al batallón portugués. Falta por saber quién, dentro de ese batallón, toma el águila. No he encontrado tampoco ninguna memoria ni ningún parte francés que cuente cómo la pierde el 22.º.

El capitán Jerónimo Pereira de Vasconcelos

He podido encontrar en el Arquivo Histórico Militar, en Lisboa, un documento contemporáneo que precisa la atribución. Es una carta del brigadier general Manley Power, jefe de la brigada portuguesa de la 3.ª División, fechada en el campamento de San Ildefonso el 8 de agosto de 1812, diecisiete días después de la batalla. Va dirigida al ayudante general del ejército portugués, en respuesta a su carta del 26 de julio y para conocimiento del mariscal Beresford (ff. 13-14):

«Campamento de San Ildefonso, 8 de agosto de 1812.

Señor:

No he tenido el honor de recibir su carta del 26 del pasado hasta última hora de ayer. En respuesta a ella he de comunicarle ahora, para conocimiento del mariscal sir William Beresford, que, aunque lamento mucho que la brigada a mis órdenes no tuviera ocasión de distinguirse particularmente en la acción del 22 del pasado, nada pudo superar el valor, la buena conducta y el afán por entrar más en acción que mostraron oficiales y soldados. Nuestras órdenes más terminantes y específicas eran apoyar a las brigadas inglesas de la derecha y de la izquierda, lo que se hizo, confío, a satisfacción del mayor general Pakenham, que manda la división, pero en el curso de ese servicio no nos cupo en suerte trabar combate particularmente con el enemigo. Me permito recomendar al teniente coronel Sutton y al teniente coronel Gomersall, de los regimientos 9.º y 21.º, por su gran celo en esta ocasión, y estoy también particularmente en deuda con mi ayudante de campo, el capitán Johnston, por la actividad con que transmitió mis órdenes y desempeñó los distintos servicios que se le confiaron, muy a mi satisfacción.

El 12.º de Caçadores, al mando del teniente coronel Crookshank, estuvo destacado de la brigada el día mencionado, pero creo que su conducta, así como la del batallón, fue extremadamente satisfactoria para el mayor general Pakenham. Ya he informado, para conocimiento de Su Excelencia, de que fue el capitán Jerónimo Pereira de Vasconcelos, de ese batallón, quien tomó el águila que el mayor general menciona como tomada por la 3.ª División, y que el teniente coronel Crookshank entregó al día siguiente al mayor general Pakenham para que fuera remitida al comandante de las fuerzas.

Tengo el honor de ser, señor, su más obediente y humilde servidor,

M. Power, brigadier general.

Al ayudante general, etc., etc., etc.»

El mayor general que cita Power es Pakenham, y el comandante de las fuerzas, Wellington. En el original el nombre del captor está abreviado, «Capt. Jer.o Per.a de Vasconcellos», que se lee capitán Jerónimo Pereira de Vasconcelos. Su nombre aparece desarrollado en el regesto y en la traducción portuguesa que se conservan en el mismo expediente.

La carta no da el número del regimiento francés. Wellington anuncia dos águilas en su parte y las que llegan a Londres son las del 22.º y el 62.º. La de este último regimiento la toma el teniente Pearce, del 44.º, que pertenece a la 5.ª División. Son dos piezas distintas: Pearce lleva la suya al cuartel general, y la que toma Vasconcelos pasa de Crookshank a Pakenham. El relato de Power coincide, además, con la declaración de Crookshank, que en 1816 atribuye el águila del 22.º a su batallón. Por esa coincidencia y por la identificación de los trofeos enviados a Londres, el águila de Power es la del 22.º.

La carta de Power confirma la atribución de la captura al batallón de Crookshank y distingue quién toma el águila de quién la entrega: el capitán Jerónimo Pereira de Vasconcelos, cuyo nombre no recoge ninguna de las obras citadas aquí, es quien la toma; Crookshank se la lleva a Pakenham al día siguiente de la batalla, el 23 de julio, para que llegue a Wellington. Deja constancia, además, de que el propio Pakenham atribuye el águila a la 3.ª División y de que Power ya ha comunicado antes el nombre del captor para conocimiento de Beresford, lo que apunta a un informe anterior suyo con la misma noticia. Es un testimonio escrito poco después de la batalla, más sólido que las atribuciones posteriores a Pratt y a la 5.ª División. Queda por saber en qué punto del campo y en qué circunstancias Vasconcelos se hace con el águila.

Jerónimo Pereira de Vasconcelos nace el 31 de julio de 1792 en Vila Rica, hoy Ouro Preto, en la capitanía de Minas Gerais, en el Brasil colonial. Es el primogénito de Diogo Pereira Ribeiro de Vasconcelos, juez del crimen en Río de Janeiro y caballero de la Orden de Cristo, y de Maria do Carmo de Sousa Barradas, y hermano mayor del político brasileño Bernardo Pereira de Vasconcelos. Sienta plaza como cadete en el regimiento de caballería de Minas Gerais y en junio de 1808 estudia en la Universidad de Coimbra. El 14 de septiembre de ese año asciende a teniente del batallón de Caçadores n.º 8. Está en las batallas de Buçaco, en 1810, y de Fuentes de Oñoro, en 1811. El 25 de julio de 1811 asciende a capitán del batallón de Caçadores n.º 12, recién creado, y con él está en los Arapiles. Tiene entonces diecinueve años.

En 1815, a un mes de cumplir veintitrés años, pasa como sargento mayor al 1.er batallón de Caçadores de la División de Voluntarios Reales del Príncipe, que se forma ese año para servir en Brasil. Con el título de barón de Ponte da Barca es ministro de la Guerra, y el 12 de octubre de 1847 la reina María II le hace vizconde de Ponte da Barca. Llega a mariscal de campo y es par del reino. Muere el 21 de enero de 1875 en Verride, en el municipio de Montemor-o-Velho.

De Salamanca a Preston

En agosto de 1812 el editor Edward Orme, con tienda en Bond Street, esquina a Brook Street, publica una estampa de los trofeos de Salamanca con un poema de W. T. Fitzgerald al pie, que hoy guarda la Royal Collection (RCIN 750679). Las dos águilas aparecen sin sus banderas; la del 22.º lleva a la vista su número y la del 62.º no. La del 62.º está montada en un asta, aunque Pearce la toma sin ella, y Wills supone que es una de las astas que se recogen en el campo sin su águila, como cuenta un veterano de la brigada de Greville en la Naval & Military Gazette del 25 de mayo de 1844.

