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domingo, 19 de febrero de 2012

TOMA DE LAREDO Y FUERTES EXTERIORES DE SANTOÑA - 1814




El pasado domingo 21 de agosto tuve la ocasión de recorrer Santoña junto con la compañía de Antuan, una de las personas que mejor conocen todo el entramado defensivo de la plaza y monte Buciero (se le puede seguir en http://bucierovidasalvaje.blogspot.com/) Durante toda aquella calurosa mañana recorrí el monte, visitando los fuertes y atendiendo a sus interesantes explicaciones. La intención es publicar dos entradas en el blog: la primera centrada en la toma por parte española de Laredo y los fuertes exteriores de Santoña, y una segunda dedicada a los fuertes de la plaza y el Buciero. Debido a que he perdido las fotografías que reuní durante la visita, la segunda entrada la realizaré en el segundo semestre de este año, tras volver a visitar en el próximo verano los fuertes.

La toma de Laredo y los fuertes exteriores de Santoña nos lleva a finales de Junio de 1813. Una división de tropas del cuarto ejército español se haya bloqueando la plaza de Santoña, sin haber obtenido aun un resultado decisivo. La posesión de la plaza por parte de los franceses acarrea problemas en el comercio marítimo, al buscar los corsos franceses el abrigo de sus defensas. El conjunto de éstas y la situación de Santoña la hacen inexpugnable, considerándola como la Cádiz del norte. En Enero de 1814 dispone Lord Wellington que se refuerce este bloqueo con una brigada del mismo ejército al mando del brigadier Barco, que marcha inmediatamente a aquel destino con una brigada de infantería y la correspondiente artillería. En la noche del 12 al 13 de febrero se apodera del fuerte del Puntal, que es destruido, y en la del 21 al 22 ataca el fuerte y pueblo de Laredo, y aunque aquel queda ocupado, y las tropas alojadas en el primer recinto de éste, se paraliza la operación por las graves heridas recibidas por Barco, de cuyas resultas fallece el 26. El coronel San Llorente toma inmediatamente el mando de las tropas del bloqueo, y tras continuar los trabajos contra la obra principal del fuerte, logra que el Gobernador pida capitulación, que se concluye en la tarde del 24, quedando la guarnición, compuesta de un capitán, seis oficiales y 239 soldados, prisionera de guerra. El fuerte se encuentra defendido con 10 piezas de artillería de a 8 y 16. En el mismo día se toman los puestos fortificados de Gromo y Brusco, quedando de consiguiente reducida la defensa de Santoña á los estrechos límites de su península:


