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miércoles, 31 de marzo de 2010

ARTÍCULOS PUBLICADOS EN EL BLOG A FECHA 31 DE MARZO 2010

NOVIEMBRE 2008

SITIO DE BURGOS (1812) ENCONTRADOS RESTOS DE SOLDADOS INGLESES EN BURGOS

SITIO DE BURGOS (1812) 2/2

BATALLA DE SOMOSIERRA 30 DE NOVIEMBRE DE 1808 1/3

BATALLA DE SOMOSIERRA 30 DE NOVIEMBRE DE 1808 2/3

BATALLA DE SOMOSIERRA 30 DE NOVIEMBRE DE 1808 3/3

DICIEMBRE 2008

ESCUDO DE JOSÉ I EN LA IGLESIA DE SAN BENITO EL REAL DE VALLADOLID

MUSEOS

MONUMENTO FUNERARIO DEDICADO A LA MEMORIA DE UN OFICIAL INGLÉS

TESOROS ENTERRADOS EN BAILÉN POR LOS SOLDADOS FRANCESES TRAS LA
CAPITULACIÓN

ENERO 2009

BATALLA DE UCLÉS 13 DE ENERO 1809. 1/2

BATALLA DE UCLÉS 13 DE ENERO 1809. 2/2

REVISTA ALKAID

FEBRERO 2009

LOS FUERTES DE ALMARAZ

EXPOSICIÓN BATALLA DE TALAVERA DE LA REINA

MARZO 2009

BATALLA DE TALAVERA DE LA REINA. TESTIMONIOS Y RECORRIDO FOTOGRÁFICO

BOTONES DE UNIFORME DEL EJÉRCITO INGLÉS

BICENTENARIO 2 DE MAYO

UNIFORMES

VISITA AL CAMPO DE BATALLA DE ARAPILES

RECIBOS DE REQUISICIÓN

ABRIL 2009

BATALLA DE ALMONACID DE TOLEDO, 11 DE AGOSTO DE 1809

ESTADO DEL EJÉRCITO FRANCÉS EN ESPAÑA, A FINALES DE ABRIL DE 1808

2 DE MAYO - PUBLICACIONES GRATUITAS DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID

BATALLA DE OCAÑA - 19 DE NOVIEMBRE DE 1809

ENTIERRO EN PALACIOS DE CAMPOS DEL CORONEL DEL 22 DE CAZADORES: LUIS PIETON PREMALE.

LOS LIBROS PARROQUIALES EN LA INVESTIGACIÓN SOBRE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA

TALAVERA DE LA REINA (ANEXO)

BATALLA DE MEDINA DE RIOSECO. 14 DE JULIO DE 1808

MAYO 2009

LOS PRISIONEROS FRANCESES DE LA ISLA DE CABRERA

TALAVERA DE LA REINA (ANEXO II)

EL FUERTE FRANCÉS DE SOMOSIERRA

LA BATALLA DE VITORIA 21 DE JUNIO DE 1813 - I/IV

LA BATALLA DE VITORIA 21 DE JUNIO DE 1813 - II/IV

LA BATALLA DE VITORIA 21 DE JUNIO DE 1813 - III/IV

JUNIO 2009

PRESENTACIÓN LIBRO: 1812 WELLINGTON EN VALLADOLID

1812 WELLINGTON EN VALLADOLID

LA BATALLA DE VITORIA 21 DE JUNIO DE 1813 - IV/IV

JULIO 2009

LA CUEVA DE LOS FRANCESES REABRE SUS PUERTAS AL PÚBLICO

JUAN MARTÍN DÍEZ "EL EMPECINADO"