Ya en Londres, las águilas son el centro de un desfile en Horse Guards ante el Príncipe Regente, que el museo de Preston llama «Deposition of the Eagles». Según la nota de Carter sobre la visita de Pearce, después pasan a la capilla de Whitehall y de allí al Royal Hospital de Chelsea.

En 1841 el capitán J. Ford, capitán de inválidos de Chelsea, compila un libro manuscrito con dibujos en color de las banderas del hospital. Una copia, regalo de la reina Victoria en 1861, queda en el propio hospital y otra en la biblioteca pública de Chelsea. En abril de 1844 Ford escribe en el Colburn's United Service Journal que las dos águilas de Salamanca están en la capilla. Según el museo de Preston, solo salen de Chelsea una vez, en 1852, montadas en astas negras, para las exequias del duque de Wellington.

El 10 de septiembre de 1947 el Burnley Express and News anuncia, junto a los resultados de críquet, que el Royal Hospital de Chelsea va a entregar el águila del 22.º al East Lancashire Regiment, heredero del 30.º. La entrega se hace el 28 de septiembre. Los pensionistas de Chelsea desfilan con las banderas y los trofeos, y el gobernador del hospital los pone en manos de representantes de diez regimientos. The Sphere publica las fotografías de la ceremonia el 4 de octubre. El águila pasa al museo del regimiento, en Towneley Hall, en Burnley.

Hoy está en el Lancashire Infantry Museum, en el cuartel de Fulwood, en Preston. Según el museo, el Home Office la tiene catalogada como tesoro nacional, de modo que no puede salir del país, ni siquiera de forma temporal, sin permiso del Gobierno. Le faltan las garras, un daño que el museo cree producido en la captura. Según la descripción de la casa de subastas Noonans, a una réplica fundida a partir del original le falta una garra en la pata izquierda y las tres de la derecha, probablemente igual que al águila.

Wills propone que el águila se exponga en el Museu Militar de Lisboa. La Wikipedia en inglés ha recogido su tesis en los artículos sobre la batalla y sobre el museo. El trofeo sigue en Preston, atribuido a Pratt.


PORTUGUESE CAPTAIN JERÓNIMO PEREIRA DE VASCONCELOS AND THE EAGLE OF THE 22ND REGIMENT OF THE LINE CAPTURED AT LOS ARAPILES

Two eagles captured at Los Arapiles

On 22 July 1812, at Los Arapiles, near Salamanca, Wellington’s Allied army defeats Marshal Auguste Marmont’s French Army of Portugal. That afternoon the French lose two eagles, those of the 62nd Line Infantry Regiment and the 22nd. The first is taken by Lieutenant William Pearce of the 2nd Battalion, 44th (East Essex) Regiment, and its capture is well documented. The second is now on display at the Lancashire Infantry Museum, at Fulwood Barracks in Preston, which attributes its capture to Ensign John Pratt of the 30th (Cambridgeshire) Regiment.

The 22nd of the Line on the afternoon of 22 July

The 22nd Line Infantry Regiment forms part of the second brigade of the Army of Portugal’s 6th Division, that of Antoine-François Brenier de Montmorand, which General Taupin commands in the battle.

During the afternoon Marmont extends his left towards the roads to Ciudad Rodrigo. Wellington attacks his flank with the 3rd Division and his front with Bradford’s Portuguese brigade, the 5th and 4th Divisions, and Cotton’s cavalry. The 6th Division arrives at an unfortunate moment in the crisis on that wing. It is advancing in battalion columns when it is overrun by fugitives from Maucune’s division, which the British 5th Division has just broken, and is immediately charged by General John Gaspard Le Marchant’s heavy dragoon brigade, comprising the 5th Dragoon Guards and the 3rd and 4th Dragoons. According to Oman, the heavy brigade breaks the 22nd in its final charge.

The two units credited with capturing the eagle belong to the divisions that shatter the French left wing. The 5th Division, commanded by Lieutenant-General James Leith, attacks in two lines with Greville’s and Pringle’s British brigades and Spry’s Portuguese brigade, the latter in the second line. General William Henry Pringle’s brigade consists of the 1st and 2nd Battalions of the 4th Regiment, the 2nd Battalion of the 30th, the 2nd Battalion of the 44th, and a company of Brunswick-Oels. According to the report of Captain Thomas Ballard of the 44th, who commands them, the light companies of the 2/4th, 2/30th and 2/44th form the right of the first line. Ensign John Pratt serves in the light company of the 2/30th. Later, Leith is wounded, suffering a broken arm, and Pringle takes command of the division.

On the extreme Allied right, the 3rd Division, commanded by General Edward Pakenham because Picton is ill, strikes the French flank. In addition to Wallace’s and Campbell’s British brigades, it includes Manley Power’s Portuguese brigade, with the 9th and 21st Line Regiments and the 12th Caçadores Battalion. The battalion is commanded by Lieutenant-Colonel Chichester William Crookshank, a major in the British 38th Regiment who transferred to Portuguese service in 1810. A few days before the battle, in the province of Valladolid, he is wounded by a musket ball while attempting to cross a ford on the Douro opposite Pollos, and at Los Arapiles he has two horses shot from under him.

Carlos de España’s Spanish division initially remains in reserve, alongside the Allied 6th and 7th Divisions. According to its commander’s report, it is ordered to support the 3rd Division’s attack from the second line and does not engage in combat, although it comes under artillery fire.

Pearce and the eagle of the 62nd

The only detailed account of the capture of an eagle at Los Arapiles that I have been able to find is Lieutenant Pearce’s. Thomas Carter publishes it in 1864 in his history of the 44th Regiment, drawing on what Pearce himself tells him. I quote it from the extracts reproduced by Garry David Wills in his study of the battle’s trophies.

The line of the 2/44th passes through a small wood, and the British and French do not see each other until they are only a few paces apart. The French are changing formation. The British fire a volley and charge, the French line turns in disorder, and two squadrons of the 5th Dragoon Guards ride through it.

Pearce then sees a French officer who has just torn the eagle of the 62nd from its staff and is trying to hide it beneath the grey greatcoat he wears over his uniform. Private Finley, who will eventually become a sergeant, helps him seize it. The officer resists, one of his men lunges at Pearce with a fixed bayonet, and Private Bill Murray of the 44th’s light company shoots the man dead. Privates Blackburn and Devine also take part, and Pearce shares the money he has on him with them. In the same action Lieutenant Francis Maguire of the 4th and Ensign John Pratt of the 30th take the two standards accompanying the eagle. The French do not lay down their arms until the cavalry charges again, at which point they ask for protection. Ensign William Standley of the 44th is killed while carrying one of his regiment’s colours.