 VISTA DE LAREDO Y EL FUERTE DESDE SANTOÑA


VISTA Y PLANO DEL FUERTE DE LAREDO

EL PUNTAL. ESTARÍA SITUADO DONDE ACTUALMENTE SE ENCUENTRA EL CLUB NÁUTICO DE LAREDO

TOMA DEL FUERTE. LÁMINA DE FRANCISCO VELA SANTIAGO, CORTESÍA DE ARSENIO GARCÍA FUERTES



El señor duque de Ciudad-Rodrigo ha dirigido al Sr. Secretario del despacho de la Guerra los partes siguientes: Excmo. Sr: teniendo en consideración los perjuicios que estaban sufriendo los pueblos de la inmediación de Santoña, no menos que el comercio de la costa del Norte, por el abrigo que ofrecía este puerto á los corsarios enemigos, del que salían impunemente para hacer con ventaja su corso, determiné en consecuencia estrechar al enemigo en cuanto fuese posible, reduciéndole á las fortificaciones del istmo; y para el efecto mandé se aumentase la fuerza del bloqueo con una brigada de las del cuarto ejército, y el todo de estas tropas á las órdenes del brigadier D. Diego del Barco, con las instrucciones competentes; quien en cumplimiento de mis órdenes ha desempeñado su comisión tan completamente como verá V. E. por la adjunta relación que acabo de recibir del general en jefe del cuarto ejército don Manuel Freyre, é igualmente por la otra que incluyo sobre el asalto que ejecutó con éxito contra el fuerte del Puntal. Al mismo tiempo que tengo la satisfacción de manifestar á V. E. lo satisfecho que he quedado de los servicios de esté bizarro jefe, me es doloroso tener que participarle que ha tenido la desgracia, aunque honrosa, de haber perecido en el cumplimiento de su deber, según observará V. E. por la copia del parte del coronel S. Llorente, que anuncia su sensible muerte. Las circunstancias que adornaban al brigadier Barco son bien notorias, no menos que lo es ahora el importante servicio que acaba de ofrecer á la patria; y supuesto que por él no puede ya recibir de esta el condigno premio á que se había hecho tan acreedor, parece justo, que pues ya no existe, y sí su laudable memoria, que sea esta conservada, sirviéndose S. A. la Regencia del Reino hacer extensiva en algún modo la gracia con que hubiera reconocido sus servicios, fijando el premio que fuere de su agrado en uno ú otro de los de su familia que actualmente se hallan sirviendo á la nación. Ruego á V. E. por tanto se digne elevar al conocimiento de S. A. los pormenores de las operaciones que han privado á la patria de continuar recibiendo el fruto de los señalados servicios de este jefe, y le suplico igualmente se sirva poner en su consideración el crédito de los demás jefes y oficiales que han tenido la dicha de sobresalir en su ejecución, y á quienes considero dignos de las gracias que el Gobierno supremo se digne dispensarles en premio de sus señalados servicios. Dios guarde á V. E. muchos años. Cuartel general de San Seve 8 de Marzo de 1814.= Wellington, duque de Ciudad-Rodrigo.= Excmto. Sr. secretario del despacho de la Guerra.

“Aquí yace el Brigadier don Diego del Barco, Comandante general de la 3ª división del Ejército, natural de La Coruña y descendiente de Cierbana en Vizcaya, que mandando el asalto del fuerte de esta villa de Laredo contra los franceses fue gravemente herido en la noche del 21 y a los cinco días dio fin a su gloriosa carrera en 26 de febrero de 1814”
Delaredulin.com - 14 de febrero de 2012