EL "SANTÍSIMA TRINIDAD" PODRÍA HABER SIDO HALLADO EN LA COSTA GADITANA

AGOSTO 2009

LA BATALLA DE LA ALBUERA - 16 DE MAYO DE 1811

DESTROZANDO LA MEMORIA - ARTURO PÉREZ-REVERTE | XLSEMANAL | 03 DE AGOSTO DE 2009

UN CARRETERO DE EL VENDRELL FACILITÓ A AGUSTINA DE ARAGÓN LAS BALAS QUE FORZARON LA HUIDA FRANCESA

NÁPOLES

EL BOTÓN DEL TERCIO DE CUELLAR

SEPTIEMBRE 2009

PUBLICACIÓN Y JURA DE LA CONSTITUCIÓN DE 1812 EN LA VILLA DE MEDINA DEL CAMPO

EXCURSIÓN AL SITIO HISTÓRICO DE LOS ARAPILES DEL 19 DE SEPTIEMBRE

LA COMPAGNIE DES CHASSEURS PARTISANS DE VALLADOLID

HALLADOS 20 CAÑONES PARA DEFENDER CÁDIZ DE LOS FRANCESES

EJÉRCITO ESPAÑOL 1808 - ESTADOS DE FUERZA

EXCURSIÓN: CAMPAÑA DE SALAMANCA - RIBERAS DEL DUERO

EL PASO DEL PUERTO DE GUADARRAMA POR LA GRANDE ARMÉE EN LA NAVIDAD DE 1808

OCTUBRE 2009

COLMENAR DE OREJA (MADRID) - RECREACIÓN NAPOLEÓNICA

EL REENCUENTRO CON UN AMIGO

DESCUBIERTOS DOS ENTERRAMIENTOS DE ÉPOCA NAPOLEÓNICA EN EL CASTILLO DE SAGUNTO

EL FUERTE DE SAN ANTOLÍN EN TORDESILLAS

ARMAS ANTIGUAS Y RECUERDOS HISTÓRICOS

TORQUEMADA - 6 DE JUNIO 1808

NOVIEMBRE 2009

COMBATE DEL CARPIO - MEDINA DEL CAMPO 23 DE NOVIEMBRE 1809

RECORRIDO REVALORIZA LOS ARAPILES

TESOROS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN EL MUSEO DE VALLADOLID

LA CIUDADELA DEL BUEN RETIRO

DICIEMBRE 2009

EL MONUMENTO AL GENERAL AMOR EN REVENGA DE CAMPOS

CABEZÓN DE PISUERGA - 12 DE JULIO DE 1808

SALIDA DEL EJÉRCITO FRANCÉS DE MADRID 30 DE JULIO 1808

ENERO 2010

VALENCIA 28 DE JUNIO DE 1808

LA CIUDADELA DEL BUEN RETIRO - ANEXO I

SE SOLICITA ZONA BIC EL CAMPO DE BATALLA DE MEDINA DE RIOSECO

DESDE LOS RESTOS DE UN PUENTE SOBRE EL DURATÓN HASTA BUITRAGO DE LOZOYA

NUESTROS ALIADOS INGLESES - ARTURO PÉREZ-REVERTE | XLSEMANAL | 13 DE JULIO DE 2008

UN PAPEL MARCADO POR LA HISTORIA

FEBRERO 2010

EL ASEDIO A CÁDIZ (FEBRERO 1810 - AGOSTO 1812)

RELACIÓN DEL COMBATE DE TRAFALGAR DIRIGIDO AL MINISTRO DE LA MARINA FRANCÉS

EXCAVACIÓN EN EL REDUCTO DE LACY - SAN FERNANDO (CÁDIZ)

ESTO SÓLO PASA EN ESPAÑA

MARZO 2010

ANTONIO GARCÍA "EL INMORTAL"

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA - UN LUGAR EN FACEBOOK PARA INTERCAMBIAR NOTICIAS Y DATOS

LA CARTOGRAFÍA DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ¡EN LA RED!

ENTRADA DE LOS FRANCESES EN MADRID - 23 DE MARZO 1808

DOCUMENTOS MAYO 1808

LA BATERÍA ALBURQUERQUE, SEMIENTERRADA

EL PAPEL DEL COLECCIONISTA PRIVADO EN EL RESCATE DE LAS PIEZAS HISTÓRICAS

ECOS DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA

domingo, 28 de marzo de 2010

ECOS DE LOS SITIOS DE ZARAGOZA

PLANO DEL PRIMER SITIO

PLANO DEL SEGUNDO SITIO


CORRESPONDENCIA CON NOTICIAS SOBRE LOS SITIOS
LOS EFECTOS DE LA ARTILLERÍA FRANCESA EN LA BASÍLICA DEL PILAR

jueves, 25 de marzo de 2010

EL PAPEL DEL COLECCIONISTA PRIVADO EN EL RESCATE DE LAS PIEZAS HISTÓRICAS

Dedicado a todos aquellos enfermos de una ridícula fiebre coleccionista:

Artículo publicado en: MILITARIA Revista de Cultura Militar Nº 7. Servicio de Publicaciones U.C.M. Madrid 1995

El papel del coleccionista privado en el rescate de las piezas históricas
Antonio Alvarez~Barrios*

Tradicionalmente las colecciones de militaria han sido organizadas por los propios museos militares o las unidades militares. Desde hace unos años han proliferado en muchos países colecciones de personas privadas que han suplido con su interés, dedicación, contactos y medios materiales, las lagunas existentes en los museos militares.
Los militares en activo en los regimientos miran a los coleccionistas de militaria con compasión. Les suelen llamar «el loco de las lanzas», «el loco de los uniformes», «el loco de las banderas». Aún así, después de cultivar una amistad, a veces son condescendientes y les llevan al viejo almacén y el coleccionista recoge un cordón de corneta, una cartuchera, un palo de bandera roto. Para él son tesoros; para el militar, desechos inútiles.
Los museos militares de España suelen estar regidos por militares. Excelentes profesionales de la milicia, sometidos a la dictadura de los presupuestos escasos. Generalmente están condicionados a un destino corto en tiempo donde resulta difícil dejar huella. Los coleccionistas privados de militaria son—somos— una especie difícil de explicar, generalmente molesta para los museos. Siempre cabalgan bajo la bandera de la protesta:
"esta vitrina con el letrero «Smith& Wessen» debajo de ese arma que todos sabemos que es un Adams".