Shortly afterwards, a column of French infantry appears in the distance. Pearce places the eagle on a sergeant’s halberd, and the men salute it with three cheers. The eagle spends the night with the regimental guard, and the following morning Lieutenant-Colonel George Harding, commanding the 2/44th, sends to ask General Pringle what should be done with it. Pringle replies: ‘Send it to the man who took it.’ Pearce carries it during that day’s and night’s march and hands it over at headquarters at the first halt, in Flores de Ávila, the village from which Wellington dates his despatch. To enable him to recognise it, he scratches his name on the pedestal with a nail. Years later, at Chelsea, Lieutenant-Colonel Le Blanc, the hospital’s major, tells him about an eagle whose captor is unknown, and Pearce recognises it as his own.

The Pringle papers, held by the University of Manchester Library, contain the reports he receives in the days following the battle. On 23 July Lieutenant-Colonel Harding asks him to present to Wellington the eagle taken by the 44th, explaining that Captain Ballard’s light company secures it and that Lieutenant Pearce is the first to take it. The next day Ballard writes that his company, on the right of the light companies, takes an eagle that remains in Pearce’s possession.

Also on the 23rd, Lieutenant-Colonel James Brooker of the 4th, signing as commander of the brigade, reports that the 44th has taken an eagle, the 4th a colour of the 62nd, and the 30th ‘the tall colour’ of the same regiment. The two colours Carter credits to Maguire and Pratt are those Brooker attributes to the 4th and 30th. None of these reports names Pratt. That same day Pringle writes to his wife from Alba de Tormes that his brigade has taken an eagle.

The role this account assigns to Pratt is therefore the capture of one of the standards accompanying the eagle of the 62nd. The attribution of the 22nd’s eagle to that same officer appears in other accounts, written years later.

Wellington’s despatch

On 24 July, at Flores de Ávila, Wellington signs his despatch on the battle to Lord Bathurst, Secretary of State. He lists what has been taken from the enemy: eleven guns, several ammunition wagons, ‘2 eagles and 6 colours’. He also gives the number of prisoners: one general, three colonels, three lieutenant-colonels, 130 officers, and between 6,000 and 7,000 soldiers. He does not name any of the captors. His aide-de-camp, Captain Lord Clinton, carries the despatch to London, with instructions to lay the eagles and colours at the feet of the Prince Regent.

The Spanish reports published in the Gaceta de la Regencia on 31 July give different figures. Writing from Peñaranda on the same day, 24 July, Major-General Miguel de Álava reports that three eagles have been taken, while Carlos de España states that some have been captured, without being able to specify the number.

The attribution of the capture of the 22nd’s eagle to the 12th Caçadores

Wills cites the statement of service that Crookshank draws up in October 1816. In it, Crookshank records that the 12th Caçadores Battalion, under his command during the battle in Pakenham’s 3rd Division, takes the eagle of the 22nd at Los Arapiles, and that he himself subsequently delivers it to the general. The document is held in the Arquivo Municipal de Mafra (PT/AMM/CFLLTV/TT-MNE/091), and its contents are made public in 1821 in Philippart’s Royal Military Calendar (vol. III, p. 335). The man who takes the eagle is not named.

The attribution to John Pratt

The account linking Pratt to the eagles appears in the military press in 1844. Wills cites a letter published on 22 June in the Naval & Military Gazette, in which John Garland, adjutant of the 2/30th during the battle, names him as one of the two officers of the 5th Division who take eagles to headquarters. Among the writings of Pratt’s fellow officers in the 2/30th, it is the only one I have been able to locate that connects him with them. Garland does not give the number of the French regiment.

In 1912 Edward Fraser publishes The War Drama of the Eagles. He reproduces, with some differences, Lieutenant Pearce’s account of the capture of the 62nd’s eagle. As for the 22nd’s, he attributes its capture to Ensign John Pratt of the 30th, whom he places on attachment to Major Crookshank’s Caçadores battalion. He identifies this as the 7th Battalion, in the 3rd Division (p. 254). This version brings Pratt and the Portuguese unit together.

In 1927 the catalogue of colours at the Royal Hospital Chelsea published in the Survey of London describes item no. 38 in the chapel as the eagle of the French 22nd Regiment, taken at Salamanca by Lieutenant, later Major, John Pratt of the 30th. The catalogue refers to an 1841 manuscript by Ford. I have not been able to establish whether the attribution to Pratt already appears in that manuscript.

Doubts over the attribution to Pratt

In 1829 Pratt, by then a major in the 27th Regiment, draws up his statement of service, now held in the British National Archives (WO 25/790/93). He describes his part in the battle of Salamanca without mentioning the capture of any trophy. According to Garry David Wills’s examination of the documents, this statement and Challis’s officers’ register also show that Pratt never serves in a Portuguese unit. Moreover, Crookshank’s battalion is the 12th Caçadores, not the 7th as Fraser states.

The regimental histories do not support the capture of the 22nd’s eagle by Pratt either. In 1864 Carter credits him with one of the standards in the 62nd’s group, as we have seen in Pearce’s account. The 30th’s Historical Records, published in 1887, devote two pages to Salamanca without attributing the capture of any eagle to the regiment. In 1923 Neil Bannatyne publishes an expanded history of the same regiment and credits Pratt and Maguire with two fanions belonging to other battalions of the 62nd. He too makes no claim to the 22nd’s eagle on behalf of the 30th.

The general histories contribute little to identifying the captor. Napier says nothing about the eagles of Salamanca in the fifth volume of his work, published in 1836. In his own volume, published in 1914, Oman credits the 5th Division with some 1,500 prisoners and the eagle of the 22nd, without naming the man who takes it.

In 2021 Wills reviews these accounts in the chapter ‘Maucune’s Division at Salamanca’, in the collective volume Glory is Fleeting, and in May summarises his conclusions on Helion’s blog. He attributes the eagle to the men of the 12th Caçadores Battalion and suggests that Fraser’s version may have arisen from a misreading of Garland’s letter, Crookshank’s statement of service, and a passage in Leith Hay concerning Major Birmingham. According to Wills, none of these three sources appears among those Fraser declares he consulted, so this explanation of the origin of the account remains a hypothesis.