Relación del asalto del Puntal.
El comandante general del bloqueo de Santoña, con fecha 15 del corriente, me remite lo que sigue: Excmo. Sr: habiendo observado que los enemigos trabajaban con demasiada actividad en el fuerte del Puntal; considerando que un golpe de mano me haría dueño de él, cortando al enemigo sus proyectos de aumento de defensa comenzados, y deseando ver si su ocupación tolerada me proporcionaba impedir que los enemigos hiciesen uso de sus fuerzas sutiles para mis operaciones ulteriores, determiné escalar dicho fuerte en la noche del 12 al 13 del actual, sin embargo de no ser la época que me había propuesto para su ataque; cuya operación confié al teniente coronel comandante del regimiento de Monterrey D. José Miranda, con el cual debía ejecutarlo efectivamente, á la una de la noche bajo la dirección de este jefe fue tomado por asalto el Puntal con el mayor orden y arrojo por la compañía de cazadores de dicho regimiento de Monterrey, al mando de su capitán D. Antonio Nicolao.
Escalado el fuerte, los enemigos se encerraron en la casa cuerpo de guardia, desde donde hicieron una resistencia obstinada; pero el arrojo de los cazadores hizo se dirigiesen á la puerta, y forzándola, el qué cayesen en sus manos un oficial y 23 hombres prisioneros, y el resto de la guarnición hasta 30 muertos á bayonetazos. Para esta operación contribuyó en gran manera la intrepidez del cazador de Monterrey Torcuato S. Mamed, que viendo á los enemigos encerrados en la casa, se subió al tejado, y destechándolo con la hacha que llevaba al asalto, se dejó caer, por el corto trecho que abrió encima de los enemigos, de los que sufrió varias contusiones, y matando con el hacha á uno, salió con tres prisioneros después de abierta la puerta. Subido al fuerte, me confirmé en la idea de la multitud de fuegos de cañón y obús que de Santoña protegen al Puntal en todos sentidos (en la defensa se emplearon 6 piezas de cañón desde Santoña); así que, al momento determiné fuese destruido, lo que se ejecutó en la parte que lo permitió el resto de la noche, haciendo se cortase la estacada horizontal que cernía la escarpa, se clavasen las dos piezas de á 24 que guarnecían él fuerte, y se deshiciesen las cureñas, por la imposibilidad que se experimentó en transportar dichas piezas, á causa de la dificultad que ofrecía la arena, y la falta de medios para suplirla. Al amanecer quedó el fuerte ocupado por un piquete de observación, y sostenido con dos compañías situadas á cierta distancia, á fin de tantear la importancia que los enemigos daban al Puntal, de la que no dudaba por la influencia que tiene sobre él puerto de Santoña; así que, apenas se hizo de día rompieron los enemigos un vivo fuego de cañón y obús sobre el fuerte y sus inmediaciones fue después suspendieron. En este intermedio fue relevado el piquete de observación y demás puntos qué cubría el regimiento de Monterrey por el de Voluntarios de León. A las diez de la mañana volvieron los enemigos á romper su fuego de cañón; pero viendo que las tropas de servicio despreciaban su artillería, pues con ella no conseguían desalojarlas, dispusieron, bajo la protección de mas de 50 bocas de cañón y obús, el pasar en sus lanchas como unos 600 hombres: en vista de este paso tan protegido, y sin poder ser contenido, el coronel de Voluntarios de León D. Joaquín Zarate, como jefe de día que se hallaba, dispuso la retirada de las tropas de servicio, que fue ejecutada con orden: los enemigos no salieron en su avance de la protección de su artillería, que proporciona ser mucho por la de sus fuerzas sutiles de un lado y de otro del arenal: llegada la noche, se estableció el servicio en los mismos términos que hasta aquí. En esta última ocurrencia he tenido la dolorosa pérdida de uno de los valientes oficiales del regimiento de Voluntarios de León el teniente D. Eusebio Rodríguez, muerte sentida por su coronel y todos sus compañeros de la brigada, é igualmente fue contuso el capitán de ingenieros británico D. Juan Welis, oficial cuya asistencia me es muy útil por los conocimientos de su profesión y de este terreno.
Durante todas estas ocurrencias los comandantes generales de la izquierda y derecha del bloqueo D. Juan José San Llórente y D. Manuel Gamindez han sabido con las tropas de su mando tomar sus medidas para contribuir á los resultados. Nada me han dejado que desear todos los señores jefes y oficiales y tropa que tengo el honor de mandar en este bloqueo; pero por la ocasión que ha cabido de operar al regimiento de Monterrey debo recomendar á V. E. á su comandante el teniente coronel don José Miranda, al capitán D. Antonio Nicolao, al sargento segundo Juan Antonio González, y á los soldados Benito Alonso José Aguiar, José de Lamas y Torcuato San Mamed, que fueron los cinco primeros individuos que escalaron el fuerte. Debo llamar la atención de V. hacia el sargento segundo Juan Pereyra, que también fue de los primeros al asalto, en el que salió herido mortalmente, y ha muerto en el día de hoy; y que habiendo sido también herido en la acción al paso del Bidasoa, deja á su mujer en el reino de Galicia viuda y sin amparo alguno. Estoy muy reconocido á los servicios del jefe de estado mayor del bloqueo D. Juan Doz, del oficial del mismo cuerpo D. José Bermúdez, del capitán agregado al propio D. José Toyos, del capitán de ingenieros británico D. Juan Wells, del de artillería D. Antonio Aldecoa, que voluntariamente me acompañó en las operaciones de aquella noche sin tener aquí su destino. Lógicamente me acompañó en dicha noche el comandante de ingenieros del bloqueo D. Basilio Agustín.
Incluyo el estado de pérdida. Lo traslado á V. S., á fin de que se sirva ponerlo en noticia del Excmo. Sr. duque de Ciudad-Rodrigo para su superior conocimiento y fines convenientes. Dios guarde á V. S. muchos años. Cuartel general de Irún 22 de Febrero de 1814 =Manuel Freyre. Señor D. Luis Wimpffen.
La pérdida en el referido asaltó del Puntal ha consistido en un oficial muerto, que lo es el teniente del regimiento de Voluntarios de León Don Eusebio Rodríguez , un soldado muerto del mismo regimiento y del Monterrey, nueve heridos de este último, y cinco contusos de ambos regimientos.