Y es precisamente esa especialización la que hace a los coleccionistas más interesantes como elemento rescatador de piezas históricas. El coleccionista de militaria es una especie relativamente reciente. Superados ya los traumas y secretismos del coleccionismo de parafernalia nazi, el coleccionismo militar ha florecido mundialmente con millares de entusiastas que dan vida a un mercado y a un intercambio realmente interesante.
Destaquemos aquí algunas de las virtudes que suelen rodear a esa especie del coleccionista militar.

1. Suele estar bastante bien informado.

2. Es de una curiosidad insaciable.

3. Está especializado en determinados temas (bayonetas de la guerra del 14, mantillas de caballería, paños de clarín o de corneta, sanidad militar...).

4. Dispone de algún dinero y no tiene que consultar con una Junta económica (A veces la esposa «es» la Junta).

5. Suele combinar sus viajes para hacer sus adquisiciones.

6. Conoce a casi todos sus rivales y colegas de afición.

7. Suele ir depurando sus colecciones para obtener mejores piezas y estar más especializado.

8. Su ambición no suele tener más línite que su bolsillo.

9. La investigación de la pieza dudosa se resuelve con la ayuda de los mejores expertos disponibles.

10. La colección suele tener una cierta coherencia unitaria.

¿Qué museo militar público podría hoy conseguir la colección de condecoraciones de J.M.C. en León, o la de cubrecabezas militares de S.G.A. en Tarragona, o la de galas de clarín del coronel Ch., o la de armas militares de G.L.B., o la de botones militares de l.G.B., o de banderas de somatén de L., o la de guardia civil de L.A.H? Cualquier museo estaría encantado de habilitar una sala especial para albergar cualquiera de estas colecciones.
Y sin embargo, poca esperanza hay de que pasen a engrosar los fondos de un museo. El problema principal de estas colecciones es el espacio y la continuidad. Los hijos de los coleccionistas pueden desear o no la continuacíon de la colección. Además existe el factor económico. La inteligente directora del Museo de Arte Reina Sofia de Madrid, María de Corral predicaba —por ahora en valde— la necesidad de una Ley de donaciones a los museos que tenga algunos incentivos económicos. Si la legislación existente fuera la adecuada, los museos recibirían con regularidad donaciones, especialmente a causa de herencias, como pago de los derechos sucesorios.
Si los museos militares y sus responsables utilizasen para engrosar sus fondos las mismas técnicas que utilizan las fundaciones de arte en Estados Unidos, pocas de las colecciones que se han deshecho habrían aparecido en los rastros, encantes, baratillos, jueves o mercados de las pulgas. Bastaría con «cultivar» al propietario de la colección para que éste se sintiera honrado de que su nombre —incluso en vida—figurase en las vitrinas de un museo. Solamente se me ocurre pensar en la colección de D. Juan Luis Calvó Pascual, especialista en armas que vive en Barcelona y cuya colección de cascos vive también en una vitrina de su amado castillo de Montjuich desde hace años.
El coleccionista privado es un rescatador de parcelas importantes de la historia del país. ¡Qué riqueza es la posibilidad de estudiar las unidades militares a través de los botones! El autor se enorgullece aquí de que su colección de uniformes sirviera de fiel modelo para la instauración de los uniformes de la actual Guardia Real. Desgraciadamente,  el Museo del Ejército no disponía de los que hacia falta. Las nuevas generaciones de coleccionistas, los que hace 15 años tenían media docena de bayonetas, son la cantera que garantiza la continuidad en el interés por la militaria. ¡Cuántas lecciones estoy recibiendo los domingos en el Rastro madrileño de los especialistas en División Azul, tropas africanas, Legión Cóndor, tropa de ferrocarriles, laureadas bordadas! ¡Cuánta variedad, cuánta sorpresa, cuánto saben!
Cuando los militares historiadores (que los hay, jóvenes y buenos) estén en los puestos más idóneos, cuando la Ley de Donaciones permita que las viudas manden cajones y baúles a los museos a cuenta del Impuesto de Sucesiones, cuando los Parques de Artillería utilicen criterios racionales de conservación, cuando los carros de combate obsoletos no sean troceados sino intercambiados, florecerán los museos con maravillosas aportaciones.
El autor piensa que las corazas de la Escolta Real que fueron a la chatarra en 1931 eran la última barbaridad que se podía hacer con nuestro patrimonio. Después de ello han venido las ruinosas ventas de bienes militares a extranjeros, de motos Harley a avispados negociantes, de fusiles Mauser a casas de venta por catálogo en Estados Unidos. ¡Utilicen a los coleccionistas privados señores directores de museos! Pónganles a trabajar, aguanten su suficiencia. Después de todo su «locura» puede aportar una parte importante de la historia.
He tenido el honor de conocer a la Sra. Brown —ya fallecida— propietaria y donante a la universidad que lleva el nombre de su familia en Rhode Island, de la más colosal colección iconográfica militar que se conoce. Su ilusión fue siempre donarla para el estudio y disfrute de generaciones venideras.
Existen millares de pequeñas colecciones «brown» por el mundo. El objetivo debiera ser que todo lo bueno acabase en los museos de historia militar.