The passage in Leith Hay adds another account that is difficult to reconcile with the others. In the 1839 edition of his Narrative of the Peninsular War, Andrew Leith Hay, aide-de-camp to his uncle General Leith, relates that Major Birmingham of the Portuguese 15th, one of the regiments in Spry’s brigade, was seen on horseback carrying a French eagle that he had seized from its bearer during the fighting. Leith Hay has already left the field wounded and does not present the episode as something he witnessed. Nor does he identify the eagle’s regiment, and there is no basis for crediting Birmingham with the 22nd’s.

A further version is given today on a website devoted to the history of the Essex Regiment, without identifying its source: Crookshank obtains the 22nd’s eagle by picking it up among the dead on the battlefield, rather than taking it in combat.

Wills’s review thus supports the attribution to the Portuguese battalion. What remains to be established is who, within that battalion, takes the eagle. Nor have I found any French memoir or report describing how the 22nd loses it.

Captain Jerónimo Pereira de Vasconcelos

I have been able to find a contemporary document in the Arquivo Histórico Militar in Lisbon that makes the attribution more precise. It is a letter from Brigadier-General Manley Power, commander of the Portuguese brigade in the 3rd Division, dated at the camp at San Ildefonso on 8 August 1812, seventeen days after the battle. It is addressed to the Adjutant-General of the Portuguese Army, in reply to his letter of 26 July and for Marshal Beresford’s information (ff. 13–14):1

‘Camp at San Ildefonso, 8 August 1812.

Sir,

I did not have the honour of receiving your letter of the 26th ultimo until late yesterday. In reply, I must now inform you, for Marshal Sir William Beresford’s information, that although I much regret that the brigade under my command had no opportunity to distinguish itself particularly in the action of the 22nd ultimo, nothing could exceed the courage, good conduct and eagerness to take a greater part in the action shown by the officers and men. Our most strict and specific orders were to support the English brigades on the right and left, which was done, I trust, to the satisfaction of Major-General Pakenham, who commands the division, but in the course of that duty it did not fall to our lot to become particularly engaged with the enemy. I beg to recommend Lieutenant-Colonel Sutton and Lieutenant-Colonel Gomersall of the 9th and 21st Regiments for their great zeal on this occasion, and I am also particularly indebted to my aide-de-camp, Captain Johnston, for the activity with which he conveyed my orders and performed the various duties entrusted to him, very much to my satisfaction.

The 12th Caçadores, under Lieutenant-Colonel Crookshank, was detached from the brigade on the day in question, but I believe that his conduct, as well as that of the battalion, was extremely satisfactory to Major-General Pakenham. I have already reported, for His Excellency’s information, that it was Captain Jerónimo Pereira de Vasconcelos of that battalion who took the eagle which the Major-General mentions as having been taken by the 3rd Division, and which Lieutenant-Colonel Crookshank delivered the following day to Major-General Pakenham, to be forwarded to the Commander of the Forces.

I have the honour to be, Sir, your most obedient and humble servant,

M. Power, Brigadier-General.

To the Adjutant-General, etc., etc., etc.’

The major-general mentioned by Power is Pakenham, and the Commander of the Forces is Wellington. In the original, the captor’s name is abbreviated as ‘Capt. Jer.o Per.a de Vasconcellos’, which reads Captain Jerónimo Pereira de Vasconcelos. His name is written out in full in the archival abstract and in the Portuguese translation preserved in the same file.

The letter does not give the number of the French regiment. Wellington reports two eagles in his despatch, and those that reach London belong to the 22nd and the 62nd. The latter is taken by Lieutenant Pearce of the 44th, which belongs to the 5th Division. They are two separate objects: Pearce takes his to headquarters, while the one taken by Vasconcelos passes from Crookshank to Pakenham. Power’s account also agrees with Crookshank’s statement, which in 1816 attributes the 22nd’s eagle to his battalion. Because of this agreement and the identification of the trophies sent to London, the eagle mentioned by Power is that of the 22nd.

Power’s letter confirms the attribution of the capture to Crookshank’s battalion and distinguishes the man who takes the eagle from the man who hands it over: Captain Jerónimo Pereira de Vasconcelos, whose name appears in none of the works cited here, is the man who takes it; Crookshank carries it to Pakenham on the day after the battle, 23 July, for onward delivery to Wellington. It also records that Pakenham himself attributes the eagle to the 3rd Division and that Power has already communicated the captor’s name for Beresford’s information, suggesting an earlier report of his containing the same information. It is testimony written shortly after the battle and carries greater weight than the later attributions to Pratt and the 5th Division. What remains unknown is where on the battlefield, and in what circumstances, Vasconcelos takes possession of the eagle.

Jerónimo Pereira de Vasconcelos is born on 31 July 1792 in Vila Rica, now Ouro Preto, in the captaincy of Minas Gerais in colonial Brazil. He is the eldest child of Diogo Pereira Ribeiro de Vasconcelos, a criminal judge in Rio de Janeiro and a knight of the Order of Christ, and Maria do Carmo de Sousa Barradas, and the elder brother of the Brazilian politician Bernardo Pereira de Vasconcelos. He enlists as a cadet in the Minas Gerais cavalry regiment, and in June 1808 he is studying at the University of Coimbra. On 14 September that year he is promoted to lieutenant in the 8th Caçadores Battalion. He is present at the battles of Buçaco in 1810 and Fuentes de Oñoro in 1811. On 25 July 1811 he is promoted to captain in the newly formed 12th Caçadores Battalion, with which he serves at Los Arapiles. He is then nineteen years old.

In 1815, a month before his twenty-third birthday, he transfers as a major to the 1st Caçadores Battalion of the Prince’s Royal Volunteers Division, formed that year for service in Brazil. Holding the title of Baron of Ponte da Barca, he serves as Minister of War, and on 12 October 1847 Queen Maria II makes him Viscount of Ponte da Barca. He rises to the rank of major-general and becomes a peer of the realm. He dies on 21 January 1875 in Verride, in the municipality of Montemor-o-Velho.

From Salamanca to Preston

In August 1812 the publisher Edward Orme, whose shop stands on Bond Street at the corner of Brook Street, issues a print of the Salamanca trophies with a poem by W. T. Fitzgerald beneath it, now held in the Royal Collection (RCIN 750679). The two eagles are shown without their colours; the 22nd’s number is visible, but the 62nd’s is not. The eagle of the 62nd is mounted on a staff, although Pearce takes it without one, and Wills supposes that this is one of the staffs collected on the field without its eagle, as described by a veteran of Greville’s brigade in the Naval & Military Gazette of 25 May 1844.