Parte del general Freyre.
Excmo. Sr. acompaño á V. E. una copia del parte que me acaba de pasar el coronel D. Juan José S. Llorente, noticiándome la rendición á nuestras tropas del fuerte de Laredo por capitulación, y demás ocurrencias militares que han tenido lugar en este suceso. — Con indecible alegría participaría á V. E. estos felices resultados, si no tuviese el debido sentimiento á la desgracia del brigadier D Diego del Barco, cuyo valor y conocimientos le han acarreado el aprecio general de todo este ejército. Recomiendo á V. E. eficazmente á este benemérito jefe, no menos que la constancia y buen comportamiento de las tropas del bloqueo y sus dignos oficiales, contando entre estos al coronel S. Llorente, á los ayudantes de estado mayor Don Juan Doz y D. José Bermúdez, y al capitán D. José Toyos, que han contribuido eficazmente al buen éxito de la empresa, en cuanto lo han permitido sus fuerzas y buenos deseos Pasaré á V. E. tan luego como lo reciba el aviso del resultado de las operaciones en la izquierda del bloqueo, rogándole en la actualidad se digne elevar estas á conocimiento de S. A. la Regencia del Reino, si lo estimase oportuno, en favor de aquellas tropas y de los oficiales que han derramado su sangre con tanto honor .y bizarría. Dios guarde á V. E. muchos años. Cuartel general de Santa María 5 de Marzo de 1814. = Excmo. Sr. — Manuel Freyre. = Excmo. Sr. duque de Ciudad-Rodrigo.