Y dicho esto, les confieso humildemente que yo aún no sé qué hacer con mi propia colección. Ayúdenme. por favor. Mil gracias.

(*) Coleccionista, Madrid, España.

miércoles, 24 de marzo de 2010

LA BATERÍA ALBURQUERQUE, SEMIENTERRADA


Obras Públicas empieza a soterrar parte de la batería del Sitio Histórico del Puente Zuazo afectada por el trazado del tranvía · Operarios de la adjudicataria han cubierto de tierra media fortificación

Arturo Rivera / SAn Fernando | Actualizado 24.03.2010 - 05:01 Diario de Cádiz

La adjudicataria de las obras del tranvía metropolitano de la Bahía de Cádiz ha iniciado esta semana la cubrición parcial de la batería de Alburquerque, ubicada en el Sitio Histórico del Puente Zuazo y afectada por el trazado de este nuevo medio de transporte en el tramo comprendido entre los caños Zurraque y Sancti Petri.

La decisión ya estaba tomada. A pesar de la oposición de la Gerencia Municipal de Urbanismo ante la actuación propuesta por la Junta, las delegaciones provinciales de Obras Públicas y Cultura habían anunciado ya la cubrición parcial de la fortificación.

Incluso en el Parlamento andaluz, a raíz de una pregunta del grupo popular, se había abordado la cuestión siempre con el mismo resultado: la batería se cubriría parcialmente para continuar con el trazado del tranvía que estaba previsto inicialmente.

Así, de hecho, se recoge en el proyecto de ejecución, aprobado por el Ayuntamiento. Aunque también se habla de lo contrario en el proyecto para la rehabilitación del Sitio Histórico, que incluye la recuperación de todas las baterías históricas -incluida la de Alburquerque- y que fue aprobado por la Junta de Andalucía.

El incierto futuro de la batería ha sido objeto de polémica durante casi un año. Intelectuales e historiadores han manifestado su rechazo. Asociaciones culturales, como la de la Guardia Salinera, han emprendido campañas para reclamar la protección de lo que consideran un patrimonio histórico que no debe perderse. El PP, desde la Gerencia Municipal de Urbanismo, ha remitido cartas y escritos de protesta a diversas administraciones y ha planteado el tema al Defensor del Pueblo Andaluz. La Asociación Española de Amigos de los Castillos ha reclamado también su conservación.

La Junta, sin embargo, se atiene al informe elaborado por la Delegación Provincial de Cultura, que apunta a la "cubrición parcial de los restos" como alternativa para garantizar su correcta conservación patrimonial. La otra parte, además, se recuperará y hará visitable, añaden. Es más, la propia delegada, Yolanda Peinado, ha aludido a intervenciones similares desarrolladas en importantes hallazgos, como el yacimiento prehistórico del campo de hockey, también localizado en San Fernando y soterrado para continuar con la terminación de un equipamiento deportivo.

Por su parte, Urbanismo, con la delegada general, Carmen Pedemonte, a la cabeza, han rechazado esta alternativa y han advertido que "se tapa lo que lleva toda la vida a la vista". Es decir, que no se trata de un hallazgo de unos restos arqueológicos sino de un bien patrimonial histórico que, eso sí, ha sido víctima del olvido, como todo el Sitio Histórico del Puente Zuazo. La paradoja es que la decisión de soterrar la batería llega justo cuando está a punto de comenzar la rehabiltiación de todo el entorno, impulsada por el Ministerio de Fomento a raíz de un proyecto municipal desarrollado con motivo de la conmemoración del Bicentenario de Las Cortes de 1810 que este año conmemora La Isla.