Once in London, the eagles are the centrepiece of a parade at Horse Guards before the Prince Regent, which the Preston museum calls the ‘Deposition of the Eagles’. According to Carter’s note on Pearce’s visit, they subsequently pass to the chapel at Whitehall and from there to the Royal Hospital Chelsea.

In 1841 Captain J. Ford, a captain of invalids at Chelsea, compiles a manuscript book with colour drawings of the hospital’s colours. One copy, presented by Queen Victoria in 1861, remains at the hospital itself, and another at Chelsea Public Library. In April 1844 Ford writes in Colburn’s United Service Journal that the two eagles from Salamanca are in the chapel. According to the Preston museum, they leave Chelsea only once, in 1852, mounted on black staffs, for the Duke of Wellington’s funeral.

On 10 September 1947 the Burnley Express and News announces, alongside the cricket results, that the Royal Hospital Chelsea is to hand over the eagle of the 22nd to the East Lancashire Regiment, successor to the 30th. The handover takes place on 28 September. The Chelsea Pensioners parade with the colours and trophies, and the hospital’s governor hands them to representatives of ten regiments. The Sphere publishes photographs of the ceremony on 4 October. The eagle passes to the regimental museum at Towneley Hall in Burnley.

Today it is in the Lancashire Infantry Museum at Fulwood Barracks in Preston. According to the museum, the Home Office has designated it a national treasure, so it cannot leave the country, even temporarily, without government permission. It is missing talons, damage that the museum believes occurred during its capture. According to the description provided by the auction house Noonans, a replica cast from the original is missing one talon on its left foot and all three on its right, probably reflecting the condition of the eagle itself.

Wills proposes that the eagle should be displayed at the Museu Militar de Lisboa. The English-language Wikipedia has incorporated his argument into its articles on the battle and the museum. The trophy remains in Preston, attributed to Pratt.


O CAPITÃO PORTUGUÊS JERÓNIMO PEREIRA DE VASCONCELOS E A ÁGUIA DO 22.º REGIMENTO DE LINHA CAPTURADA NOS ARAPILES

Duas águias capturadas nos Arapiles

A 22 de julho de 1812, nos Arapiles, em Salamanca, o exército aliado de Wellington derrota o Exército francês de Portugal do marechal Auguste Marmont. Nessa tarde, os franceses perdem duas águias, a do 62.º Regimento de Infantaria de Linha e a do 22.º. A primeira é tomada pelo tenente William Pearce, do 2.º Batalhão do 44.º Regimento britânico (East Essex), e a sua captura está bem documentada. A segunda encontra-se hoje exposta no Lancashire Infantry Museum, no quartel de Fulwood, em Preston, que atribui a sua captura ao alferes John Pratt, do 30.º Regimento (Cambridgeshire).

O 22.º de Linha na tarde de 22 de julho

O 22.º Regimento de Infantaria de Linha faz parte da segunda brigada da 6.ª Divisão do Exército de Portugal, a de Antoine-François Brenier de Montmorand, que, na batalha, é comandada pelo general Taupin.

Durante a tarde, Marmont estende a sua esquerda em direção aos caminhos de Ciudad Rodrigo. Wellington ataca-o pelo flanco com a 3.ª Divisão e pela frente com a brigada portuguesa de Bradford, as 5.ª e 4.ª Divisões e a cavalaria de Cotton. A 6.ª Divisão chega num momento desfavorável, em plena crise daquela ala. Avança em colunas de batalhão quando é arrastada pelos fugitivos da divisão de Maucune, que a 5.ª Divisão britânica acaba de romper, e logo a seguir sofre a carga da brigada de dragões pesados do general John Gaspard Le Marchant, composta pelo 5.º Regimento de Dragões da Guarda e pelos 3.º e 4.º Regimentos de Dragões. Segundo Oman, a brigada pesada rompe o 22.º na sua última carga.

As duas unidades às quais tem sido atribuída a captura da águia pertencem às divisões que destroçam a ala esquerda francesa. A 5.ª Divisão, comandada pelo tenente-general James Leith, ataca em duas linhas com as brigadas britânicas de Greville e de Pringle e a brigada portuguesa de Spry, que segue na segunda. A brigada do general William Henry Pringle é formada pelos 1.º e 2.º Batalhões do 4.º Regimento, pelo 2.º do 30.º, pelo 2.º do 44.º e por uma companhia de Brunswick-Oels. Segundo a participação do capitão Thomas Ballard, do 44.º, que as comanda, as companhias ligeiras do 2/4.º, do 2/30.º e do 2/44.º formam a direita da primeira linha. Na companhia ligeira do 2/30.º serve o alferes John Pratt. Mais tarde, Leith é ferido, ficando com um braço partido, e Pringle assume o comando da divisão.

Na extrema direita aliada, a 3.ª Divisão, comandada pelo general Edward Pakenham por Picton se encontrar doente, cai sobre o flanco francês. Além das brigadas britânicas de Wallace e Campbell, integra a brigada portuguesa de Manley Power, com os 9.º e 21.º Regimentos de Linha e o Batalhão de Caçadores n.º 12. Este batalhão é comandado pelo tenente-coronel Chichester William Crookshank, major do 38.º Regimento britânico que, em 1810, passou ao serviço de Portugal. Poucos dias antes da batalha, na província de Valladolid, é ferido por uma bala de espingarda quando tenta atravessar um vau do Douro em frente a Pollos, e nos Arapiles são-lhe abatidos dois cavalos.

A divisão espanhola de Carlos de España fica inicialmente na reserva, junto das 6.ª e 7.ª Divisões aliadas. Segundo a participação do seu comandante, tem ordem para apoiar, em segunda linha, o ataque da 3.ª Divisão e não chega a entrar em combate, embora fique sob fogo de artilharia.

Pearce e a águia do 62.º

O único relato pormenorizado da captura de uma águia nos Arapiles que consegui encontrar é o do tenente Pearce. Thomas Carter publica-o em 1864, na história do 44.º Regimento, a partir do que o próprio Pearce lhe conta. Cito-o através dos excertos que Garry David Wills reproduz no seu estudo sobre os troféus da batalha.

A linha do 2/44.º passa por um pequeno bosque, e britânicos e franceses só se veem quando estão a poucos passos uns dos outros. Os franceses estão a mudar de formação. Os britânicos disparam uma descarga e carregam, a linha francesa volta-se em desordem e dois esquadrões do 5.º Regimento de Dragões da Guarda atravessam-na.