LOS FUERTES EXTERIORES DESDE SANTOÑA

EN PRIMER TÉRMINO EL GROMO Y EN EL MONTE MÁS ALTO EL BRUSCO PRINCIPAL 

RESTOS DEL REDUCTO EL BRUSCO



 
 RESTOS DEL REDUCTO EL GROMO 


Copia citada por el general Freyre.
Excmo. Sr. en mi anterior oficio, fecha 23 del presente, avisé á V. E. por el correo ordinario las primeras operaciones ejecutadas contra las obras exteriores de Santoña y fuerte de Laredo; y hoy tengo la satisfacción de hacerlo por extraordinario de sus felices resultados; y por si aquel se hubiese atrasado ó padeciese extravío, daré á V. E. en este el resumen de todo, y es como sigue: Desde la llegada del propietario comandante general del bloqueo el brigadier D. Diego del Barco fue destinado de jefe de la izquierda del mismo con la brigada de mi mando y los cuadros del 2º y 3º regimiento de Vizcaya. El día 21 del presente dicho señor dio sus órdenes é instrucciones para ejecutar un ataque de viva fuerza sobre el fuerte de Laredo, cometiendo al mismo tiempo á mi desempeño el de los dos del monte del Brusco: todos los preparativos se hicieron en el día, y á las nueve de la noche se dio principio por el ataque y escalada de Laredo y su fuerte, que ejecutaron los regimientos de Toledo, Voluntarios de León, y el de tiradores de Bureba con los granaderos de Monterey, al frente de cuyos cuerpos se hallaba el comandante general: el valor y arrojo de los cuerpos enunciados y el de sus oficiales y jefes en desempeñar con honrosa emulación la parte que les estaba señalada, es admirable y digna de eterna memoria: á porfía ganaron el pueblo, el primer recinto del fuerte, y una pieza de artillería con algunos prisioneros; y se hubieran quizá posesionado de la obra principal si la fatalidad no hubiera dado á sus progresos el golpe mas cruel, cayendo herido de gravedad el comandante general en instantes tan decisivos, y para los que carecían de instrucciones: con todo, sin embargo de esta desgracia y tenaz defensa del enemigo, las tropas mantuvieron con firmeza el principio del glasis, y se dispusieron á no ceder ventajas que habían costado ya mucha sangre: en efecto, se sostuvieron constantemente en dichos puntos arrostrando el fuego de numerosa artillería y fusilería y los riesgos de toda clase de fuegos arrojadizos. Al amanecer del 22 ataqué yo con el regimiento 2° tiradores de Cantabria la primera obra del Brusco, y fue tomado con gallardía al paso de carga, y sin disparar un solo tiro; pero su guarnición pudo fugarse por una escabrosa senda ó corto despeñadero, que los condujo con seguridad á la playa: en seguida mandé al 2° y 3º de Vizcaya atacasen el Brusco segundo ó principal, que se halla en la altura mas inaccesible de estas montañas y al frente de Santoña; lo que cumplieron inmediatamente. En tan críticos momentos la guarnición de la plaza hizo los mayores esfuerzos en dos salidas para desalojarme de la última posición, que con el 2º de tiradores tomé después del primer ataque, y que cubría y aseguraba el del Brusco mayor: todo fue en vano; se rechazaron sus vigorosas tentativas con firmeza, y abandonó el fuerte confiado á sus propias fuerzas después de una considerable pérdida. En tal estado se reconoció mas de cerca la imposibilidad física de tocar á acercarse á sus murallas las tropas del 2º y 3º de Vizcaya y granaderos del 3º de tiradores de Cantabria, que lo cercaban; y penetrado de ello, así como de que no podía ya ser auxiliado, determiné conservar la posición ganada, y dexar baxo el mas riguroso asedio tan inaccesible obra como el Brusco mayor, pues que debe rendirse por horas en la escasez que padece de subsistencias. Esta operación, y la ocupación del pueblo de Argoños por el 3º de tiradores estrechó lo mas posible el bloqueo por aquella parte.— A las cuatro de la tarde del mismo día recibí aviso por el conducto del estado mayor del bloqueo de la considerable herida del comandante general y sus terminantes órdenes para que yo, por ser el jefe mas graduado, continuase las operaciones de Laredo, como primeras y del mayor interés. En efecto, al siguiente día 23 llegué á Laredo; reconocí las obras de su fuerte, y determiné en la noche empezar los trabajos, sosteniendo entre tanto la arriesgada posición que tenían sobre el glasis, y descubiertos los cazadores y granaderos de León, convencido que si llegaba á conseguirlo, los aproches serian tanto mas cortos y veloces. El valor y constancia de las tropas facilitó el resultado de todos mis deseos, pues en la noche las dignas compañías de minadores y primera de zapadores del sexto batallón, dirigidos por el capitán de ingenieros de estado mayor británico D. Juan Wells, cuya intrepidez está en paralelo con sus conocimientos, trabajaron á la zapa volante los dos ramales tan dilatados como precisos para llegar á la estacada y cresta del camino cubierto, lo que nos proporcionó cubrir nuestras tropas en trinchera, y acallar por sus fuegos superiores de fusilería la del enemigo, así como la artillería, cuyos cargadores ó sirvientes fenecían en cualquiera tentativa de las que repetían para su uso. Se siguieron en el día 24 los trabajos, aunque expuestos á toda clase de arrojo de artificio, y al ponerse el sol principiamos á coronar el camino cubierto, y á señalar las comunicaciones con el foso, así como el emplazamiento de la batería de brecha, únicas piezas de artillería que debían auxiliar nuestros esfuerzos. Los progresos de semejantes trabajos, y el terrible y acertado fuego del regimiento de Monterey, que en todo este día cubrió la trinchera, no dejó duda á los enemigos de que serian asaltados antes del amanecer, y llegó su consternación al punto de tocar llamada al anochecer, y pedirme capitulación, la que propuse con solo los honores de la guerra, para ejecutarse en el término de una hora, ó seguir las hostilidades; pero felizmente concluyeron estas á pocos momentos por la rendición del fuerte, del que mis tropas tomaron posesión a las nueve de la noche Un capitán jefe interino de batallón, ocho oficiales subalternos, 256 sargentos, cabos y soldados, y 10 piezas de artillería, desde el calibre de á 8 hasta el de 36, son el fruto de esta rápida operación, y la posesión de la boca del puerto de Santoña, cuya importancia es tan conocida.
Todavía no he recibido el parte de las resultados de mis primeras operaciones en la ala izquierda; pero de todos modos mañana pasaré, después del preciso descanso, con algunos de estos valientes cuerpos, á reforzarla y determinar el ataque de las obras del Gromo, que son ya las únicas exteriores que quedan á Santoña, y de cuya terminación avisaré á V. E. También incluyo adjuntos un estado de la pérdida que en muertos y heridos han tenido los cuerpos que ejecutaron la operación de Laredo, y copia de la capitulación, que espero sea de la aprobación de V. E. — El teniente coronel D. Juan Doz, jefe del estado mayor, el segundo ayudante del mismo D. José Bermúdez, y el capitán de Voluntarios de León D. José Toyos, agregado á dicho estado mayor, hicieron por su valor, actividad y conocimientos servicios muy importantes: por último todas las diferentes armas han llenado completamente sus deberes, pues la de artillería, aun cuando no tuvo una parte esencial, afirmó con su conducta y buena disposición el concepto y crédito que tan justamente ha merecido siempre Los prisioneros con la debida escolta y dos días de ración han salido hoy mismo para Santander á disposición del gobernador de aquella plaza Las circunstancias y razones militares me han decidido á conservar la fortificación de Laredo, y aumentar sus fuegos hacia la parte del mar; lo que también espero sea de la aprobación de V. E. El Todopoderoso conserve la vida de V. E. dilatados años. Quartel general de Laredo 25 de Febrero de 1814. = Excmo. Sr.= De V. E. con el mayor respeto — Juan José San Llorente = Excmo. Sr. D. Manuel Freyre = Es copia. =Freyre
La pérdida citada consiste en un oficial muerto, dos sargentos y 34 cabos y soldados: heridos cuatro oficiales, seis sargentos y 84 cabos y soldados, y 18 soldados contusos. El oficial muerto es el teniente de cazadores del regimiento de Voluntarios de León D. Juan Miguel Rodríguez: los cuatro heridos son el ayudante D. Fidel Provecho, y el teniente D. Benito Trillo del referido regimiento de Voluntarios de León. Los otros dos son el capitán D. Manuel Laguna y el teniente D. José Montanos, ambos del regimiento de Monterey; é igualmente lo fue gravemente en esta ocasión el brigadier D. Diego del Barco, comandante general del bloqueo. Laredo 25 de Febrero de 1814.= Juan Doz.