Otras opciones, de las que también se ha hablado en los últimos meses, pasaban por el traslado de la fortificación pieza a pieza para reubicarla en el mismo entorno defensivo o la construcción de un viaducto que salvara la batería, opción ésta que contemplaba el proyecto para la rehabilitación del Sitio Histórico. Ambas han sido descartadas. Y, según Pedemonte, la Junta no ha contemplado ninguna de estas alternativas por motivos puramente económicos, no porque no sean viables técnicamente.

Ayer, sin embargo, los ciudadanos que pasaban junto a la batería -colindante a la CA-33- pudieron contemplar cómo los trabajos para la cubrición parcial de la batería de Alburquerque habían dado comienzo. Parte de la fortificación ha sido ya cubierta de tierra.

Para saber más:
http://1808-1814escenarios.blogspot.com/2009/09/hallados-20-canones-para-defender-cadiz.html
http://1808-1814escenarios.blogspot.com/2010/02/esto-solo-pasa-en-espana.html
http://1808-1814escenarios.blogspot.com/2010/01/el-asedio-cadiz-febrero-1810-agosto.html

martes, 16 de marzo de 2010

DOCUMENTOS MAYO 1808

Tras la llegada de los franceses a Madrid los acontecimientos se suceden hasta llegar a la abdicación de la Corona de España en Bayona:












En 2008, con motivo del Bicentenario del 2 de Mayo, el Ayuntamiento de Madrid publicó unos facsímiles de documentos relacionados con el levantamiento y la guerra en general. Se pueden ver en:

http://www.memoriademadrid.es/templates/pdf/publicaciones/Papeles_del_Dos_de_mayo.pdf

sábado, 13 de marzo de 2010

ENTRADA DE LOS FRANCESES EN MADRID - 23 DE MARZO 1808

Hace poco publiqué en el blog la Orden del Día  del ejército francés para su primera salida de la capital de España:
http://1808-1814escenarios.blogspot.com/2009/12/salida-del-ejercito-frances-de-madrid.html

En esta ocasión voy a publicar una carta donde se describe la entrada del ejército francés, en Madrid, al mando de Murat el 23 de marzo de 1808, cuando todavía eran tratados como aliados. Alcalá Galiano en sus memorias recuerda aquel día:

Asistí a la entrada del ejército francés en Madrid, que se verificó en la tarde del 23 de marzo de 1808, presentando espectáculo singular verdaderamente. Hasta entonces, dondequiera que habían entrado aquellas tropas, habían sido recibidas con muestra de apasionado afecto, pues aún quienes las sospechaban de venir como enemigas del Gobierno las consideraban tales en calidad de aliadas del príncipe Fernando. En el día de su entrada en Madrid nada había desengañado de esta idea, y el general contento reinante, con ser subido y puro, declaraba no temerse peligros ni aun de parte de aquellos extranjeros. Vióselos, con todo, entrar con curiosidad y no con desabrimiento, pero con gusto tampoco. Admirábaselos; extrañábase en su infantería traer cubierta la cabeza con los llamados chacós, en vez de sombreros, la pequeñez de estatura de la mayor parte de los soldados, y cierta aparente falta de aliño en la formación y marcha; celebrábase en los cuerpos de caballería su diverso y lucido porte, y poníase la vista con atención y asombro en los mamelucos de la guardia imperial, con su traje de orientales, o, según la frase común, de moros, y con sus muchas armas, entre las que brillaba el corvo alfanje damasquino.

La carta está escrita por un oficial francés la noche del 23 para aprovechar un correo que sale hacia Barcelona:





PUERTA DE ALCALÁ, POR DONDE HACE SU ENTRADA MURAT

Más información:

jueves, 11 de marzo de 2010

LA CARTOGRAFÍA DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ¡EN LA RED!

 
Todos aquellos que no han comprado el libro con el CD, publicado por el Ministerio de Defensa, de la cartografía de la G.I. están de enhorabuena. Se acaba de volcar en la Biblioteca Virtual del Patrimonio todos los mapas de esta gran obra:


De todas formas recomiendo la compra del libro ya que es más ágil y rápida la búsqueda de los mapas.

viernes, 5 de marzo de 2010

GUERRA DE LA INDEPENDENCIA - UN LUGAR EN FACEBOOK PARA INTERCAMBIAR NOTICIAS Y DATOS



He creado en Facebook un grupo para insertar noticias y actos relacionados con la Guerra de la Independencia que no tienen cabida en este blog . 

Desde el principio opté por no publicar anuncios de recreaciones, presentaciones, conferencias, etc. para no sobrecargar de entradas el blog y dificultar la búsqueda de información.

Un grupo en Facebook tiene la ventaja de que todo el mundo, que esté registrado en esta red social, puede publicar al instante noticias, recreaciones, publicaciones de libros, intercambio de coleccionismo, subir fotografías... siendo más apto para crear una comunidad de gente interesada en este acontecimiento histórico.