Pearce vê então um oficial francês que acaba de arrancar a águia do 62.º da sua haste e tenta escondê-la debaixo do capote cinzento que traz sobre o uniforme. O soldado Finley, que acabará por chegar a sargento, ajuda-o a apoderar-se dela. O oficial resiste, um dos seus homens lança-se sobre Pearce com a baioneta calada, e o soldado Bill Murray, da companhia ligeira do 44.º, mata esse homem com um tiro. Intervêm também os soldados Blackburn e Devine, e Pearce reparte com eles o dinheiro que traz consigo. Na mesma ação, o tenente Francis Maguire, do 4.º, e o alferes John Pratt, do 30.º, tomam os dois estandartes que acompanham a águia. Os franceses só depõem as armas quando a cavalaria volta a carregar, pedindo então proteção. O alferes William Standley, do 44.º, morre a transportar uma das bandeiras do seu regimento.

Pouco depois, surge ao longe uma coluna de infantaria francesa. Pearce coloca a águia na alabarda de um sargento, e a tropa saúda-a com três vivas. A águia passa a noite com a guarda do regimento e, na manhã seguinte, o tenente-coronel George Harding, comandante do 2/44.º, manda perguntar ao general Pringle o que se deve fazer com ela. Pringle responde: «Enviem-na ao homem que a tomou.» Pearce transporta-a durante a marcha desse dia e dessa noite e entrega-a no quartel-general na primeira paragem, em Flores de Ávila, a povoação de onde Wellington data a sua participação. Para a poder reconhecer, grava o seu nome no pedestal com um prego. Anos depois, em Chelsea, o tenente-coronel Le Blanc, major do hospital, fala-lhe de uma águia cuja captura não sabem a quem atribuir, e Pearce reconhece-a como a sua.

O espólio de Pringle, conservado na biblioteca da Universidade de Manchester, contém as participações que recebe nos dias seguintes à batalha. A 23 de julho, o tenente-coronel Harding pede-lhe que apresente a Wellington a águia tomada pelo 44.º, acrescentando que a companhia ligeira do capitão Ballard assegura a sua posse e que o primeiro a tomá-la é o tenente Pearce. No dia seguinte, Ballard escreve que a sua companhia, a que ocupa a direita das companhias ligeiras, toma uma águia que fica em poder de Pearce.

Também no dia 23, o tenente-coronel James Brooker, do 4.º, que assina como comandante da brigada, informa que o 44.º tomou uma águia, o 4.º uma bandeira do 62.º e o 30.º «the tall colour», a bandeira alta, do mesmo regimento. As duas bandeiras que Carter atribui a Maguire e a Pratt são as que Brooker atribui ao 4.º e ao 30.º. Nenhuma destas participações menciona Pratt. Nesse mesmo dia, Pringle escreve à mulher, de Alba de Tormes, que a sua brigada tomou uma águia.

O papel que este relato atribui a Pratt é, portanto, a tomada de um dos estandartes que acompanham a águia do 62.º. A atribuição da águia do 22.º a esse mesmo oficial aparece noutros relatos, escritos anos depois.

A participação oficial de Wellington

A 24 de julho, Wellington assina em Flores de Ávila a participação da batalha dirigida a lorde Bathurst, secretário de Estado. Enumera o que foi tomado ao inimigo: onze peças de artilharia, vários carros de munições, «2 águias e 6 bandeiras». Indica também os prisioneiros: um general, três coronéis, três tenentes-coronéis, 130 oficiais e entre 6 000 e 7 000 soldados. Não menciona o nome de nenhum dos captores. A participação é levada a Londres pelo seu ajudante de campo, o capitão lorde Clinton, com a incumbência de colocar as águias e as bandeiras aos pés do Príncipe Regente.

As participações espanholas publicadas na Gaceta de la Regencia a 31 de julho apresentam outros números. O marechal de campo Miguel de Álava escreve de Peñaranda, nesse mesmo dia 24, que foram tomadas três águias, e Carlos de España refere que foram tomadas algumas, sem conseguir precisar o número.

A atribuição ao Caçadores n.º 12 da captura da águia do 22.º

Wills cita a folha de serviços que Crookshank redige em outubro de 1816. Nela faz constar que o Batalhão de Caçadores n.º 12, sob as suas ordens durante a batalha, na 3.ª Divisão de Pakenham, toma nos Arapiles a águia do 22.º e que ele próprio a entrega depois ao general. O documento conserva-se no Arquivo Municipal de Mafra (PT/AMM/CFLLTV/TT-MNE/091) e, em 1821, o seu conteúdo é tornado público no Royal Military Calendar de Philippart (tomo III, p. 335). Não figura o nome do homem que toma a águia.

A atribuição a John Pratt

A notícia que relaciona Pratt com as águias aparece na imprensa militar em 1844. Wills cita uma carta publicada a 22 de junho na Naval & Military Gazette, na qual John Garland, ajudante do 2/30.º na batalha, o menciona como um dos dois oficiais da 5.ª Divisão que levam águias ao quartel-general. Entre os escritos dos camaradas de Pratt no 2/30.º, é o único que consegui localizar que o relaciona com elas. Garland não indica o número do regimento francês.

Em 1912, Edward Fraser publica The War Drama of the Eagles. Reproduz, com algumas diferenças, o relato do tenente Pearce sobre a captura da águia do 62.º. Quanto à do 22.º, atribui a sua captura ao alferes John Pratt, do 30.º, que apresenta como adido ao batalhão de caçadores do major Crookshank. Identifica este batalhão como o n.º 7, da 3.ª Divisão (p. 254). Nesta versão, Pratt e a unidade portuguesa aparecem associados.

Em 1927, o catálogo de bandeiras do Royal Hospital de Chelsea publicado no Survey of London descreve a peça n.º 38 da capela como a águia do 22.º Regimento francês tomada em Salamanca pelo tenente, mais tarde major, John Pratt, do 30.º. O catálogo remete para um manuscrito de Ford de 1841. Não consegui confirmar se a atribuição a Pratt já figura nesse manuscrito.

As dúvidas sobre a atribuição a Pratt

Em 1829, Pratt, já major do 27.º Regimento, redige a sua folha de serviços, que se conserva nos Arquivos Nacionais britânicos (WO 25/790/93). Descreve a sua atuação em Salamanca e não menciona a captura de qualquer troféu. Segundo a análise documental de Garry David Wills, essa folha e o registo de oficiais de Challis mostram também que Pratt nunca serve numa unidade portuguesa. Além disso, o batalhão de Crookshank é o de Caçadores n.º 12, e não o n.º 7 indicado por Fraser.