Capitulación del fuerte de Laredo, celebrada entre el coronel de los ejércitos nacionales D. Juan José San Llorente, comandante general de la segunda brigada de la quinta división del cuarto ejército, y del sitio de Santoña y Laredo, y el comandante del fuerte el capitán del 6.° de infantería de línea italiana D. Nicolás Ceronilos, que autorizaron para el efecto, el primero al teniente coronel de los ejércitos nacionales D. Juan Doz , jefe del estado mayor del sitio, y el segundo al teniente del 6.° regimiento de infantería de línea italiana D. Geminiano Bergaminy; los que después de canjeados sus respectivos poderes, convinieron en los artículos siguientes. Artículo 1° El fuerte de Laredo será ocupado por las tropas españolas que lo sitian mañana á las seis de ella. 2° La guarnición quedará prisionera de guerra, saliendo á la misma hora por la trinchera, y rindiendo las armas en el glasis. — 3° Esta noche será ocupado el fuerte por tres piquetes, situados uno en la puerta del fuerte, otro en la batería de él, y otro en el embarcadero de la espalda 4° Los señores oficiales y tropa permanecerán esta noche en sus respectivos cuarteles, y para evitar todo desorden los escoltará una guardia española. 5º Todos los señores oficiales conservarán sus espadas, equipaje y caballos, y los soldados sus mochilas. 6° La artillería y municiones, los planos y efectos pertenecientes á los ingenieros y las provisiones serán entregados por los respectivos encargados de estos ramos á los jefes de ellos el capitán del cuerpo nacional de artillería D. Manuel, Pilón , el teniente coronel de ingenieros D. Basilio Agustín, y el ministro de hacienda del sitio D. Joaquín Pastor. 7º De esta capitulación se sacarán dos copias, y apenas sea ratificada, se pondrá en ejecución. Fecha en el fuerte de Laredo á las ocho y media de la noche del 24 de Febrero de 18 14.Juan Doz, jefe del estado mayor. = Bergaminy. = Ratificada por ambas partes. = Es copia conforme, Juan Doz. =Es copia. =Freyre