La dirección  es: 


Os animo a que participéis

lunes, 1 de marzo de 2010

ANTONIO GARCÍA "EL INMORTAL"


Observando la lámina Nº 42 del excelente libro: Guerra de la Independencia. Retratos. Publicado por la Junta de Iconografía Nacional, uno se encuentra con Antonio García al que apodaban "El Inmortal o El Arcabuceado". Su curiosa historia me ha llamado siempre la atención y quiero aquí ampliar un poco más el texto que aparece junto con su lámina.

En el Nº 109 del año IV, el periódico decenal Castropol publica:

Célebre fue, en la guerra de la Independencia, este bizarro soldado; hombre de extraordinario valor; gran patriota; de ánimo esforzado; héroe y mártir á la vez de la causa, conocido con el sobrenombre de El inmortal y arcabuceado. Nació en Santa Eulalia de Presno, en 1791 [En realidad nació en Castañeirua, municipio de Castropol], y con ocasión de formar Asturias, en 1808 los regimientos municipales, ingresó en filas, sin que nos conste hoy por hoy haya pertenecido como recluta del Cuerpo armado de Castropol, según cabe colegir, teniendo en cuenta el Plan orgánico de defensa de la Junta, que dispuso fuese destinados todos los mozos de 16 á 40 años al regimiento que se formase entonces, en las respectivas demarcaciones concejiles y sus contérminos. No vamos á enumerar los muchos hechos de armas y las grandes proezas que realizó en el campo de batalla este valiente, porque nuestro fin es recordar su nombre. Recientemente en una lujosa obra que la Junta de Iconografía nacional publicó, aparece un incompleto extracto de ellos, mereciendo el que su retrato fuese colocado al lado del de otros prestigiosos y beneméritos caudillos de España. Basta saber que su cuerpo sufrió 32 heridas de balazos y arma blanca; que fue arcabuceado en unión de dos compañeros, salvándole la suerte; que obtuvo honores y premios de sus Jefes; que peleó cuerpo á cuerpo contra 17 enemigos para recuperar una bandera española y, en fin, que alcanzó tal popularidad hasta el extremo de que el Supremo Congreso Nacional de Cádiz lo llamara en 1813 con el objeto de darle las gracias públicamente en solemne sesión y concederle el grado de Alférez con uso perpetuo de uniforme de Húsar de Castilla, á la vez que la pensión mensual de 123 pesetas, en realidad recompensa bien escasa. Tanto la Gaceta de la Regencia, como los periódicos El Conciso y Redactor general de Cádiz, hablaron en 1813 ampliamente con elogio de este hombre heroico; publicándose, también, en su obsequio, un folleto de 12 páginas en 4°, impreso en Méjico, juntamente con buen número de artículos en revistas debidos á conocidos militares, entre otros, D. Arturo Cotarelo y D. Francisco de Borja C. Secades. Transcribamos, por curiosidad, el discurso que pronunció el Sr. Presidente en el Congreso de Cádiz, al tiempo de acercarse nuestro coterráneo á la barandilla de estrados: «Señor: El individuo que tiene el honor de presentarse en este día ante V. M., es el benemérito Sargento Antonio García, cuyos extraordinarios y particulares servicios V. M. ha tenido á bien premiar el día 12 del presente mes con la singular distinción de determinar que tan acreedor agraciado tenga la satisfacción de presentarse en el Congreso á recibir inmediatamente de V. M. y á presencia de todo el pueblo, un premio tan gloriosamente merecido. Esta sabia determinación será el testimonio más convincente para la Nación entera del interés que V. M. toma en la suerte de los ciudadanos que se han hecho dignos de la consideración de la Patria, igualmente que el aliciente más poderoso para hacer de cada español un héroe. Y vos, hijo benemérito de la Patria, si habéis tenido valor y constancia para ser útil á la causa de vuestros ciudadanos y para tomar tanta parte en su glorioso éxito, sin que os hubiesen arredrado tantos y tan repetidos riesgos para volver de nuevo á presentaros en vuestras banderas y nuevamente volar al combate y á la lid; ahora seréis recompensado con el premio más apreciable que pueden adquirir hombres de honor y de probidad, el amor de sus conciudadanos y la estimación pública; premios que todos los Monarcas no pueden conceder á ningún mortal. Todos vuestros conciudadanos representados por este augusto Congreso os felicitan del modo más solemne que lo pueden hacer y reconocen el mérito justamente debido á vuestras virtudes. Ya que vuestra salud no os permite continuar en la penosa carrera en que habéis conseguido tanta gloria, en el seno de vuestra familia y en el país de vuestra cuna, continuad desplegando nuevos sentimientos de otra especie y refiriendo á vuestros conocidos y vecinos la historia verdadera de vuestros sucesos; contribuid con el vivo ejemplo á entusiasmar más y más el calor patriótico de vuestros paisanos los asturianos. Expresadles, si os es posible, la dulce emoción que en este momento disfruta vuestra alma al contemplar que todo el pueblo se está congratulando de vuestras satisfacciones; decidles que nada puede igualar á este efecto encantador de la virtud; finalmente, asegurad á los jóvenes, que estos premios son inagotables y que los obtendrán cuantos imiten vuestras heroicas acciones. Acercaos, ahora, á recibir las credenciales de la recompensa, que la Patria os ha señalado.» Aplausos y vivas á España y al héroe, se siguieron en el salón, tributados con más vehemencia al finalizar su discurso de gracias el célebre García. Con numeroso séquito salió del Congreso, precedido de la música de Guardias españolas, para dirigirse á la Embajada inglesa, donde fue recibido con las vivas muestras de admiración y simpatía, ofreciéndosele uniforme y sable. También tomó parte en nuestras luchas civiles éste benemérito patriota, logrando, sino la misma suerte del Empecinado, al menos el que fuera atado á su jaula. Después emigró á Portugal, para presentarse otra vez en las filas constitucionales durante la guerra de los siete años, en cuyo tiempo perdió su honrosísima hoja de servicios con ocasión de sorprenderle el no menos famoso cura Merino. Estuvo casado con Dña. María Victoria González Valdés; residió algún tiempo en Oviedo y al fin murió olvidado y pobre en la Coruña, en el Hospital. 