As histórias regimentais também não sustentam a captura da águia do 22.º por Pratt. Em 1864, Carter atribui-lhe um dos estandartes do grupo do 62.º, como vimos no relato de Pearce. Os Historical Records do 30.º, publicados em 1887, dedicam duas páginas a Salamanca e não atribuem ao regimento a captura de qualquer águia. Em 1923, Neil Bannatyne publica uma história ampliada do mesmo regimento e atribui a Pratt e a Maguire duas bandeirolas de outros batalhões do 62.º. Também não reivindica para o 30.º a águia do 22.º.

As histórias gerais pouco contribuem para a identificação do captor. Napier nada diz sobre as águias de Salamanca no quinto tomo da sua obra, publicado em 1836. Oman, no seu, de 1914, atribui à 5.ª Divisão cerca de 1 500 prisioneiros e a águia do 22.º, sem indicar o nome do homem que a toma.

Em 2021, Wills revê estes relatos no capítulo «Maucune’s Division at Salamanca», do volume coletivo Glory is Fleeting, e, em maio, resume as suas conclusões no blogue da Helion. Atribui a águia aos homens do Batalhão de Caçadores n.º 12 e sugere que a versão de Fraser possa resultar de uma interpretação errada da carta de Garland, da folha de serviços de Crookshank e de uma passagem de Leith Hay sobre o major Birmingham. Segundo Wills, nenhuma destas três fontes figura entre as que Fraser declara ter consultado, pelo que essa explicação para a origem do relato continua a ser uma hipótese.

A passagem de Leith Hay acrescenta outra notícia difícil de relacionar com as anteriores. Na edição de 1839 da sua Narrative of the Peninsular War, Andrew Leith Hay, ajudante de campo do seu tio, o general Leith, conta que o major Birmingham, do 15.º Regimento português, um dos regimentos da brigada de Spry, foi visto a cavalo a transportar uma águia francesa que arrebatara ao seu portador durante o combate. Leith Hay já saiu ferido do campo e não apresenta o episódio como algo que tenha presenciado. Também não identifica o regimento da águia, e não há fundamento para atribuir a Birmingham a do 22.º.

A estas versões junta-se a que hoje apresenta um sítio da Internet dedicado à história do Essex Regiment, sem indicar a sua fonte: Crookshank obtém a águia do 22.º recolhendo-a entre os mortos no campo de batalha, e não em combate.

A análise de Wills sustenta, portanto, a atribuição ao batalhão português. Falta saber quem, dentro desse batalhão, toma a águia. Também não encontrei memórias nem participações francesas que contem como o 22.º a perde.

O capitão Jerónimo Pereira de Vasconcelos

Consegui encontrar no Arquivo Histórico Militar, em Lisboa, um documento contemporâneo que permite precisar a atribuição. Trata-se de uma carta do brigadeiro-general Manley Power, comandante da brigada portuguesa da 3.ª Divisão, datada do acampamento de San Ildefonso, a 8 de agosto de 1812, dezassete dias depois da batalha. É dirigida ao ajudante-general do exército português, em resposta à sua carta de 26 de julho e para conhecimento do marechal Beresford (ff. 13–14):1

«Acampamento de San Ildefonso, 8 de agosto de 1812.

Senhor:

Só tive a honra de receber a sua carta de 26 do mês passado ao fim do dia de ontem. Em resposta, cumpre-me agora comunicar-lhe, para conhecimento do marechal sir William Beresford, que, embora lamente muito que a brigada sob as minhas ordens não tenha tido ocasião de se distinguir particularmente na ação do dia 22 do mês passado, nada pôde superar a coragem, a boa conduta e o desejo de tomar maior parte na ação demonstrados pelos oficiais e soldados. As nossas ordens mais terminantes e específicas eram apoiar as brigadas inglesas da direita e da esquerda, o que foi feito, confio, a contento do major-general Pakenham, que comanda a divisão, mas, no decurso desse serviço, não nos coube a sorte de travar combate particularmente com o inimigo. Permito-me recomendar o tenente-coronel Sutton e o tenente-coronel Gomersall, dos 9.º e 21.º Regimentos, pelo seu grande zelo nesta ocasião, e estou também particularmente grato ao meu ajudante de campo, o capitão Johnston, pela atividade com que transmitiu as minhas ordens e desempenhou os diversos serviços que lhe foram confiados, muito a meu contento.

O Caçadores n.º 12, sob o comando do tenente-coronel Crookshank, esteve destacado da brigada no dia referido, mas creio que a conduta deste, assim como a do batalhão, foi extremamente satisfatória para o major-general Pakenham. Já informei, para conhecimento de Sua Excelência, que foi o capitão Jerónimo Pereira de Vasconcelos, desse batalhão, quem tomou a águia que o major-general menciona como tomada pela 3.ª Divisão, e que o tenente-coronel Crookshank entregou no dia seguinte ao major-general Pakenham, para que fosse remetida ao comandante das forças.

Tenho a honra de ser, Senhor, o seu mais obediente e humilde servidor,

M. Power, brigadeiro-general.

Ao ajudante-general, etc., etc., etc.»

O major-general citado por Power é Pakenham, e o comandante das forças é Wellington. No original, o nome do captor está abreviado, «Capt. Jer.o Per.a de Vasconcellos», que se lê capitão Jerónimo Pereira de Vasconcelos. O seu nome aparece por extenso no regesto e na tradução portuguesa que se conservam no mesmo processo.

A carta não indica o número do regimento francês. Wellington anuncia duas águias na sua participação, e as que chegam a Londres são as do 22.º e do 62.º. A deste último regimento é tomada pelo tenente Pearce, do 44.º, que pertence à 5.ª Divisão. São duas peças distintas: Pearce leva a sua ao quartel-general, e a que Vasconcelos toma passa de Crookshank para Pakenham. O relato de Power coincide, além disso, com a declaração de Crookshank, que, em 1816, atribui a águia do 22.º ao seu batalhão. Por essa coincidência e pela identificação dos troféus enviados a Londres, a águia mencionada por Power é a do 22.º.