Prisioneros y efectos cogidos e los enemigos. Cuatro capitanes, cuatro subalternos, un cirujano y 256 sargentos, cabos y soldados; artillería, 10 piezas de los calibres desde 8 a 36 con algunas municiones, y víveres la dotación correspondiente á ocho días para toda la guarnición.

Aviso anunciado por el general Freyre en el último párrafo de su relación.
Excmo. Sr: ayer anuncié á V. E. en mi último oficio los decisivos resultados obtenidos de viva fuerza contra el considerable fuerte de Laredo (y primeras ventajas de los ataques (que tuve el honor de dirigir, también en persona en la izquierda de la línea); y hoy cuando las tropas estaban en movimiento para emprender los de las obras del Gromo, tengo la satisfacción de noticiar á V. E. que el enemigo los ha abandonado, encerrándose en la plaza, de las que hemos tomado posesión, así como del Brusco principal, del que á favor de una vigorosa salida pudieron los enemigos proteger la retirada de su débil guarnición a la plaza, según el parte que acabo de recibir del jefe que dejé en aquella ala el coronel D. Domingo Clemente de Sierra. El enemigo ha dejado en dichas obras toda su artillería, de cuyo número y calibre hablaré á V. É. en el correo próximo. No cabe la menor duda que los rápidos progresos sobre Laredo, aunque á mucha costa de valientes oficiales y soldados, son los verdaderos antecedentes de la última ó interesante determinación que el enemigo ha adoptado Desde mañana señalaré y se emprenderán las obras de campaña mas precisas para colocar las guarniciones que deban sostener el bloqueo mas estrecho; é ínterin, habiendo llenado estas beneméritas tropas en cuatro días cuantas operaciones V. E. se dignó confiar al brigadier Barco, mi malogrado antecesor, quedo esperando sus últimas órdenes Remitiré á V. E. los estados delas pérdidas que en estos días han sufrido los cuerpos de la izquierda en el próximo correo, por no haber sido posible tenerlos hoy reunidos en mis manos. Mañana se dará sepultura con todos sus fúnebres honores al virtuoso español y acreditado militar el brigadier Barco, que en estos momentos acaba de morir de sus heridas, á quien acompañarán mas allá del sepulcro el sentimiento y amor de cuantos le obedecían. El Todopoderoso conserve la vida de V. E. dilatados años. Cuartel general de Laredo 26 de Febrero de 1814. = Excmo. Sr. = De V. E. con el mayor respetos Juan José San Llorente. = Excmo. Sr. D. Manuel Freyre.= Es copia. = Freyre.