Y el 21 de julio de 1897, en el Nuevo Mundo, Francisco Barado escribe:

El día 16 de febrero de 1813 la ciudad de Cádiz, residencia a la sazón de las Cortes españolas, presenció un espectáculo que llenó de júbilo a los buenos patriotas y dio medida de la abnegación con que los hijos de España sabían defender su independencia.
Muy cerca del mediodía una comitiva formada por la música de guardias españolas, algunos militares y numeroso pueblo, dirigíase al edificio en que se reunían las Cortes. En el centro de esta comitiva y entre aquellos militares, iba un joven como de veintidós años, de rostro expresivo y enérgico y marcial apostara, que no se avenía mal con la modestia que, por decirlo así, deba el sello a su persona. Vestía uniforme de soldado de húsares no muy flamante, y el que de cerca le contemplase hubiera podido observar impresas en su cuello las huellas de profundas estocadas. Pero si estas denunciaban al valiente, los vítores y aclamaciones del pueblo que le seguía, bien a las claras daban a conocer que aquel soldado llegó con su valor hasta el heroísmo.

Con efecto a el iba a otorgar la nación en aquellos momentos la más alta y la más gloriosa de las recompensas.

Llegó la comitiva a las puertas del edificio del Congreso, engrosada por casi todos los vecinos de Cádiz y flanqueada la puerta al soldado, derramase aquella por las galerías y pasillos ganosa de presenciar el espectáculo, espectáculo bien sencillo por cierto, más no por eso menos importante y conmovedor. Ocupados escaños y galerías, invadidos pasillos y antesalas cuando el bizarro soldado cruzó el espacio que le separaba de la barandilla del Congreso, un murmullo de admiración y entusiasmo llenó los ámbitos.
Su aire modesto, el natural encogimiento del campesino y la dificultad con que se movía a causa de una herida, no del todo cerrada, contribuían a captarle las simpatías de cuantos le contemplaban.

Levántese entonces el presidente, y después de leer el decreto de las Cortes que motivaba el acto, y por virtud del cual se iba a recompensar al joven militar con la cruz de San Fernando, dijo estas palabras:
 Señor: el individuo que tiene el honor de presentarse ante V.M. es el benemérito sargento Antonio García, cuyos extraordinarios y particulares servicios V.M. ha tenido a bien premiar…Esta sabia determinación será el testimonio más convincente para la nación entera del interés que V.M. toma en la suerte de sus conciudadanos, que se han hecho dignos de la consideración de la patria, igualmente que el aliciente más poderos para hacer de cada español un héroe.
 Y dirigiéndose al sargento García:
 Y vos, hijo benemérito de la patria, si habéis tenido valor y constancia para ser útil a la causa de vuestro conciudadanos y para tomar tanta parte en su glorioso éxito, sin que os hubiesen arredrado tantos y tan repetidos riesgos para volver de nuevo a presentaros en vuestras banderas y nuevamente volar al combate y a la lid; ahora seréis recompensado con el premio más apreciable que pueden adquirir hombres de honor y probidad, el amor de sus conciudadanos y la estimación pública, premios que todos los monarcas del mundo no pueden conceder a ningún mortal. Todos vuestro conciudadanos representados por este augusto Congreso, os felicitan del modo más solemne que lo pueden hacer y reconocen el mérito justamente debido a vuestras virtudes… Acercaos ahora a recibir las credenciales de la recompensa que la patria os ha señalado…
[Esta recompensa consistió en la concesión del uso perpetuo de uniforme con el grado de alférez, la pensión de 500 reales, mensuales y que, una vez justificado el hecho de haber recobrado una bandera española de los enemigos, se le diera la cruz de San Fernando]