A carta de Power confirma a atribuição da captura ao batalhão de Crookshank e distingue quem toma a águia de quem a entrega: o capitão Jerónimo Pereira de Vasconcelos, cujo nome não figura em nenhuma das obras aqui citadas, é quem a toma; Crookshank leva-a a Pakenham no dia seguinte ao da batalha, a 23 de julho, para que chegue a Wellington. Regista ainda que o próprio Pakenham atribui a águia à 3.ª Divisão e que Power já comunicou anteriormente o nome do captor para conhecimento de Beresford, o que aponta para um relatório anterior seu com a mesma informação. É um testemunho escrito pouco depois da batalha, mais sólido do que as atribuições posteriores a Pratt e à 5.ª Divisão. Continua por saber em que ponto do campo e em que circunstâncias Vasconcelos se apodera da águia.

Jerónimo Pereira de Vasconcelos nasce a 31 de julho de 1792, em Vila Rica, atual Ouro Preto, na capitania de Minas Gerais, no Brasil colonial. É o primogénito de Diogo Pereira Ribeiro de Vasconcelos, juiz do crime no Rio de Janeiro e cavaleiro da Ordem de Cristo, e de Maria do Carmo de Sousa Barradas, e irmão mais velho do político brasileiro Bernardo Pereira de Vasconcelos. Assenta praça como cadete no regimento de cavalaria de Minas Gerais e, em junho de 1808, estuda na Universidade de Coimbra. A 14 de setembro desse ano, é promovido a tenente do Batalhão de Caçadores n.º 8. Está nas batalhas do Buçaco, em 1810, e de Fuentes de Oñoro, em 1811. A 25 de julho de 1811, é promovido a capitão do Batalhão de Caçadores n.º 12, recém-criado, e com ele participa na batalha dos Arapiles. Tem então dezanove anos.

Em 1815, a um mês de completar vinte e três anos, passa como sargento-mor para o 1.º Batalhão de Caçadores da Divisão de Voluntários Reais do Príncipe, formada nesse ano para servir no Brasil. Com o título de barão de Ponte da Barca, é ministro da Guerra, e, a 12 de outubro de 1847, a rainha Maria II faz dele visconde de Ponte da Barca. Chega a marechal de campo e é par do reino. Morre a 21 de janeiro de 1875, em Verride, no concelho de Montemor-o-Velho.

De Salamanca a Preston

Em agosto de 1812, o editor Edward Orme, com loja em Bond Street, à esquina com Brook Street, publica uma estampa dos troféus de Salamanca com um poema de W. T. Fitzgerald por baixo, hoje conservada na Royal Collection (RCIN 750679). As duas águias aparecem sem as suas bandeiras; a do 22.º tem o número visível, e a do 62.º não. A do 62.º está montada numa haste, embora Pearce a tenha tomado sem ela, e Wills supõe que se trata de uma das hastes recolhidas no campo sem a respetiva águia, como conta um veterano da brigada de Greville na Naval & Military Gazette de 25 de maio de 1844.

Já em Londres, as águias são o centro de um desfile em Horse Guards perante o Príncipe Regente, a que o museu de Preston chama «Deposition of the Eagles». Segundo a nota de Carter sobre a visita de Pearce, passam depois para a capela de Whitehall e daí para o Royal Hospital de Chelsea.

Em 1841, o capitão J. Ford, capitão de inválidos de Chelsea, compila um livro manuscrito com desenhos a cores das bandeiras do hospital. Uma cópia, oferecida pela rainha Vitória em 1861, fica no próprio hospital e outra na biblioteca pública de Chelsea. Em abril de 1844, Ford escreve no Colburn’s United Service Journal que as duas águias de Salamanca estão na capela. Segundo o museu de Preston, só saem de Chelsea uma vez, em 1852, montadas em hastes negras, para as exéquias do duque de Wellington.

A 10 de setembro de 1947, o Burnley Express and News anuncia, junto aos resultados de críquete, que o Royal Hospital de Chelsea vai entregar a águia do 22.º ao East Lancashire Regiment, sucessor do 30.º. A entrega realiza-se a 28 de setembro. Os pensionistas de Chelsea desfilam com as bandeiras e os troféus, e o governador do hospital entrega-os a representantes de dez regimentos. A revista The Sphere publica as fotografias da cerimónia a 4 de outubro. A águia passa para o museu do regimento, em Towneley Hall, em Burnley.

Hoje encontra-se no Lancashire Infantry Museum, no quartel de Fulwood, em Preston. Segundo o museu, o Home Office tem-na classificada como tesouro nacional, pelo que não pode sair do país, nem sequer temporariamente, sem autorização do Governo. Faltam-lhe garras, um dano que o museu crê ter ocorrido durante a captura. Segundo a descrição da leiloeira Noonans, a uma réplica fundida a partir do original falta uma garra na pata esquerda e as três da direita, provavelmente tal como à própria águia.

Wills propõe que a águia seja exposta no Museu Militar de Lisboa. A Wikipédia em inglês acolheu a sua tese nos artigos sobre a batalha e sobre o museu. O troféu continua em Preston, atribuído a Pratt.




Fuentes

Documento de archivo: Arquivo Histórico Militar, Lisboa, PT/AHM/DIV/1/14/243/01. Carta del brigadier general Manley Power al ayudante general del ejército portugués, campamento de San Ildefonso, 8 de agosto de 1812, ff. 13r-14r.

Obras y páginas citadas:

Documentos y obras citados a través de la revisión de Wills:

  • Hoja de servicios de Chichester William Crookshank, octubre de 1816, Arquivo Municipal de Mafra, PT/AMM/CFLLTV/TT-MNE/091
  • John Philippart, The Royal Military Calendar, tomo III, 1821, p. 335
  • Hoja de servicios de John Pratt, 1829, The National Archives, WO 25/790/93
  • Challis, Peninsular Roll Call, registro de oficiales
  • William Francis Patrick Napier, History of the War in the Peninsula and in the South of France, vol. V, 1836
  • John Garland, carta en la Naval & Military Gazette, 22 de junio de 1844
  • Thomas Carter, Historical Record of the Forty Fourth or the East Essex Regiment of Foot, 1864, pp. 78-80
  • Historical Records of XXX Regiment, 1887, pp. 96-98
  • Noticia de un veterano de la brigada de Greville, Naval & Military Gazette, 25 de mayo de 1844
  • Noticia del capitán Ford sobre las águilas de Chelsea, Colburn's United Service Journal, abril de 1844, recogida por Carter
  • Burnley Express and News, 10 de septiembre de 1947, y The Sphere, 4 de octubre de 1947: entrega de los trofeos de Chelsea