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domingo, 19 de septiembre de 2010

LA PRIMERA VISITA AL NUEVO MUSEO DEL EJÉRCITO

Esta mañana he visitado por fin el nuevo museo del ejército. Sin entrar en nuevas tendencias museísticas, de las que ignoro todo, voy ha reseñar mi impresión tras la visita, centrándome en las salas sobre la Guerra de la Independencia.
Nada más entrar te encuentras con una enorme sala donde se exponen los hallazgos arqueológicos encontrados durante las obras para adecuar el edificio del Alcázar a su nueva función. Está muy bien pensado y es un fantástico preámbulo para la visita al museo. A continuación hay una buena exposición temporal “Los ejércitos antes del ejército” y a partir de aquí las exposiciones permanentes del museo. He tardado más de tres horas en recorrer todo y parando sólo detenidamente en las salas de la Guerra de la Independencia, banderas, armamento, condecoraciones y alguna que otra vitrina. Con esto quiero señalar lo grande que es el museo.
Este gran espacio evita el agobio que se tenía en el antiguo edificio con el amontonamiento de piezas, pero en cambio te da constantemente sensación de vacío: pasillos muy largos, escaleras, paneles blancos sin contenido… además tienes que ir constantemente con el plano porque perderte es muy fácil, hay unos pequeños carteles que te indican el itinerario pero en algunos es una odisea el encontrarlos.
Luego está el tema de la seguridad, con guardias por todos los pasillos continuamente hablando por el pingajillo, y lo peor de todo NO DEJAN HACER FOTOGRAFÍAS. Desconozco la razón pero otros museos como el militar de Francia, igual o mejor que éste, te permiten hacerlas sin flash e incluso utilizar cámara de video. Posiblemente este museo es especial, tan especial que no se muestra ningún uniforme del siglo XVIII y principios del XIX original (salvo los de algún personaje de la G.I.), todos son reproducciones con los botones  genéricos o equivocados.
Los textos son escasos, recorres las salas de la guerra de la independencia y como no sepas algo no te enteras de nada.
La visita a las salas de la Guerra de la Independencia empieza con unas vitrinas donde se expone la máscara mortuoria de Napoleón, una carta de éste, una placa francesa, una partesana de José Napoleón y otros objetos. Pasamos por un pasillo donde se reparten salas dedicadas al reclutamiento y sorteo de quintos, muy interesantes, y sobre publicaciones. Accedemos a una sala con una maqueta multimedia sobre la batalla de Bailén que da paso a una más grande donde se exponen cañones, armamento, banderas, cuadros y objetos personales de personajes significativos de la contienda. A la izquierda hay una pequeña sala dedicada a los guerrilleros y SOLO UNA VITRINA a la participación inglesa en la contienda con 3 placas inglesas, un retrato de Wellington con su sello y sable y poco más. Esto es todo lo que se dedica al ejército inglés, del portugués creo que ni se menciona.
También se puede visitar durante el recorrido una sala de condecoraciones donde están la mayoría que se concedieron durante la lucha contra el francés, y otra sala con banderas donde hay alguna de este periodo.
No todo es malo, las piezas están mejor representadas que en el anterior museo, hay buena iluminación. Pero cuando uno sale del edificio tiene la sensación de haber visitado un museo más no uno especial. De todas formas su visita es recomendable.
Las fotografías que pongo a continuación me las han ido pasando ante la imposibilidad de hacerlas durante la visita:



El gran vestíbulo


Las salas de la G.I.






5 comentarios:

  1. Coincido con tu opinión sobre el nuevo museo "la farmacia o sanatorio" como es llamado por su predominio del color blanco. Hay cosas incoherentes como en medio de las salas del XIX te metes en el despacho de Moscardó. Quien no tenga un mínimo de cultura histórica anda perdido por sus pasillos sin saber que está viendo, los paneles explicativos son muy someros. Con las señalizaciones del recorrido yo me volví loco el primer día, sobre todo con una: al llegar a un descansillo, que da acceso al patio de armas: a la izquierda creo que un acceso a baños, a la derecha el acceso al patio y enfrente te encuentras con un panel que da la sencación de no haber nada detrás, después de mucho mirar ves que hay una señalización en una de las esquinas, bordeas el panel y... una escalera.
    Respecto a las réplicas de los uniformes, que están realizadas a principios del XX, te puedo asegurar que no hay prácticamente uniformes originales de época. Los que existen están en colecciones privadas. Da pena visitar museos de otros paises y ver esa maravilla de trajes, y en España nada de nada. Pero esto se compensa, en cierta manera, con la favulosa colección de armaduras que se conserva en el propio museo y en la Real Armería. Muchas únicas en su género.
    Aun con sus defectos, que me consta los están puliendo poco a poco, creo que está mejor que en su anterior localización.
    Saludos de un incondicional de tu blog