Tras la caída de los fuertes exteriores, la guarnición francesa de Santoña queda encerrada dentro de la propia plaza, pero ésta es prácticamente imposible de tomar. Tras unas semanas de bloqueo, y viendo el gobernador francés el aislamiento en el que ha quedado tras la retirada de prácticamente todas las tropas napoleónicas de suelo español, decide capitular con los mandos españoles. A finales de marzo queda redactados los puntos de la capitulación y se manda a Wellington para su aprobación, pero el general británico la rechaza. Su negativa y el intento de entrar en la plaza a tomar posesión de ella por tropas británicas levantan las sospechas hacia la intención de los ingleses, y su propósito de hacerse con un Gibraltar en el norte de España. Las noticias publicadas durante esos días van relatando los hechos:

El Lord no ha querido ratificar la capitulación de Santoña porque la guarnición de Jaca que capituló con condición de no servir en un año, está en campaña. El Oficial francés y el Teniente Coronel español pasaron por aquí (Bilbao) el sábado á la tarde y creo estén ya en Santoña. En este país se ha sentido mucho esta noticia ya por lo que se padece con la necesidad de conservar el bloqueo de aquella plaza, ya por el daño que puede hacer al comercio. Dícese que tiene víveres para dos meses, mas si no se cuida de que la guarnición no llene sus almacenes con presas como lo hizo el verano pasado, no es fácil prever las consecuencias. Sin embargo todo, en estos casos, debe ceder á los planes militares.

El sábado 2 del corriente entraron en esta los regimientos de Toledo y voluntarios de León pertenecientes a la brigada que fué del mando del malogrado brigadier Barco.
Su porte militar, y el aire hermoso de Veteranos de ambos cuerpos hacían sentir mas la falta de alguna fuerza, que se les notaba. El vestuario del primero estaba ya raído, pero conservado con tal aseo, y cuidado con tanto esmero que descubría la mucha policía del cuerpo, y hacia mas honor al gefe y oficialidad que un brillante uniforme nuevo. La disciplina que ha observado esta benemérita tropa en los pocos días que aquí estuvo, pues salió el 6 para el exército, ha contribuido mucho á hacerla interesante. Ojalá veamos pronto el día en que todos los comandantes puedan decir á sus conciudadanos, como los comandantes Gamindez y Zarate: he aquí estos valientes que saben unir el desprecio de los peligros, y de las privaciones al respeto que se merece el buen orden público.
La fuerza del sitio de Santoña se ha debilitado con la salida de estos dos regimientos. Esto debe entrar también en los planes militares.

Extracto de una carta de Laredo 25 de marzo
Los ingleses de una fragata y bergantín de guerra que se arrimaron ayer al puerto pretendían por parlamento contratar para ellos el punto de Santoña; respondió el General francés, que ya no podía alterar los tratados hechos con los españoles, con cuyo motivo se hallan entre puntas de reten constante tres lanchas con tropas para estorban sucesivas pretensiones de los ingleses, con orden de hacer fuego si vuelven á arrimarse.
El Bascongado del sábado 9 de abril de 1814

El 18 de abril, tras haber capitulado Napoleón, se publica el armisticio donde figura la capitulación definitiva de la guarnición francesa de Santoña. Esta vez sí refrendada por Wellington. La plaza fue entregada a las tropas españolas.
Para saber más sobre los fuertes y la historia de Santoña: http://bucierovidasalvaje.blogspot.com/

Todo el material gráfico ha sido facilitado por: bucierovidasalvaje.blogspot.com

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