Un aplauso unánime y prolongado ahogó la voz del presidente. Gritos de ¡Viva la Patria! ¡Vivan sus héroes! Llenaron el espacio.
 García se acercó a la mesa y sólo acertó a pronunciar estas frases:
 -Señor: yo estoy sumamente reconocido a los beneficios que S.M. me ha dispensado… (turbóse un poco y continuó). No deseo más que restablecerme de mis heridas, para volver a derramar hasta la última gota de mi sangre.
 Saludó y retiróse entre los aplausos y aclamaciones de todos los presentes.
 El acto oficial no pudo ser más sencillo solemne. El pueblo lo completó acompañando de nuevo al héroe, dando en su honor una función teatral y haciéndole objeto durante su estancia en Cádiz de los mayores agasajos (Desde las Cortes se dirigió García, acompañado de un alabardero y seguido de la música y pueblo, al Palacio de la regencia, donde presentó sus credenciales, luego subió a la Embajada inglesa, invitado por el representante de esta nación y recibió de sus manos un sable u un uniforme. El periódico gaditano de donde tomamos estas noticias, añade que el citado Embajador quiso honrar a García sentándole en su mesa y pone por nota En esta se cree que no ha habido plato alguna de berenjena). Más como es cosa corriente en nuestra patria, ni aquellos honores ni esta momentánea popularidad tuvieron para el héroe grandes alcances.
 La historia militar de Antonio García puede compendiarse en breves líneas, pero pocas sin duda, como aquellas tan aprovechadas y gloriosas: Treinta y dos heridas, y de ellas nueve valazos pues las restantes fueron de arma blanca, acreditaron los merecimientos del húsar de Castilla. En los campos de Navia, en Balmaceda, en Oviedo, Ciudad Rodrigo, Alba de Tormes, Llerena… y en otras y otras batallas y combates midió sus armas en lo más caliente de la refriega. Pero Llerena quedó prisionero y, lo que es más triste, fue condenado a ser pasado por las armas.
 Ya estaba formado el pelotón que debía arcabucear e él y a tres infelices camaradas, cuando un jefe francés le propuso la vida, la libertad, a cambio de alistarse en las banderas del rey José. ¡Nunca! ¡Jamás! Exclamaron a una los españoles.
 Y aunque la oferta se repitió fue idéntica la respuesta.
 Se cumplió la orden y una descarga confundió en sangriento grupo a las víctimas.
 Cuatro balazos recibió García, y como a sus compañeros, dióle por muerto el enemigo. Empero la vida no le había abandonado. Treinta y seis horas después fue descubierto por un pastor, auxiliado por éste, y curado tan felizmente, que muy poco después en Castillejos y Frenegal de la Sierra sellaba de nuevo con sangre su lealtad, recibiendo un balazo y dos estocadas, en Albuela, algo más tarde, otra estocada y en Murviedro un balazo y una cuchillada. Todo ello le valió la condecoración de sargento primero vivo de caballería ligera.
 Narrar sus actos de heroísmo sería cosa interminable. En Frenegal de la Sierra tuvo una doble suerte, coger al jefe francés que le había mandado fusilar y condenarle a la pena del Talión, y apoderarse de una bandera española que el enemigo había tomado, metiéndose entre diecisiete soldados enemigos.
 ¡Que hombre y que tiempos! El general Ballesteros le dio entonces una charretera de honor que el infeliz agraciado tuvo que vender para curarse de tres heridas. Así se luchaba por la patria. Y hablando de todos estros sacrificios solía decir García: He jurado derramar mi sangre por la nación y … si me mandan, serviré todavía otro par de años, o lo que Dios quiera. Lo que desgraciadamente ocurría, es que la patria ensalzada en constantes hechos, no podía atender a todos sus hijos. Y no fue esto lo más triste. Como tras la guerra de la Independencia, fue germinando la civil, García fue arrastrado por ésta, combatió a las órdenes del Empecinado, emigró a Portugal, volvió a luchar durante los siete años y… después de tantas proezas… murió pobre y olvidado en el hospital de la Coruña. De poco le sirvió su historia, su heroísmo y el alto honor que le dispensaron las Cortes españolas.

No es malo recordar estos contrastes, hoy que la prensa ha dedicado alguna atención a la muerte del héroe de Cascorro. Como Antonio García, el arcabuceado o el inmortal, según se le llamó en su tiempo.

EL CONCISO 01/02/1813