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  2. Intentaré ver el museo a partir de la semana que viene, en la que empiezo vacaciones.
    Sin haberlo visto ya tengo que lamentar, sobre todo, el fallo de la no inclusión de piezas relativas a la decisiva participación británica y portuguesa en la Guerra de la Independencia. Aunque sólo fuera por abrir aún más el abanico de potenciales turistas provenientes de esos países, merecería la pena que la Administración fuera subsanando también esa carencia.
    Estoy seguro de que existen colecciones privadas que merecerían lucir en tan amplias e iluminadas salas, primero para el reconocimiento público de la meritoria labor de esos coleccionistas privados que a menudo han invertido mucho dinero, tiempo e ilusión para reunirlas y, segundo, para que todos podamos admirarlas en un lugar tan espectacular, en un continente tan histórico, acreedor por sí mismo al mejor de los contenidos.

    José Marcos.

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  3. Hice durante mi visita al nuevo Museo del Ejército una queja y una sugerencia, que como me dijo el personal de la entrada -amable por cierto- tendrían respuesta oficial pronto. Sigo todavía sin recibirla, después de casi un mes ya.
    La queja era por al falta de bancos donde reposar. Conté solo uno, incomodo y sin respaldo, por todas las salas que visité (la mayoría, en 4 horas)pues y eso que espacio libre hay mucho para ponerlos.
    Trabajo en temas de iluminación y entiendo que en la de la mayoría de las salas es deficiente. Me dijeron que para preservar mejor los objetos. Esto es correcto en regla genral, pero hoy día con lámparas LED se ha superado y, además, estas reducen el gasto energético hasta en un 40%. El gobierno debería por aplicar el primo su cantinela de Eficiencia Energética, sobre todo ahora que vamos a pagar nosotros las subida anunciada y estos exceso de consumo mal aprovechado. Ejemplo despilfarrador el exceso de frigorías que hacían gélida la visita con luces mortecinas.
    Otra mejora elemental, como poner mas legibles los letreros de los objetos con letra más grande, que ademas están en las paredes laterales de las vitrinas en su interior. PODRÍAN HABERLO HECHO EN ÁNGULO.
    Lamentable también el que uniformes muy interesantes no tuvieran un simple espejo para mostrar bordados de las casacas más representativas como las de capitanes generales y otras.
    Prefería el Museo del Ejército en Méndez Núñez, pues aunque lo exhibido estaba más "apretado" era mejor. MUCHOS DE LOS DIBUJOS QUE SE PRESENTAN CARECEN DE CLARIDAD, SON PARA NIÑOS.
    ¡¡ Qué lástima !!

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  4. Lo de restringir a una única y pobre vitrina la importante y decisiva participación del ejército británico en la Guerra de la Independencia, se debe a la participación en el diseño del contenido del museo de un conocido teniente coronel español. Participante en reconstrucciones históricas y archiconocido por su ferviente anglofobia, que ha dejado ampliamente plasmada en todas sus investigaciones en las que siempre presenta versiones sesgadas de los hechos, tergiversaciones de relatos memorias y diarios, y otros desmanes historiográficos. Lo cual dice bastante poco de su capacidad como experto en la historia de ese momento, título del que siempre alardea y menos aún de la capacidad intelectual de los responsables del Ministerio en cuestión al dejar en manos de gente de tan excasa preparación, semejante labor. Para muestra los resultados.

    Saludos y enhorabuena por tu blog, una auténtica gozada.

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  5. Gracias por tu comentario, pero al dar tantos detalles sobre esta persona para su identificación te agradecería que firmaras tu comentario y que no lo hicieras anónimamente.

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